Roca Rey recibe el alta cinco días después del susto de Sevilla

El torero peruano sale del hospital tras la cornada del 23 de abril en la Feria. La herida rozó la femoral y ahora arranca una rehabilitación que pone en duda San Isidro y media temporada europea.

Roca Rey ya está fuera del hospital. El torero peruano ha recibido el alta médica este martes, cinco días después de la cornada que le mandó al quirófano en plena Feria de Abril. Susto gordo, recuperación larga.

Lo que pasó en la Maestranza y por qué fue tan serio

El 23 de abril, en una tarde que pintaba de oreja, el cuarto toro de la corrida le enganchó en el muslo derecho. Trayectoria fea, mucha sangre, salida inmediata a la enfermería y de ahí al hospital con una cornada de pronóstico grave que rozó el paquete vasculonervioso femoral. Vamos, lo más delicado que te puede coger un asta en esa zona. Que no haya ido a peor es casi milagro.

El parte médico habló de dos trayectorias y una herida profunda. El equipo quirúrgico tardó más de dos horas en reconstruir todo el destrozo muscular. Y aun así, el peruano salió del quirófano consciente, estable y, como suele, con cara de querer volver a vestirse de luces cuanto antes.

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Cinco días en planta y un alta que sabe a victoria

El alta llega antes de lo que muchos esperaban. El propio entorno del torero hablaba de mínimo una semana de hospitalización, y al final han sido cinco días con evolución favorable, sin fiebre, sin infección y con la herida cerrando bien. Ahora viene lo dura: la rehabilitación de una cornada en el muslo se mide en semanas, no en días. Hablamos de recuperar masa muscular, movilidad y, sobre todo, esa explosividad que necesita un torero para torear de verdad.

Roca Rey había arrancado la temporada europea con todo. Sevilla iba a ser su gran cita antes de Madrid, y de Madrid colgaba medio calendario. Ahora todo eso queda en el aire. Su equipo no ha dado fechas de regreso y han pedido prudencia, que en lenguaje taurino significa que nadie se atreve a decir cuándo volverá a vestirse de luces.

Un torero acostumbrado al hospital y al regreso exprés

No es la primera vez que Roca Rey termina en planta. El peruano lleva años entre las figuras más expuestas del escalafón por una razón muy concreta: torea muy cerca, pisa terrenos que casi nadie pisa y eso, tarde o temprano, pasa factura. En 2018 se llevó una cornada bestial en Las Ventas, y en 2022 otra en Bilbao. De las dos volvió antes de tiempo, en plan resucitar a base de gimnasio y cabezonería.

El precedente reciente que más se está comparando es el de El Cid y otros toreros que han sufrido cogidas en zona femoral: la mayoría tardaron entre seis y diez semanas en reaparecer, y algunos arrastraron molestias toda la temporada. La diferencia con Roca Rey es la edad y el físico, brutal, pero también que su agenda es la más cara y exigente del circuito. Volver a medio gas en San Isidro no es opción para él, y volver tarde tampoco. Aquí no hay buena salida fácil.

La Plaza de Toros de la Real Maestranza ya emitió su comunicado oficial deseándole pronta recuperación, y desde la delegación cultural peruana también le mandaron mensajes de apoyo en los días más duros. El próximo movimiento depende de cómo responda el muslo en la primera fase de rehabilitación. Si todo va fino, podría reaparecer a finales de mayo o ya directamente en junio. Si se complica, se le va medio verano. Tela.