Helena Rodero desmonta el mito del ácido hialurónico: la glicerina es más barata y eficaz

Una farmacéutica explica por qué el ácido hialurónico no es el ingrediente estrella que crees. La alternativa es la glicerina, un humectante de toda la vida que cuesta menos y penetra mejor.

Reconócelo, has pagado más de 20 euros por un sérum con ácido hialurónico convencido de que era el elixir de la eterna juventud. Pues bien, una farmacéutica viene a bajarnos del burro: la glicerina, ese humectante de toda la vida, le gana la partida.

Lo cuenta Helena Rodero, experta en piel y muy activa en su perfil de Instagram @helena.rodero. En una entrevista con Lecturas que recoge Trendencias, la farmacéutica no se muerde la lengua: “A mí el ácido hialurónico es un activo que no me convence nada; prefiero la glicerina mucho antes, que es un activo mucho más barato y mucho más eficaz porque además penetra más que el ácido hialurónico”.

El ácido hialurónico sí cumple una función: capta agua en la superficie de la piel y da ese aspecto jugoso inmediato. Pero, según Rodero, “es un activo secundario que encarece la fórmula”. Como molécula es demasiado grande para atravesar las capas profundas; se queda flotando, literalmente, sin ir más allá.

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El ácido hialurónico: hidrata, pero… ¿y qué más?

Helena Rodero lo resume con una imagen muy gráfica: las cadenas del ácido hialurónico son como una maraña de azúcar y proteína que se deposita sobre la dermis. Las versiones más pequeñas que logran penetrar algo pierden capacidad de retener agua, así que el equilibrio casi nunca sale a cuenta. Por eso ella insiste en que no deberíamos gastar más de 15 euros en un sérum que tenga solo ese activo.

Lo que de verdad hidrata, explica, son otras moléculas mucho más humildes: agua, ceramidas, escualano o, sí, la eterna glicerina. Nada de fórmulas hipercomplejas que duplican el precio sin mejorar el resultado.

La glicerina, el pequeño secreto que te contamos

“La glicerina es pequeñita como el agua y actúa de manera parecida, pero sin evaporarse. Penetra en la piel y se sitúa junto al agua como si fuera otra, mimetiza muy bien y se queda reteniendo”, detalla la farmacéutica. En plata: hidrata en profundidad y no se pierde por el camino.

Esa capacidad de mimetizarse con el agua natural de la piel hace que la glicerina sea un humectante válido para todo tipo de pieles, incluso sensibles. Y, por si fuera poco, está en cremas y sérums de menos de 10 euros, así que no hay excusa para seguir sobrepagando el reclamo del ácido hialurónico como estrella única.

Según Helena Rodero, el ácido hialurónico es solo un actor secundario que encarece la fórmula.

Rodero lo tiene clarísimo: “No usaría el ácido hialurónico como un activo cosmético interesante. Está bien, pero no me enfocaría en que un sérum lo tuviera que llevar sí o sí”. Su recomendación es que, si lo que buscamos es hidratar, nos fijemos en productos que lleven agua, glicerina, ceramidas o manteca de karité.

El verdadero santo grial antiedad: en qué sí merece la pena gastar

Si el objetivo es combatir arrugas, la cosa cambia. Ahí la farmacéutica es contundente: hay que invertir en vitamina C (en concreto, L-ácido ascórbico, su forma más eficaz) y retinol. Ambos ingredientes cuentan con evidencia científica sólida, estimulan el colágeno y van mucho más allá del simple relleno superficial.

Así que ya sabes: deja de mirar el ácido hialurónico como el único camino y echa un ojo a la glicerina, la vitamina C y el retinol. Tu piel (y tu cartera) te lo agradecerán.

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🧠 Para soltarlo en la cena

La glicerina, más barata y pequeña, hidrata mejor y penetra donde el ácido hialurónico no llega.