El sector aeroespacial sigue con su evolución y cada vez más empresas del sector tratan de lanzar propuestas que pueden ser totalmente revolucionarias. Una de ellas llega de la mano de una startup de un exingeniero de SpaceX, cuya propuesta pasa por convertir el agua en combustible para cohetes.
Esta nueva empresa está trabajando para demostrar que el H₂O se puede convertir en un combustible viable para satélites, en lo que sería un hallazgo que revolucionaría para siempre la exploración lejos de nuestro planeta y que permitiría abaratar los viajes espaciales. No obstante, muchos ingenieros son escépticos con respecto a esta posibilidad.
UN EXINGENIERO DE SPACEX QUIERE CONVERTIR EL AGUA EN COMBUSTIBLE
Una nueva startup estadounidense tras la cual se encuentra un exingeniero de SpaceX está trabajando con el objetivo de hacer posible que el agua se pueda convertir en combustible para satélites. Se trata de un hallazgo que podría cambiar para siempre la exploración espacial, facilitando los viajes espaciales.
La empresa detrás de este proyecto es General Galactic, que tiene un claro objetivo para dar forma a una idea que desde hace décadas ha sido pensada por distintos expertos, pero que nunca antes se había probado.
Será el próximo otoño cuando será lanzado un satélite que usará solo agua como combustible en órbita, en un experimento que servirá para poder demostrar si se trata de una meta factible para la ingeniería aeroespacial. De serlo, podría marcar un antes y un después en la exploración espacial.
EL GRAN PROYECTO DE UN EXINGENIERO DE SPACEX

Después de conocer el récord de SpaceX con 165 lanzamientos en un solo año que marcan una nueva era espacial, ahora nos encontramos con un proyecto apasionante. Detrás de General Galactic se encuentran dos jóvenes ingenieros, uno de ellos Halen Mattison, su consejero delegado.
Este exingeniero de SpaceX trabaja junto a Luke Neise, un ingeniero con experiencia tras su paso por Varda Space Industries. Ahora, ambos trabajan con el firme propósito de extraer agua o hielo de la Luna o Marte para producir hidrógeno y oxígeno. Estos serían usados como combustible.
Esta idea siempre ha estado en la mente de los ingenieros aeroespaciales, y en los últimos años ha habido figuras reconocidas como Bill Nelson, veterano de la NASA, o Elon Musk, fundador de SpaceX, que la han defendido.
Sin embargo, a pesar de todo, por el momento no se ha conseguido aplicar este concepto de una manera práctica en una nave de gran tamaño.
EL SATÉLITE SERÁ LANZADO EN UN FALCON 9 DE SPACEX

Los vuelos espaciales están en alerta por la basura espacial originada por SpaceX, pero al mismo tiempo estamos cerca del que podría ser uno de los grandes descubrimientos de la historia. General Galactic lanzará un satélite de unos 500 kg que solo usará agua para maniobrar en el espacio.
El despegue está previsto para el otoño, a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX. Si la prueba tiene un resultado satisfactorio, el sistema podría mejorar notablemente la capacidad de maniobra de los satélites estadounidenses.
En este sentido, General Galactic combinará dos tipos de propulsión. Por un lado, la propulsión química, provocando que el agua se divida en hidrógeno y oxígeno, para luego ser quemada con el fin de impulsar la nave.
Este se combina con una propulsión eléctrica a través de un propulsor Hall, un sistema en el que el oxígeno se convierte en plasma y se expulsa a través de campos magnéticos. Este permite un menor empuje inmediato, pero una eficiencia superior.
El objetivo del proyecto comandado por este exingeniero de SpaceX es buscar que las maniobras de los satélites sean más eficientes en el futuro.
LOS PELIGROS DE ESTE PROYECTO DEL EXTRABAJADOR DE SPACEX

A pesar de que se trata de un experimento interesante, no está exento de peligros. El oxígeno ionizado que se puede usar para la propulsión eléctrica es altamente reactivo y puede llegar a provocar corrosión en los sistemas eléctricos.
Es precisamente por ello por lo que muchos expertos consideran que es una dificultad técnica que hace que sea imposible apostar por este sistema de propulsión. En el caso de ser posible, implicaría tener que extremar el diseño de materiales y componentes.
A pesar de todo, desde General Galactic están confiados en hacer posible que el agua pueda ser utilizada como combustible espacial, pero está a la espera de la primera demostración para conocer si realmente es o no una posibilidad.




