Quantcast

Albares escenifica con un abrazo a Ebrard la «relación privilegiada» con México

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, ha escenificado este miércoles con su homólogo mexicano, Marcelo Ebrard, la «relación privilegiada» que, según él, existe entre los dos países con un abrazo tan solo horas después de que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, insistiera en que aún se mantiene la «pausa» que planteó hace un mes.

Los dos ministros han hecho unas breves declaraciones al inicio de su encuentro en las que ambos han puesto de manifiesto la importancia que tiene la relación bilateral, sobre todo desde el punto de vista económico, y que han sellado con un abrazo y un apretón de manos mientras posaban sonrientes ante las cámaras.

Ebrard ha asegurado que México mantiene «entrañables relaciones de afecto y aprecio al pueblo español» y ha puesto en valor la «gran contribución» que ha supuesto «la presencia de España».

«Tenemos un futuro promisorio», ha añadido, destacando que los dos países comparten agenda en temas como el multilateralismo y la defensa de la democracia. «Vamos en búsqueda de una etapa de activa y buena relación», ha resumido el canciller mexicano la situación en la que se encuentra la relación bilateral.

Por su parte, Albares ha reiterado una vez más que México es un «socio estratégico para España», recordando la fuerte presencia empresarial española en este país y la incipiente presencia mexicana en España, donde ya es el sexto país inversor.

El ministro también ha tratado de poner de relieve las relaciones «de hermandad, de familia, fraternas» que unen a ambos países, asegurando que México «es un país en el que un español nunca se siente extranjero» y ha confiado que lo mismo ocurra con los mexicanos que van a España, al tiempo que ha recordado la «historia común y compartida».

RELACIÓN PRIVILEGIADA

Albares ha sostenido que con los acuerdos que han firmado ambos se vuelve a «acelerar la relación» que ha calificado de «privilegiada y mutuamente beneficiosa». Asimismo, ha dejado claro que «España cejará en su empeño» en que el acuerdo entre la UE y México, «tan beneficioso para ambas partes, entre en vigor lo antes posible».

En declaraciones a la prensa, el ministro ha dicho que ambos han repasado «todas las medidas que vamos a tomar para seguir acelerando la relación» y han acordado la celebración de una nueva comisión binacional, ya que la última se celebró en 2017. «Hemos quedado de acuerdo en que hoy aceleramos aún más esa relación con la firma de los acuerdos», ha resumido.

«No sé qué quiere decir pausa», ha respondido al ser preguntado por las palabras de López Obrador. «Mi visita lo que hace es acelerar la relación, que no es nada nuevo, ya que se acelera año a año» con la presencia de más españoles, más inversiones y más flujos comerciales, ha insistido.

Según ha informado Exteriores en un comunicado, los dos ministros han firmado un total de cuatro acuerdos. En concreto, se trata de un memorando de entendimiento sobre el establecimiento de la Subcomisión Política Permanente bilateral; otro en materia de colaboración en Política Exterior Feminista; un acuerdo complementario modificado del Convenio Básico de Cooperación Científica y Técnica para la financiación de programas y proyectos de cooperación; y otro memorando de entendimiento para la colaboración en el marco de la celebración de la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible.

Desde el departamento que encabeza Albares se ha puesto de relieve que la firma de estos documentos reafirma «el valor que conceden a surelación de hermandad», al tiempo que se producen tan solo días antes del 45º aniversario de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre México y España, el próximo 28 de marzo.

LÓPEZ OBRADOR INSISTE EN LA PAUSA

Horas antes de este encuentro, el presidente mexicano se ha reafirmado en su planteamiento de una «pausa» en la relación. Albares «es bienvenido», ha dicho en su rueda de prensa diaria el presidente, quien sin embargo ha evitado desmarcarse de la «pausa» que él mismo anunció a principios de febrero. En este sentido, y a preguntas de los periodistas, ha confirmado que esta medida sigue vigente.

«Nuestra política exterior no puede olvidar lo que ha sido nuestra historia. A lo mejor esto no se entiende en otras partes», ha dicho López Obrador, recordando por ejemplo la «invasión» española, que se prolongó 300 años. «Nos trataron como colonia», ha añadido.

Así, ha dicho que tras una etapa de «abuso» por parte de empresas, es hora de asumir que «México no es tierra de conquista». «Cuando hablo de pausa es para que políticamente se internalice una realidad», ha dicho López Obrador, descartando cualquier tipo de «fobia» hacia el pueblo español.

La pausa, ha añadido, «no significa ruptura de relaciones» en ningún caso, sino una nueva fase para «reflexionar». «Vamos a buscar restablecer por completo la relaciones cuando se entienda que vivimos una etapa nueva en la vida pública de México», ha alegado el mandatario.