National Geographic localiza el galeón español hundido en el Caribe con el tesoro de monedas más valioso de la historia

National Geographic ha analizado las monedas del galeón español más valioso jamás hundido, y sus hallazgos podrían resolver un misterio de más de tres siglos. Descubre qué han encontrado los científicos y por qué media Europa y América sigue pendiente de este naufragio.

National Geographic lleva meses siguiendo de cerca uno de los hallazgos arqueológicos más fascinantes del siglo: el tesoro sumergido del galeón español San José. Lo que empezó como un misterio naval de 1708 se ha convertido en una historia de ciencia, dinero y diplomacia que sigue dando titulares en 2026.

El pecio descansa a casi 600 metros de profundidad frente a Cartagena de Indias, en Colombia. Allí, un equipo de investigadores ha analizado con detalle las monedas de oro y plata rescatadas de sus entrañas, y los resultados publicados apuntan a algo que pocos esperaban confirmar con tanta precisión.

Qué ha revelado National Geographic sobre el naufragio

Youtube video

El estudio, publicado en la revista científica Antiquity y recogido por National Geographic, se centró en las llamadas "cobs" o macuquinas: monedas acuñadas a mano, irregulares y toscas, que sirvieron como moneda principal en la América colonial durante más de dos siglos. Su análisis ha sido decisivo para confirmar el origen del naufragio.

Publicidad

Entre las piezas estudiadas aparecen monedas de plata acuñadas en 1707 en la Casa de Moneda de Lima, junto a porcelana china del periodo Kangxi y cañones con inscripciones fechadas en 1665. Cada detalle encaja con los registros históricos del galeón que zarpó de Portobelo cargado de riquezas rumbo a España.

El galeón que se convirtió en el mayor tesoro sumergido del mundo

El Galeón San José fue construido en 1698 en el astillero de Mapil, en Guipúzcoa, y se convirtió en la nave capitana de la Flota de Tierra Firme, el sistema que trasladaba el oro y la plata americana hasta la corona española. Su hundimiento, el 8 de junio de 1708 frente a la península de Barú, sigue siendo uno de los mayores desastres navales de la historia española.

Según recoge National Geographic España, el barco transportaba cerca de 200 toneladas de oro, plata y esmeraldas cuando una escuadra inglesa lo atacó y provocó una explosión que lo mandó al fondo del mar junto a unas 600 personas. El valor actual del cargamento se estima en torno a los 20.000 millones de dólares, lo que lo convierte en el "Santo Grial de los naufragios".

Cómo se está recuperando el tesoro tres siglos después

Youtube video

El hallazgo del pecio se remonta a 2015, cuando la Armada colombiana confirmó su localización tras años de búsqueda. Pero no ha sido hasta los últimos meses cuando Colombia ha empezado a recuperar físicamente las primeras piezas, usando robots submarinos de última generación capaces de operar en la oscuridad total y bajo presiones extremas.

Los primeros objetos extraídos incluyen un cañón de más de dos toneladas, tres monedas de oro y varios fragmentos de porcelana, que ahora inician un largo proceso de conservación en un laboratorio especializado. Se trata de la primera investigación interdisciplinar en Colombia que une al sector defensa con el patrimonio cultural submarino.

Quién se queda con el tesoro: una disputa que lleva una década

La pregunta que nadie termina de responder es a quién pertenece legalmente todo este cargamento. Colombia sostiene que su soberanía territorial y sus propios recursos justifican el derecho sobre el naufragio, mientras que España reclama la titularidad alegando que el San José era un "barco de Estado" de la Armada española.

A esta disputa se suman otros actores con intereses legítimos o históricos sobre el tesoro:

Publicidad
  • Sea Search Armada, la empresa estadounidense que asegura haber localizado los restos ya en los años 80 y reclama miles de millones en compensación.
  • Perú, que argumenta que buena parte del oro y la plata procedía de sus territorios coloniales.
  • Bolivia, cuyas minas de Potosí aportaron gran parte de los metales preciosos transportados.
  • La Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, que tiene ahora la última palabra sobre el reparto legal del hallazgo.

Un museo para exhibir el hallazgo

Colombia ya ha anunciado planes para construir un gran museo en Cartagena de Indias donde exponer las piezas recuperadas, una vez completado su proceso de conservación.

La tecnología que lo ha hecho posible

Los vehículos submarinos no tripulados (ROV) han sido claves para explorar el pecio sin dañarlo, permitiendo fotografiar y analizar los objetos sin necesidad de moverlos del fondo marino.

Qué puede pasar a partir de ahora

Lo que parece claro es que el proceso de rescate seguirá siendo lento y minucioso, priorizando la conservación arqueológica por encima de la prisa por sacar a la superficie todo el cargamento. Colombia ha insistido en que no entregará piezas de valor como pago por las operaciones de extracción, lo que sugiere que el país asumirá los costes directamente.

Con la disputa legal aún abierta, es probable que 2026 y 2027 traigan más resoluciones judiciales y nuevos hallazgos científicos. Si algo ha demostrado esta historia es que, aunque hayan pasado más de tres siglos, el San José todavía tiene mucho que contar.