Ubisoft Barcelona ha vuelto a encender la mecha. Esta vez no es por un nuevo Assassin’s Creed ni por un parche inesperado. Es por un ERE que se llevará por delante a 51 trabajadores y que la plantilla no está dispuesta a tragar sin más. Los paros parciales de los próximos martes y jueves, entre el 30 de junio y el 17 de julio, prometen paralizar el estudio a partir de las dos y media de la tarde. La Coordinadora Sindical del Videojuego (CSVI), con apoyo de CGT y CCOO, ha lanzado un órdago que huele a hartazgo acumulado.
No es un capricho. Detrás de esta convocatoria hay meses de incertidumbre, un giro forzoso hacia Rainbow Six y un equipazo de Assassin’s Creed que ve cómo su trabajo se esfuma. La plantilla exige una negociación real que garantice la continuidad de los afectados, un blindaje de cinco años contra futuros despidos y la vuelta al sistema de teletrabajo 60/40 que Ubisoft dinamitó en 2025. El comunicado del comité de empresa es claro: “Esto no va solo de 51 despidos, va de que mañana pueden ser 100”.
Qué está pasando en Ubisoft Barcelona (y por qué es más grave de lo que parece)
Los números duelen: 51 profesionales, en su mayoría del equipo de Assassin’s Creed, se quedan en la calle. La empresa ya anunció una reestructuración hace dos semanas para centrarse exclusivamente en proyectos de Rainbow Six. Lo que empezó como un rumor en medios como Vandal o La Vanguardia ahora es una realidad confirmada. La plantilla ha decidido que la mejor forma de protestar es parar. Y lo harán todos los martes y jueves durante tres semanas.
La protesta tiene un aire a deja vu. En febrero de 2025 ya hubo una huelga por los cambios en la presencialidad, cuando Ubisoft impuso un sistema que dinamitaba el acuerdo 60/40. Aquello no fue flor de un día, y hoy vuelve como una de las exigencias clave. El deterioro de las condiciones laborales en la sede barcelonesa no es nuevo, pero esta vez la línea roja se ha cruzado con despidos masivos.
La plantilla no solo pelea por 51 puestos; pelea por que el estudio no se convierta en un lugar donde trabajar sea un riesgo diario.
El origen del conflicto: del Rainbow Six al Assassin’s Creed desmantelado
Ubisoft Barcelona ha sido durante años un pilar silencioso de la saga de asesinos. Ahora la compañía francesa ha decidido que el estudio se centre en Rainbow Six, y eso implica deshacerse de quienes no encajan en la nueva hoja de ruta. El problema es que no hay recolocación a la vista ni un plan de transición que no pase por el despido puro y duro.
Los trabajadores piden algo que suena casi utópico hoy en día: que la empresa cumpla las promociones y ascensos que dejó congelados, y que blinde cualquier nuevo ERE durante al menos cinco años. Además, exigen una revisión del plan de mejora salarial y los beneficios adyacentes al contrato. Todo apunta a que Ubisoft quiere ahorrar costes a costa del talento. Y eso, en una industria que mueve millones, escuece.
Mientras tanto, los pasillos del estudio barcelonés se llenan de incertidumbre. Los 51 afectados no son solo números; son artistas, programadores y diseñadores que han dado años a la compañía. La respuesta de la dirección, de momento, es silencio. Y el silencio, en plena era de la transparencia laboral, es gasolina para el fuego.
¿Tiene esto arreglo? El precedente de la huelga de 2025 y lo que se juega Ubisoft
El fantasma de la huelga de febrero de 2025 sobrevuela cada comunicado. Aquella vez, la plantilla consiguió sentar a la empresa a negociar el sistema de presencialidad. Hoy las demandas son más profundas, y la credibilidad de Ubisoft está en juego. Si la dirección opta por no ceder, los paros pueden escalar a medidas más contundentes, y la imagen de la marca en España —uno de sus mercados clave— quedaría seriamente dañada.
El sector del videojuego en España ha crecido a golpe de estudios locales, pero también de conflictos laborales que se repiten cada pocos años. Ubisoft Barcelona se ha convertido, sin quererlo, en el termómetro de una industria que aún no ha encontrado el equilibrio entre beneficios y derechos. La pelota está en el tejado de la compañía francesa.
El próximo 30 de junio, el reloj empezará a correr. De momento, la plantilla ha puesto sus cartas sobre la mesa: o negociación real o parón. Y si algo hemos aprendido de los últimos años, es que los trabajadores del videojuego ya no están dispuestos a ser moneda de cambio sin pelear.
Hype-O-Meter (o nivel de indignación laboral)
Nivel de cabreo: 8,5/10. Tres semanas de paros cada martes y jueves, con la plantilla agotada y Ubisoft sin ceder. Si esto sigue así, el ERE puede convertirse en un boomerang muy caro para la multinacional francesa.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? La plantilla de Ubisoft Barcelona convoca paros parciales todos los martes y jueves del 30 de junio al 17 de julio contra un ERE de 51 despidos.
- 🔥 ¿Por qué importa? Exigen blindaje laboral a cinco años, ascensos congelados y la vuelta al teletrabajo 60/40. Es el segundo gran conflicto en año y medio.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta a la industria: si Ubisoft no cede, el mal rollo laboral se extiende a otros estudios.



