Cuidado si tomas omega-3: un estudio aclara cuándo aumenta el riesgo de arritmia

Un metaanálisis con 114.592 participantes aclara que el riesgo de fibrilación auricular solo aparece con dosis superiores a 1.500 mg al día en pacientes con enfermedad cardiovascular. Para el resto de consumidores, los suplementos nutricionales de omega-3 son seguros.

Si estás tomando omega-3 porque alguien te dijo que era mano de santo para el corazón, respira hondo. Un estudio acaba de poner sobre la mesa un matiz que llevaba años coleando: en algunas personas, las cápsulas pueden favorecer la fibrilación auricular. Pero antes de que tires el bote a la basura, vamos a ver quién tiene que preocuparse de verdad.

La dosis que marca la diferencia: menos de 1.500 mg, todo okay

El nuevo metaanálisis, publicado en Circulation: Arrhythmia and Electrophysiology y liderado por la doctora Nada Abuknesha del Instituto de Investigación de Ácidos Grasos (FARI), ha revisado 35 ensayos controlados aleatorios con la friolera de 114.592 participantes. Es, con diferencia, la foto más nítida que tenemos hasta la fecha. Y lo que muestra es simple: con dosis bajas —menos de 1.500 miligramos al día de EPA más DHA—, el riesgo de fibrilación auricular no se mueve ni un milímetro.

El peligro solo asoma cuando hablamos de dosis altas, esas que superan los 1.500 mg y que suelen venir en fórmulas de prescripción médica para pacientes con enfermedades cardiovasculares ya diagnosticadas. En ese grupo concreto, el aumento del riesgo absoluto fue de apenas un 0,8%. Casi nada, pero ahí está.

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'Para la gran mayoría de las personas que consumen omega-3 en dosis nutricionales, estos datos deberían brindarles la tranquilidad de que no existe un aumento significativo en el riesgo de fibrilación auricular', ha explicado William S. Harris, presidente del FARI y autor principal del estudio. Vamos, que si tu suplemento es de los que venden en el súper, puedes seguir tomándolo tan pancho.

El riesgo de arritmia solo sube un 0,8% en pacientes con el corazón ya dañado y que toman dosis altas. Para el 99% de los consumidores de suplementos normales, no hay peligro.

¿Y si ya tengo problemas de corazón? El matiz importante

Aquí la cosa se vuelve más fina. Los investigadores dejan claro que incluso en esos pacientes de alto riesgo, el posible incremento de fibrilación auricular debe valorarse junto a los beneficios cardiovasculares demostrados, en ensayos clínicos previos. Estamos hablando de reducciones en infartos, ictus y otros eventos mayores. La balanza no se inclina hacia un lado así como así.

La decisión de seguir o dejar el omega-3 no es un sí o un no que puedas tomar en el pasillo de la farmacia. 'Este estudio ofrece a los profesionales sanitarios una mejor orientación', insiste Harris. Si tu médico te ha recetado esas dosis altas, no las suspendas por tu cuenta; habla con él y que valore tu caso con esta nueva información.

Entonces, ¿dejo el omega-3 o no? La respuesta no es un sí o un no

Los titulares alarmistas de los últimos años han hecho mucho ruido, pero venían de metaanálisis con pocos ensayos y centrados casi solo en estudios cardiovasculares. Este trabajo, que incluye datos no publicados hasta ahora, dibuja un panorama mucho más completo y distingue claramente entre suplementos nutricionales (los que tomamos por nuestra cuenta) y terapias farmacológicas (las recetadas).

La financiación del estudio corrió a cargo de GOED, una organización vinculada al sector de los omega-3, aunque los autores juran que no metió mano en el diseño ni en el análisis. Con ese pequeño asterisco sobre la mesa, lo que queda es un mensaje tranquilizador para el ciudadano de a pie: si no tienes una enfermedad cardiovascular y tomas la dosis típica de cualquier cápsula del mercado, el riesgo de arritmia es prácticamente nulo. Si tienes el corazón tocado y estás con dosis altas, simplemente acude a tu médico con este estudio bajo el brazo.

🧠 Para soltarlo en la cena

Omega-3 en dosis altas y corazón enfermo: riesgo de arritmia del 0,8%.