Sin duda, todos sabemos que Supervivientes es uno de los concursos más extremos que hay en la televisión. Los concursantes son abandonados en una isla, tienen que sobrevivir haciendo fuego, comiendo pescado y en ocasiones crudo, un puñado de arroz y poco más. Es toda una aventura, sí, pero a muchos de ellos les ha dejado graves secuelas.
No hablamos solo del físico, sino también dando un paso más allá, podemos encontrarnos con que su vuelta es más complicada de lo que imaginamos. Por eso hoy hablamos de todas esas secuelas que cada concursante tiene que afrontar cuando vuelve a su normalidad. ¿Quieres saber de cuáles se trata?
3No pueden dormir en la cama sino que prefieren el suelo
Este detalle le pasó a Alba Carrillo. La superviviente, fue una de las que anunció que abandonaba en diferentes ocasiones. Fue esa edición que entraba junto a su madre Lucía y que tanto dieron de qué hablar. Sobre todo por meterse en numerosas broncas ambas. Pero llegó a la final y como tal estuvo en Supervivientes casi tres mes.
Pues bien, al llegar a casa comentaba que no podía dormir en la cama. Se había acostumbrado de tal manera a la arena, que prefería dormir con un cojín y en el suelo. Es más, dice que hasta tuvo que cambiar de colchón, por uno más duro. De este modo, su cabeza le seguí pidiendo una tierra más firme en la que poder descansar.





