Rebeca Toribio ha decidido hablar. Diez meses después de que saltara la noticia de su embarazo y más de un año tras su ruptura con Miguel Ángel Silvestre, la empresaria e influencer rompe el silencio para contar cómo está viviendo la maternidad en solitario y qué pasó realmente entre ellos.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 8/10. Ex de un actor internacional que reaparece embarazada y contando sin filtros cómo superó una depresión. No es un beef, pero el testimonio es de los que llenan horas de podcast y comentarios en redes durante días. La mudanza al campo es el giro inesperado.
El embarazo que confirmó su nueva etapa
La noticia llevaba meses corriendo. A principios de junio de 2025 la prensa del corazón confirmaba el fin de la relación, y en abril de 2026 trascendía el embarazo. Ahora es ella quien pone voz a todo. Toribio afronta la maternidad sin contacto con Silvestre, y sus declaraciones dejan claro que no espera nada del actor. “Cada uno por su lado, él con sus proyectos profesionales, yo con los míos”, ha explicado.
Lejos de ocultar la herida, habla de ella con naturalidad. “Todos pasamos por dolores del corazón”, ha dicho, subrayando que comparte su historia precisamente para acompañar a quien esté pasando por algo parecido. No hay rencor hacia Silvestre, pero sí una distancia educada que lo dice todo.
Maternidad en solitario sin mirar atrás
La empresaria, que acaba de cumplir 32 años, no ha esperado a una nueva pareja para ser madre. “Este paso de la maternidad ha sido por sentirme desengañada”, reconoce. Decidió crear su propia familia sola, sin forzarse a conocer a nadie con prisas. Una decisión que conecta con miles de mujeres que hoy optan por la maternidad en solitario.
Detrás de esa calma, hubo un proceso duro. Toribio confiesa que atravesó una “gran depresión” y que la combinación de terapia psicológica y psiquiátrica fue clave. “De todo se sale, absolutamente”, repite con convicción.
Decidió ser madre sola, sin esperar a una pareja, y eso es ya más revolucionario que cualquier guion de Hollywood.
También ha hablado del hallazgo de la fe como centro de su reconstrucción vital. Sin ser religiosa, asegura que la fe le ha ordenado los valores y la ha empujado a cambios drásticos. Entre ellos, reducir sus negocios en Madrid y mudarse al campo con su madre, su hermana y su sobrina de cuatro meses. “Es como quiero vivir ahora”, zanja.
Una historia que va más allá del ‘¿y el padre?’
Más allá del cotilleo, el relato de Toribio abre una ventana a una realidad cada vez más común: mujeres que eligen la maternidad sin pareja, sin el drama de la espera romántica, y que hablan de salud mental sin estigmas. Como ya hicieron otras famosas influencers antes que ella, Rebeca normaliza la depresión posruptura y la terapia.
La mudanza al entorno rural también es un gesto generacional: alejarse de los focos capitalinos para criar en calma, pegada a la familia. Y lo hace sin renunciar a su faceta profesional, pero con las prioridades reordenadas.
El siguiente capítulo lo escribirá ella sola y parece tener el bolígrafo bien afinado. Por ahora, ni una mirada atrás a Silvestre.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Rebeca Toribio, empresaria, y Miguel Ángel Silvestre, actor. Hoy ella habla de su embarazo.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Embarazo en solitario tras una ruptura sonada, sin contacto con su ex y tras superar una depresión.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el testimonio mezcla fe, salud mental y una mudanza al campo que vuelve loco al algoritmo.




