Reconócelo, a ti también te ha pasado: abrir el cajón debajo del horno buscando una bandeja y encontrarte con un caos de tapas y moldes. Pues ese hueco no es un trastero. En muchos hornos de casa esconde funciones que no estás aprovechando.
El cajón debajo del horno no es un hueco al azar
Según Mejor con Salud, no todos los cajones bajo el horno son iguales. Algunos solo sirven para guardar utensilios, pero otros tienen funciones técnicas que hacen la cocina más fácil. La diferencia está en el panel de control y en si hay resistencias o no.
La mayoría de las personas lo usa como un cajón trastero más. Y ojo, no pasa nada: si tu horno no tiene controles extra, probablemente sea solo un espacio de almacenamiento. Pero si ves un botón de temperatura o un icono de calentamiento, tienes un pequeño tesoro.
Cuatro funciones que casi nadie conoce
El cajón debajo del horno puede hacer mucho más que guardar bandejas. Dependiendo del modelo, estas son las cuatro funciones más comunes que aparecen en los manuales de los fabricantes.
La primera es la de calientaplatos. Sirve para mantener la comida a una temperatura de servicio, sin que se siga cocinando ni se seque. Es perfecto si ya has terminado de cocinar pero todavía falta alguien para sentarse a la mesa. Eso sí, no vale para cocinar alimentos crudos ni para calentar comida fría de la nevera. Solo mantiene el calor.
El cajón bajo el horno mantiene la comida lista sin pasarse de cocción, y eso te salva más de una cena.
Otra función estrella es el calentador de vajilla. Si colocas la comida caliente sobre un plato frío, pierde temperatura al instante. Pues este cajón templa los platos y las fuentes para que tus recetas aguanten calientes más tiempo. Un truco de restaurante, pero en tu cocina.
Algunos modelos llevan un asador o broiler. Tiene una resistencia en el techo que da un calor intenso y directo, ideal para gratinar queso en una lasaña o darle un toque crujiente a los nachos. Cuidado: el calor es fuerte y conviene vigilar para que no se te queme.
La función más común sigue siendo el almacenamiento. Por su forma y ubicación, es perfecto para bandejas de hornear, rejillas y moldes de hierro o acero. Esos utensilios soportan bien los cambios de temperatura. Lo que no deberías guardar ahí: plásticos, papel, trapos o cualquier cosa inflamable.
El veredicto: ¿trastero o herramienta secreta?
Hay un par de pistas rápidas. Si el panel del horno tiene botón de calentamiento o selector de temperatura, probablemente sea calientaplatos o calentador de vajilla. Si el cajón tiene un panel independiente, suele ser asador. Si no ves ningún control ni resistencia, es solo almacenamiento. Y si dudas, busca el modelo del horno en el marco de la puerta y consulta el manual en la web del fabricante, o repasa cómo funciona el calor en un horno.
En mi opinión, si tu cajón es solo trastero, tampoco es un drama: guárdalo ordenado y asunto resuelto. Pero si esconde una función técnica, merece la pena sacarle partido. Solo recuerda las medidas de seguridad: no pongas alimentos directamente sobre la base, usa siempre bandeja y retira todo el contenido antes de encender la autolimpieza del horno.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: 10 minutos para leer el manual y hacer la prueba. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: si el cajón no tiene controles, no lo uses para guardar plásticos.



