Alberto San Juan le ha mandado un recado al Papa que va a dar que hablar. Justo cuando La luz —la película que protagoniza sobre el encubrimiento de la pederastia en la Iglesia— se estrenó el viernes, el actor ha soltado lo que muchos llevan años callando: León XIV debería reunirse en público con las víctimas, no oficiar una misa multitudinaria en Cibeles. Y lo ha dicho alto y claro.
En una entrevista con infoLibre, el intérprete no se ha andado con paños calientes. "El hecho de que el papa no vaya a tener un encuentro público con las víctimas de pederastia en el seno de la Iglesia en España, con la dimensión que tiene este problema en este país, y que, de tenerlo, vaya a ser en privado, me parece revictimizar", ha declarado. Y va más allá: "¿Cómo considera que algo tan grave no ha de ser un tema prioritario?"
El dardo de Alberto San Juan: "Que se reúna en público con las víctimas"
La pregunta, retórica, es un golpe directo. San Juan lo tiene claro: "Ese es el primer encuentro que debería tener, no dar una misa en Cibeles o lo que sea. Debería reunirse en público con las víctimas y que escuchemos todos qué les dicen". Una exigencia que resume la indignación de quienes llevan décadas esperando gestos más allá de las palabras.
El actor se mete en la piel de un párroco que confiesa sus abusos, pero aquí no hay ficción que valga: la visita del Papa a España, con paradas en Madrid, Barcelona y Canarias, no incluye ningún acto oficial con supervivientes. Una ausencia que, para San Juan, es un síntoma de que la institución sigue sin querer mirar de frente al problema.
La película que pone el encubrimiento en el foco
La luz, dirigida por Fernando Franco, se estrenó este viernes y no se anda con medias tintas. La historia sigue a Manuel, un clérigo que ante el miedo a que su pasado salga a la luz confiesa públicamente ser un pederasta arrepentido. La bomba: la Iglesia que lo protegió se ve forzada a reaccionar. El cineasta se ha empapado de documentación real: 'El proceso de investigación ha sido duro, he tenido que confrontar un montón de datos e historias muy dramáticas', cuenta a infoLibre.
"No es una película de abusos, ni sobre abusos, sino acerca de la mala praxis en cómo se está gestionando eso en el seno de una institución tan poderosa como la Iglesia Católica", explica Franco. Y esa mala praxis es la que realmente está en el punto de mira: un sistema que encubre, dilata y mueve a los curas problemáticos sin consecuencias.
La confesión de un pederasta arrepentido se convierte en el detonante que revela lo rota que está la jerarquía eclesiástica y lo normalizado que está el silencio.
San Juan lo verbaliza sin rodeos: "Tan protagonista como yo es el arzobispo Tamarco, que interpreta Miguel Rellán, porque la cuestión de fondo es que, si no existiera ese sistema de encubrimiento, sería muy difícil que hubiera tantos abusos y que continuaran sucediendo". La película golpea justo donde más duele: la complicidad institucional.
La cinta incluye escenas durísimas: víctimas que reconocen al cura por su colonia, insultos en la parroquia y una madre que resume la contradicción: "Nunca entenderemos lo que hiciste pero entendemos lo que estás haciendo". Un guión que, para Franco, busca que el espectador se pregunte si es posible la redención sincera sin un cambio real en la Iglesia.
La Iglesia y su deuda eterna: por qué una misa en Cibeles no basta
La gran paradoja es que el cura protagonista hace lo que los Evangelios mandan —confesar, arrepentirse, reparar— y aún así parece un acto revolucionario. "Estamos tan habituados al daño continuado que lo raro es que alguien dé un paso así", apunta Franco. Precisamente por eso, la exigencia de San Juan al Papa cobra una fuerza especial: la visita de León XIV podría haber sido la ocasión perfecta para escuchar de verdad a quienes sufrieron, pero no.
La mayoría de las víctimas han callado durante décadas mientras la Iglesia movía los hilos en la sombra. Sin un encuentro público y medidas concretas, el perdón se queda en un gesto vacío. "No hay reparación posible mientras la Iglesia no abra realmente las puertas y deje ver lo que hay", sentencia el actor.
Mientras el Papa oficia en Cibeles, La luz se proyecta en los cines y lanza una pregunta incómoda a cada butaca: ¿cuánto silencio más vamos a tolerar?
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Alberto San Juan, actor de 'La luz', y el Papa León XIV, de visita en España sin actos públicos con víctimas de abusos.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? San Juan exige que el pontífice se reúna en público con quienes sufrieron pederastia, en lugar de marcarse una misa en Cibeles.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque la película y la visita papal coinciden, y el silencio institucional vuelve a ser el protagonista.

