El árbitro que se salvó de los calambres con jugo de pepinillos en el Mundial

Felix Zwayer estuvo a punto de abandonar el partido por unos calambres brutales, pero un trago de un líquido que parece sacado de una nevera de abuela le permitió seguir. La imagen ya es viral y la ciencia tiene la explicación.

El Mundial 2026 nos está dejando imágenes para el recuerdo. La última: un árbitro tirado en el césped, con calambres y a punto de decir adiós al partido, salvado in extremis por un líquido que no era Gatorade ni un Red Bull: era jugo de pepinillos. Sí, has leído bien.

El colapso que paró el Estados Unidos - Australia en el añadido

Corría el minuto 93 del añadido, con el partido empatado y las pulsaciones a mil. El esfuerzo físico habían sido descomunal y solo quedaba un último empujón para terminar el encuentro. De repente, el árbitro alemán Felix Zwayer se fue al suelo. Calambres. De los que te dejan la pierna tiesa y la cara desencajada.

Folarin Balogun, el delantero de Estados Unidos, se convirtió en el narrador involuntario del momento. Se quedó mirando la escena como quien ve un episodio de Black Mirror en directo. Mientras, Katia Itzel, la cuarta árbitra mexicana, salió disparada como si llevara un cohete en los pies.

Publicidad

Recorrió el campo a toda velocidad — que sí, que los árbitros también tienen fondo — y le entregó un botecito transparente. No era agua, ni isotónico, ni nada que esperases. Era un líquido amarillento con pepinillos flotando. Sí, jugo de pepinillos.

El líquido que se ha vuelto viral: ni Gatorade ni Red Bull, algo mucho más casero

El tarro que Katia Itzel llevaba en las manos no era un suplemento de laboratorio ni una bebida isotópica cualquiera. Era una combinación de agua, vinagre y sal, con una concentración de sodio y electrolitos que ya quisieran muchas marcas. Los árbitros lo llevan como recurso de emergencia para calambres, y la imagen de Zwayer bebiendo de aquel recipiente diminuto ya es historia del Mundial.

Después de un par de tragos, Zwayer se levantó como si le hubieran dado un interruptor. El tarro contenía justo lo necesario para para que pudiera terminar los tres minutos finales sin drama. Mientras, Balogun seguía arrodillado, mirando el tarro con más curiosidad que un científico en un laboratorio.

Un trago de vinagre y sal le permitió al árbitro terminar el partido en cuestión de segundos. El fútbol nunca deja de sorprender.

La ciencia que explica el 'milagro' de los pepinillos (y por qué tú también deberías saberlo)

Que no te engañen: esto no es un hechizo. El ácido acético del vinagre estimula los receptores neurológicos que detienen las contracciones musculares involuntarias. En menos de 60 segundos, el calambre desaparece. Además, la alta concentración de sales repone los electrolitos perdidos después de un esfuerzo como correr 90 minutos bajo el sol de Seattle.

De hecho, muchos atletas de élite — desde tenistas hasta maratonianos — recurren a este remedio de abuela desde hace años. Y ahora también los árbitros del Mundial han puesto el pickle juice en el mapa. Las imágenes no mienten: Zwayer pasó de estar tirado en el césped a pitar el final del encuentro con la misma energía que al inicio.

La foto de Zwayer en el suelo, con Katia Itzel corriendo y Balogun mirando, ya quema en Twitter. El hashtag #PickleJuice se ha colado en tendencias y los memes no tienen piedad. Agárrate, porque el jugo de pepinillos acaba de convertirse en el fichaje estrella del Mundial 2026.

En 30 segundos

  • 👀 El árbitro Felix Zwayer sufrió calambres en el minuto 93 del partido Estados Unidos - Australia.
  • 🔥 La cuarta árbitra Katia Itzel le llevó un tarro de jugo de pepinillos que le permitió seguir pitando.
  • 📲 La imagen se ha hecho viral y la ciencia explica por qué funciona: ácido acético y sales.