Megyn Kelly la llamó 'cadáver' en plena alfombra roja y Olivia Wilde no se ha mordido la lengua. La actriz y directora ha contado en el pódcast Call Her Daddy cómo vivió el ataque y por qué, entre risas, se lo tomó como una parodia de manual.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 9/10. Una presentadora conservadora llama cadáver a una actriz que acaba de dirigir una película. Suelta un discurso viral sobre el cuerpo femenino, y la víctima lo devuelve con ironía y clase. Drama de manual para una semana movidita.
La foto que hizo explotar Twitter
Todo empezó en el Festival de Cine de San Francisco. La actriz Olivia Wilde pisó la alfombra roja con un estilismo que pasó desapercibido hasta que una foto suya empezó a circular como la pólvora. Una lente de ojo de pez y un ángulo diabólico la dejaban irreconocible, pálida y con ojeras de no dormir en tres rodajes.
Las redes se llenaron de comentarios sobre su estado de salud: “está enferma”, “se muere”, “parece un cadáver”. Hasta su hermano le vaciló en un vídeo casero. Ella, con la ironía de quien lleva años en esto, respondió en un mensaje: “Mira, es una lente de ojo de pez… No es mi mejor ángulo ni mi mejor look. Es un susto de imagen”.
Pero lo que pintaba como una anécdota de grupo de WhatsApp se convirtió en debate nacional cuando la comentarista Megyn Kelly le dedicó un segmento entero en su programa para diagnosticar su aspecto.
La respuesta de Olivia: entre la risa y el hartazgo
En su charla con Call Her Daddy, Olivia Wilde recordó la pesadilla viral con el humor de quien ya ha superado el susto. “Fue absolutamente demencial. Vi la foto y pensé: ‘bueno, no irá a más’. De repente estaba hasta en la sopa. Cien millones de móviles viéndote en tu peor ángulo”.
La directora de Don’t Worry Darling se lo toma con filosofía de amigas. “Cualquier chiste que hayan hecho sobre mí, mis amigas ya lo han contado antes y con mucha más gracia. Me parto de risa, de verdad”. De hecho, confiesa que lo más divertido fue ver cómo la gente empezó a diagnosticarla con enfermedades autoinmunes sin pasar consulta.
Y aquí llega el zasca envenenado. “Megyn Kelly hizo un en segmento entero sobre lo muerta que parezco. Y yo pensé: ‘Harás cualquier cosa para no hablar de eliminar la Enmienda de Igualdad de Derechos o la Ley del Derecho al Voto’”. Olivia no se calló el contexto político que escondía el ataque.
Olivia Wilde lo resume con una carcajada: “Si alguien ha hecho un chiste sobre mí, mis amigas ya lo hicieron antes y mucho mejor”.
El body shaming a las mujeres famosas: un guion que no se agota
Este episodio no es nuevo. El cuerpo de las mujeres —famosas o no— sigue siendo terreno de debate público cada vez que aparecen en una alfombra roja. Lo que Olivia Wilde señala con acierto es la incapacidad de internet para hablar de una mujer sin meter el físico o la vida sentimental. “Casi es como si solo tuvieran dos palancas: ‘hombres en tu vida’ y ‘cuerpo’”, dijo.
Lo significativo aquí es que la propia protagonista admite que la foto era un susto, pero eso no justifica el escarnio. La gordofobia, la presión estética y la especulación médica en redes son una forma de violencia que, además, ignora el trabajo profesional de las actrices y directoras.
Olivia Wilde se ríe porque tiene una red que la sostiene, pero el eco de este body shaming mediático llega a miles de seguidoras que lo normalizan. Ella misma lo concede: “Yo también habría pensado ‘¿está bien?’ al ver esa foto”. La diferencia está en qué hacemos con ese pensamiento después.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Olivia Wilde, actriz y directora, y Megyn Kelly, presentadora y exabogada.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Una foto viral del Festival de San Francisco desata críticas salvajes a su cuerpo, incluidas las de Kelly.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque Olivia ha respondido con humor, inteligencia y una pulla política que deja en evidencia el doble rasero.




