El periodismo cultural tiene en Carlos del Amor uno de sus embajadores más sutiles y necesarios, y el Ministerio de Cultura acaba de reconocerlo con el Premio Nacional de Periodismo Cultural 2026 en manos de Carlos del Amor. Un galardón que, más allá de los 30.000 euros con los que está dotado, celebra una forma de entender la divulgación: aquella que convierte la curiosidad en un acto casi íntimo entre el espectador y la obra.
El jurado ha valorado este lunes “su compromiso con la promoción de las artes, su capacidad para narrar la cultura de manera accesible y su habilidad para descubrir lo extraordinario en lo cotidiano”. No es un elogio vacío. Detrás hay más de dos décadas de trabajo riguroso desde los informativos de RTVE, donde Del Amor ha construido un estilo narrativo propio que no necesita decibelios para hacerse oír.
Un reconocimiento con aroma a servicio público
Cuando se habla de periodismo cultural a veces se olvida que no consiste solo en reseñar libros o cubrir inauguraciones. Consiste en traducir la emoción, en poner palabras a lo inefable, y eso es exactamente lo que Carlos del Amor ha hecho desde la televisión pública con un estilo personal y accesible. El fallo destaca que “ha sabido equilibrar información y pasión, dando el protagonismo a los creadores y a las historias detrás de las obras”.
El premio, creado para reconocer la trayectoria de un periodista español dedicado a la información cultural, recae este año en un profesional que ha hecho de la sensibilidad una herramienta de conocimiento. “Su versatilidad y el compromiso han contribuido a renovar la estética del género y a reforzar la cultura como un derecho ciudadano”, ha señalado el tribunal. La frase resume bien una carrera que, desde el servicio público, ha ensanchado los límites de lo que entendemos por cultura en televisión.
Del Amor y el arte de contar sin altavoces
Carlos del Amor Gómez (Murcia, 1974) es periodista, escritor, guionista y presentador. Licenciado por la Universidad Carlos III y diplomado en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Murcia, su trayectoria ha estado ligada a RTVE desde los primeros años 2000. Primero en el centro territorial de Murcia y después en los servicios informativos en Madrid, donde actualmente es jefe adjunto de Cultura de los informativos.
Quienes siguen sus piezas saben que su enfoque humanista convierte cada reportaje en una pequeña ventana que invita a mirar dos veces. Programas como 'TrasLa2', el bloque cultural en 'La 2 Noticias' o las entrevistas en profundidad de 'La matemática del espejo' han sido escuela de un periodismo que no subestima al espectador. Tampoco hay que olvidar sus colaboraciones en Radio Nacional de España o las retransmisiones de los Premios Goya, que conduce desde 2014. Una polifonía de registros que, sin embargo, mantiene una misma nota de fondo: el respeto por el hecho cultural y por quienes lo protagonizan.
Su trabajo ha sido reconocido antes con un Premio Ondas, un Premio IRIS o el galardón a la excelencia periodística de la Universitat Oberta de Catalunya, distinciones todas que dibujan una coherencia, la de quien no ha buscado el atajo sino la hondura. Ahora, el Premio Nacional de Periodismo Cultural 2026 sitúa su legado en el lugar que merece.
La cultura no se impone: se contagia, y Carlos del Amor ha contagiado a varias generaciones de espectadores con la elegancia de quien no necesita gritar.
El valor de un premio que defiende el periodismo como derecho
Para entender la trascendencia de este galardón conviene recordar que el periodismo cultural en España tiene referentes sólidos. Jesús Marchamalo, Ana Romaní, Lluís Permanyer, Guillermo Busutil, Blanca Berasátegui, Anxo Quintela o Conxita Casanovas han sido algunos de los nombres que han merecido este mismo reconocimiento. El año pasado fue para Rosana Torres. Una lista que confirma que el Ministerio de Cultura lleva años distinguiendo a quienes convierten la cultura en conversación colectiva.
La singularidad de Del Amor reside en haberlo hecho desde la televisión generalista, ese medio en el que la cultura a menudo compite —y pierde— frente a otros contenidos. Que un programa cultural encuentre su espacio en la parrilla y que un periodista como él reciba un premio nacional es una señal de que el rigor y la pasión no están reñidos con la audiencia masiva. Que, de hecho, pueden ser su mejor aliado.
Quizá por eso el jurado ha subrayado que su labor “acerca los contenidos culturales a un público masivo sin perder rigor ni calidad”. La palabra clave es “sin perder”. Porque en esa bisagra entre lo popular y lo exigente es donde suele romperse el periodismo cultural. Del Amor ha sabido mantenerla engrasada durante más de veinte años.
Ficha técnica
- Premio: Premio Nacional de Periodismo Cultural 2026.
- Galardonado: Carlos del Amor Gómez (Murcia, 1974).
- Qué reconoce: la trayectoria periodística dedicada a la divulgación cultural en televisión y medios audiovisuales.
- Institución y ciudad: Ministerio de Cultura, Madrid.



