Los expertos del sector insisten en que la realidad de los autónomos en España necesita un cambio urgente. Héctor Mata, CEO de la plataforma Shakers, señala que la normativa actual se ha construido sin una comunicación directa con los afectados.
Según el experto, "en España se ha visto el trabajo autónomo o el trabajo independiente como un trabajo vulnerable y se ha regulado pensando, seguramente, en el trabajador, pero sin entender y sin sentarse al lado de los profesionales independientes a preguntarles qué necesitan realmente".
Esta falta de sintonía entre la ley y el trabajador por cuenta propia dificulta el desarrollo de un modelo de trabajadores que resulta muy atractivo para el mercado laboral moderno. Mata subraya que la regulación vigente no es la más beneficiosa para potenciar el talento independiente. Esto perjudica directamente a unos profesionales que ayudan a que la economía nacional sea mucho más ágil
LA LEY ACTUAL IGNORA QUE HAY AUTÓNOMOS CON INGRESOS CUATRO VECES SUPERIOR A LA MEDIA
Para los especialistas, uno de los errores principales del sistema es tratar a todo el colectivo como un grupo uniforme. El análisis del sector muestra que es necesario distinguir entre dos perfiles muy claros para poder legislar con acierto.
Por un lado, se encuentran aquellos autónomos en situaciones de precariedad que requieren una protección mayor por parte del Estado. Por otro lado, existe un grupo de profesionales de alto valor añadido con ingresos muy elevados.
Sobre este segundo grupo, Mata aclara que "tenemos trabajadores autónomos de altísimo valor añadido, cuyos ingresos anuales están cuatro o cinco veces por encima del salario medio de España".
Este perfil de trabajador no solo genera una riqueza importante, sino que también paga impuestos elevados y crea una capa productiva fundamental para el país. Además, este modelo permite atraer de vuelta a profesionales que trabajan en el extranjero y desean desarrollar su potencial desde España.

UN CAMBIO DE MENTALIDAD EN LAS NUEVAS GENERACIONES
La tendencia hacia el trabajo por cuenta propia está calando con fuerza entre los jóvenes que terminan sus estudios superiores. El impacto de tecnologías como la inteligencia artificial ha acelerado este cambio de paradigma en el mercado laboral.
Según los datos que manejan los expertos, "una de cada tres personas que acaba la universidad en posiciones técnicas, su primera opción profesional ya no es trabajar en una compañía, sino que directamente se decantan por ser freelance".
Este crecimiento del trabajo de los autónomos refleja una búsqueda de mayor libertad y control sobre la carrera profesional. Pero estas ganas de trabajar chocan con una administración que se ha quedado antigua. Los expertos como el CEO de Shakers piden leyes nuevas porque los jóvenes ya no quieren solo un contrato fijo, prefieren elegir sus propios proyectos y trabajar por su cuenta.
LA NORMATIVA OBLIGA A LOS AUTÓNOMOS A PERDER 10.000 EUROS DE FACTURACIÓN PARA COBRAR UNA AYUDA DE 900
Uno de los puntos más críticos señalados por Héctor Mata es la incompatibilidad de ciertas prestaciones con el mantenimiento de la actividad profesional. El experto relata el caso real de un especialista en inteligencia artificial que, tras ser padre, se ha visto en una situación contradictoria. A pesar de querer seguir con sus proyectos para multinacionales, la normativa le obliga a detener su producción para recibir la ayuda correspondiente.

El trabajador le transmitió su frustración: "Quiero seguir manteniendo mis proyectos, pero al ser papá, el Gobierno no me deja trabajar en paralelo a darme la prestación". Esto le obliga a dejar de facturar cifras cercanas a los 10.000 euros mensuales a cambio de una prestación de 900 euros. Mata reflexiona sobre esta situación: "Podríamos ahorrarnos esa prestación porque es un trabajador que no la quiere o no la necesita, que simplemente con la flexibilidad que él tiene en su vida puede compatibilizarlo, pero no se puede".
La conclusión de los expertos es que el sistema debe evolucionar para no castigar la productividad de los profesionales independientes más cualificados. El reclamo es claro: abrir canales de diálogo con los autónomos de alto valor para facilitarles la actividad diaria. "Tenemos que sentarnos con los trabajadores autónomos de alto valor añadido y preguntarles cómo podemos hacerles la vida más fácil, porque están generando muchísima riqueza", sentencia Mata.
Si España consigue adecuar sus leyes a las necesidades reales de estos perfiles, se podrá consolidar una economía más competitiva y capaz de retener el talento.



