Desde este viernes, 20 de febrero, los usuarios tienen disponible una cinta que ha tardado menos de cuarenta y ocho horas en posicionarse en lo más alto del ranking de visualizaciones en España. Se trata de una propuesta que mezcla el suspense psicológico con el cine de catástrofes encabezado por Belén Cuesta, manteniendo al espectador pegado al asiento durante todo su metraje.
La película, titulada ‘Cortafuego’, viene respaldada por un equipo que sabe muy bien cómo manejar la tensión. Detrás de las cámaras está David Victori, el director que ya demostró su pulso narrativo en trabajos como ‘No matarás’ o la adrenalínica ‘Sky Rojo’. En esta ocasión, Victori sitúa la acción en un entorno natural que pasa de ser un refugio a una trampa mortal. La historia se centra en Mara, una mujer interpretada por Belén Cuesta, quien intenta reconstruir su vida tras la pérdida de su marido. Lo que comienza como un viaje familiar para cerrar heridas se convierte en un infierno cuando el bosque que rodea su casa de verano comienza a arder.
La trama de ‘Cortafuego’ arranca con Belén Cuesta y un viaje hacia la sierra

Mara decide pasar unos días en la casa familiar del bosque junto a su hija Lide, sus cuñados Luis y Elena, y el hijo de estos. Sin embargo, la tranquilidad se rompe de forma abrupta cuando la pequeña Lide desaparece sin dejar ni un solo rastro. La situación pasa de la preocupación al pánico absoluto cuando se declara un incendio forestal que avanza de forma voraz hacia la zona donde se encuentran. Es aquí donde la película eleva su apuesta, planteando un escenario de "alta tensión" donde los personajes se ven atrapados en un "dilema moral irresoluble".
La tragedia se complica por momentos debido a la magnitud del incendio. Las llamas son tan incontrolables que la Guardia Civil se ve forzada a tomar una decisión drástica: suspender las labores de rescate de la niña y ordenar la evacuación total de los civiles. Pero Mara, el personaje de Belén Cuesta, no está dispuesta a abandonar el lugar sin su hija. Ante la falta de apoyo oficial por el peligro extremo, la familia decide desobedecer las órdenes y adentrarse en la profundidad de la arboleda. Su única guía en este laberinto de humo y fuego es Santi, un guarda forestal de carácter misterioso y vecino de la zona que parece saber más de lo que cuenta.
Sospechas familiares y el juego de la culpa

A medida que el cerco del incendio se estrecha, la película deja de ser solo una carrera contra el reloj para salvar a una niña y se transforma en un drama psicológico donde la confianza se desmorona. Mara empieza a sospechar que el fuego no es su mayor problema, sino que alguien de su propia sangre está ocultando información crucial. El miedo y la culpa empiezan a aflorar entre los familiares, creando una atmósfera asfixiante producida por Anxo Rodríguez y Ferran Tomás. Aquí es donde entra en juego la naturaleza humana bajo presión extrema y la necesidad casi biológica de encontrar un responsable para aliviar el propio dolor.
Diana Gómez, que interpreta a la tía de la pequeña desaparecida, reflexiona sobre este punto del guion. Según explica la actriz: "Es más fácil culpar a otro que pensar que tú has hecho algo mal. No sabemos gestionar el no saber, así que es mucho más fácil poner la carga sobre algo", asegura a ‘Europa Press’. Para Gómez, la cinta tiene un trasfondo de redención, defendiendo que la historia reivindica "abrazar el error humano" y que "lo bonito es que nos equivocamos, pero que nos podemos llegar a perdonar". Al final, la clave reside en la empatía bajo el terror: "Puedes entender a los demás cuando conectas con su miedo".
Un rodaje que funcionó como un escape room real

El equipo de rodaje tuvo que enfrentarse a condiciones muy particulares. Aunque muchas escenas se grabaron en exteriores naturales entre Madrid y la sierra de Segovia, las secuencias dentro de la casa fueron fruto de un diseño de producción innovador.
El actor Enric Auquer, que da vida al enigmático guarda forestal, describe el set de grabación como algo totalmente inmersivo. “Había un plató de juego que parecía un escape room. Dentro de la casa había una habitación secreta donde estaban todos. Y tú dentro de este escape room te puedes mover y tienes unas cámaras, unos sonidistas que van viendo, saben dónde esconderse. Era muy divertido, todo un juguete”, detalla.
Este sistema permitió a los actores una libertad de movimiento poco común en los rodajes tradicionales. Belén Cuesta también destaca la metodología de trabajo impuesta por David Victori, que buscaba la fluidez absoluta para no romper el clima de angustia. “Él está con una cámara y yo estoy con otra y todo el equipo vigila muy bien no meterse en plano, entonces se pueden rodar de seguido muchas páginas del guion. Y eso es una suerte porque te permite entrar en el juego real, en que yo pueda entrar en una casa y, si quiero salir o quiero irme en otra dirección, puedo hacerlo”, comenta la actriz. Según Belén Cuesta, el director genera esa atmósfera de libertad antes de empezar a rodar cada escena.
El límite de la interpretación y el miedo real
Tanto Enric Auquer como Belén Cuesta se han consolidado como dos de los rostros imprescindibles de nuestro cine, pero en ‘Cortafuego’ han tenido que explorar registros muy distintos a los que nos tienen acostumbrados. Mientras Auquer ha buscado la honestidad absoluta en su papel de guardabosques de dudoso carácter, evitando los clichés, Belén Cuesta se aleja de su faceta más cómica para profundizar en la desesperación de una madre. Auquer aclara que: “Me puse como norma no ser tramposo en ningún caso. O sea, no hacer nada que no haría el personaje en la realidad. Ni fingir ser muy bueno porque le va bien a la trama, ni hacer miradas de malo porque le va bien a la trama”.
Ese realismo se vio reforzado por las vivencias personales de otros miembros del reparto, como Joaquín Furriel, quien interpreta a Luis. El actor recuerda un episodio traumático en el que perdió a su hija de cuatro años en un centro comercial extranjero: “Eché a correr. No sé qué hice, era imposible que estuviese tan lejos”. Furriel utiliza ese recuerdo para explicar el comportamiento irracional de su personaje en la película. “Es muy incómodo convivir con el miedo porque no te permite pensar y buscas en el afuera. Querés sacarte el miedo y se lo echas al otro. Entonces te pones violento”, reflexiona.
‘Cortafuego’ se suma a una lista de éxitos recientes de la plataforma como ‘The Rip’ o ‘Acusada’, pero con el valor añadido del talento local. La película no solo utiliza el fuego como un elemento visual espectacular, sino como un motor que obliga a los protagonistas a mostrar su verdadera cara.
La experiencia de Diana Gómez, quien vivió un incendio real durante el convite de su propia boda meses antes de rodar, aporta una capa extra de veracidad al conjunto. “Llamamos a los bomberos y nos dijeron de meternos dentro de la casa. Éramos más de 80 personas y había niños, embarazadas... Pero yo me volví super organizativa, cerrando ventanas y poniendo toallas, que todo estuviera bien. Fue muy interesante ver eso”, confiesa la actriz. Con un reparto que incluye a Joaquín Furriel, Diana Gómez, Candela Martínez y Mika Arias, la cinta se ha convertido en el plan perfecto para los suscriptores este fin de semana.



