La preocupación ha sido constante durante las últimas jornadas, pero tras varios días ingresado de urgencia tras sufrir un segundo ictus, Kiko Rivera ha logrado abandonar las instalaciones del hospital. A sus 42 años de edad, el conocido artista musical continúa ya con su pautado proceso de recuperación instalado en su propia casa.
El propio Kiko Rivera ha querido tranquilizar a sus miles de seguidores publicando un nuevo y extenso comunicado. Este texto vio la luz este mismo lunes, 27 de julio, produciéndose apenas un día después de haber recibido el alta médica por parte de los facultativos. En este escrito, el sevillano no ha ocultado nada de su diagnóstico actual, reconociendo que ahora comienza una etapa bastante complicada a nivel físico. El DJ ha explicado detalladamente que tendrá que someterse a un riguroso proceso de rehabilitación para lograr recuperar la movilidad y la fuerza de toda la parte izquierda de su cuerpo, una secuela del grave episodio vascular sufrido.
En su declaración pública, asume el reto que tiene por delante con una mentalidad positiva y dispuesta al trabajo duro: "Tengo que volver a recuperar la movilidad y la fuerza de la parte izquierda de mi cuerpo, pero quiero que estéis tranquilos. Estoy convencido de que lo conseguiré. Voy a poner todo de mi parte para volver más fuerte que nunca".
El hijo de Isabel Pantoja ha ido compartiendo varios mensajes puntuales para informar de su evolución clínica a todos los medios y simpatizantes. Tras confirmar de primera mano que se encontraba totalmente fuera de peligro y que evolucionaba favorablemente a los tratamientos pautados, este pasado domingo, 26 de julio, abandonó definitivamente el centro médico.
El agradecimiento de Kiko Rivera al hermetismo y la impecable labor sanitaria

El inicio de su primer mensaje desde su residencia ha estado marcado por la gratitud hacia los profesionales que han velado por su vida. "Ayer me dieron el alta y ya estoy en casa", ha comenzado escribiendo el artista, justo antes de dedicar sus primeras palabras de elogio al equipo sanitario que le ha atendido durante las horas más críticas de su dolencia. Sobre ellos, ha destacado el inmenso valor de su trabajo: "El trato humano que he recibido ha sido sencillamente maravilloso. Gracias por cuidarme con tanta profesionalidad y tanto cariño", añade en su texto oficial.
Otro de los aspectos que más ha valorado Kiko Rivera durante este difícil proceso de hospitalización ha sido el férreo control sobre las filtraciones a la prensa. El artista también ha querido destacar el respeto absoluto que se ha mantenido hacia su intimidad personal, algo poco habitual en su mediática vida. Mostrando su grata sorpresa ante esta situación, el paciente ha relatado su experiencia: "En ningún momento ha salido información privada sobre mi estado ni sobre mi recuperación. Ni siquiera se sabía que ya había recibido el alta. Eso demuestra que todavía queda mucha gente que entiende lo que significa respetar la intimidad de una persona", ha señalado.
Justamente, al hilo de esta privacidad lograda en la clínica, uno de los momentos más llamativos del comunicado se produce cuando Kiko Rivera hace una referencia directa a la persona que, según él, se dedicaba a filtrar información sobre su entorno más cercano en el pasado. Tras haber comprobado quién estaba realmente a su lado sin dobles intenciones, el DJ lanza un dardo revelador: "Al final, la vida vuelve a enseñarme la misma lección: la familia es lo más importante. Y también me ha servido para confirmar que el famoso 'topo' no estaba donde muchos pensaban. Esa persona, afortunadamente, ya no forma parte de mi vida", afirma, aunque opta por la prudencia al no desvelar la identidad exacta a la que se refiere.
El esperado acercamiento de Kiko Rivera con su madre Isabel Pantoja

Además de las oportunas explicaciones médicas sobre su estado, el DJ ha querido agradecer públicamente el apoyo incondicional de Isabel Pantoja. Con la reconocida cantante de 69 años de edad ha protagonizado un esperadísimo acercamiento durante estos días de extrema incertidumbre. Atrás quedan las polémicas, dando paso a una unión cimentada en la preocupación sincera por su estado crítico.
Sobre la actitud de su progenitora, Kiko Rivera escribe unas sentidas palabras a la vista de todos: "Gracias, mamá, por cuidar de tus nietos todos estos días y por buscar siempre un ratito para venir a verme". En este mismo contexto, el protagonista sigue destacando también que todas esas visitas maternas a las instalaciones sanitarias pudieron mantenerse en todo momento en la más estricta discreción, esquivando hábilmente a los fotógrafos.
El papel crucial de Lola García en la recuperación de Kiko Rivera

Lola García, de 39 años, se ha consolidado como la persona a la que el artista considera su mayor y más férreo apoyo en estos momentos tan sumamente delicados. La pareja del sevillano no se ha separado de la cama del hospital, demostrando una lealtad que ha conmovido profundamente al protagonista de la noticia.
Kiko Rivera ha querido que todos sus seguidores sepan la dedicación inmensa que su pareja ha volcado en él durante este trance médico. Dirigiéndose directamente a ella, le dedica el siguiente fragmento: "No me has dejado solo ni un solo segundo. Has estado a mi lado cuando más te necesitaba, cuidándome, dándome fuerzas y haciéndome sentir que nunca estaba solo. En los momentos difíciles es donde se demuestra quién está de verdad, y tú me lo has demostrado cada día". También reconoce frente a ella que el arduo camino de rehabilitación no ha terminado todavía y que ahora comienza verdaderamente una recuperación domiciliaria.



