Yago y Ceci abren restaurante en un pueblo de 6.700 personas tras salir de un tres estrellas Michelin

Una pareja de chefs curtidos en las cocinas de Martín Berasategui triunfa con Malabar Bistró, el único Bib Gourmand de la sierra madrileña. Su propuesta, con platos desde 4,80 euros y cuenta media de 50-55 euros, demuestra que la alta cocina puede ser asequible y cercana.

Hay restaurantes que nacen con vocación de refugio. Malabar Bistró, en Becerril de la Sierra (Madrid), es uno de ellos. Yago Márquez y Cecilia Delpech —Yago y Ceci— han creado un espacio donde la alta cocina se sirve sin etiquetas y las guías gastronómicas ya se han rendido a sus pies. La pareja, curtida en un tres estrellas Michelin, demuestra que se puede comer de lujo sin perder la calidez de un bistró de pueblo.

De las estrellas Michelin al corazón de la Sierra

La historia de Yago y Ceci es una vuelta al origen tras dar la vuelta al mundo. Se conocieron en el templo de Martín Berasategui en Lasarte (*** Michelin). Él llegaba de las cocinas de Joël Robuchon y Pierre Gagnaire en París; ella, de Bariloche (Argentina), donde decidió dejarlo todo por la gastronomía. Pronto se convirtieron en el tándem que el propio Berasategui se llevó a Shanghái para abrir su restaurante. Siete años en Argentina, un obrador en Buenos Aires y un hueco en la lista 50 Best completan una mochila repleta de oficio.

En 2019, con una hija pequeña y muchas ganas de volver a Madrid, abrieron un diminuto local en Navacerrada. Los inicios fueron un drama: camareros que no aparecían, clientes que se iban al ver una carta sin nombre de platos y una pandemia que dejó las cuentas a cero. “No teníamos dinero ni para cerrar”, recuerdan.

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Una cocina nómada sin complejos: los platos que no puedes perderte

La resistencia tuvo premio. En 2021 les ofrecieron el traspaso de un espacio en Becerril de la Sierra, un pueblo de apenas 6.731 vecinos. Nacía el Malabar actual: 45 cubiertos, dos salones y una terraza. Yago en cocina, Ceci en la sombra —lleva pastelería, organización y la decoración— y el maître Jorge González en sala. La propuesta: bistronomía inspirada en aquel movimiento francés que bajó a los chefs de los altares para acercarlos a la mesa de barrio.

La carta es corta, pero canalla. Once platos que se enuncian por sus ingredientes principales y tres tótems intocables: sus callos con manita y morro picados al estilo asturiano, la anchoa con mantequilla ahumada en casa y piparra, y el “platazo” que los iluminó: atún rojo laminado crudo con mantequilla de pimienta, limón y champiñones. “La mezcla con la mantequilla sorprende mucho porque estamos acostumbrados al típico aliño asiático”, explica Yago. Además, el plato de cuchara de temporada (como las verdinas con changurro) y las empanadas argentinas con rellenos viajeros —carrilera al curry o queso ahumado picante con tom yum— son el guiño a las raíces de Ceci.

Lo que queremos en Malabar es lo contrario de un menú degustación: ser un sitio recurrente donde pasar un buen rato con una cuenta sensata.

El reconocimiento no tardó en llegar. La Guía Michelin les otorgó el Bib Gourmand en 2024, convirtiéndolos en el único restaurante con esta distinción en la sierra madrileña. La Guía Repsol también los recomendó. “Todavía flipamos con eso. Tenemos clientes que vienen desde Burgos y se desvían expresamente para comer aquí”, cuenta Yago, aún sorprendido.

Comer bien y sentirse en casa: precios, vinos y cómo reservar

El alma de Malabar es la cercanía y la calidad sin postureo. La cuenta ronda los 50-55 euros con bebida, aunque el vino es lo que marca la diferencia. Disponen de 45 referencias y, gracias al sistema Coravin, todas se pueden pedir por copas —desde 4,80 euros la más asequible hasta 15 euros para darse el capricho—. El menú se adapta a todos los formatos: compartir en raciones y medias raciones, o incluso platos para uno si vas solo.

La pareja también ha apostado por la conciliación. El restaurante cierra de lunes a miércoles para garantizar el descanso de sus siete empleados. “Estamos logrando la estabilidad y la madurez”, confiesan, orgullosos de un proyecto que nació sin ahorros pero con el oficio de dos nómadas que encontraron su lugar en un pueblo.

🍽️ La ficha foodie

  • 🏠 Local / Establecimiento: Malabar Bistró
  • 📍 Ubicación: Becerril de la Sierra, Madrid (consulta dirección exacta en su web)
  • 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Bistronomía de autor con guiños a la cocina asturiana y argentina.
  • 💰 Precio medio: 50-55 € por persona (con bebida). Copas de vino desde 4,80 €.