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Un 83% de los españoles afirman que una buena apariencia influye en su bienestar físico y emocional

¿Influye nuestro aspecto en la forma de relacionarnos con los que nos rodean? ¿Cómo afecta a la confianza la percepción que tenemos de nuestra imagen? La encuesta Consumer Beauty Insights, impulsada por Allergan Aesthetics, an AbbVie company, indica que un 95% de los españoles cambiaría algo de su físico y un 83% está de acuerdo con que tener una buena apariencia influye positivamente en el bienestar emocional.

Esto coincide con los resultados obtenidos recientemente en un estudio publicado en la revista científica Aesthetic Surgery Journal y llevado a cabo por el Departamento de Dermatología de la Universidad de California. En este se demostró que la medicina estética tiene el potencial de contribuir a mejorar el sentimiento general de bienestar de los pacientes. En concreto, los pacientes aseguraron haber mejorado tanto su bienestar psicológico (pasando de una puntación de 62.8 a 82.7, sobre una escala de 100), como su confianza social, es decir, sus relaciones sociales y su forma de interactuar en la sociedad mejoran (en este caso, de un 62.7 a un 80.9) meses después de haberse sometido a un tratamiento médico-estético.

Además, en esta encuesta, realizada también en países como Reino Unido, China, Brasil o Italia, se arrojan resultados interesantes como que un 51% de los encuestados admite que no tiene una percepción positiva de su imagen. Concretamente, un 49% responde que sentiría más seguridad y autoestima si cambiase algo de su físico que no le gusta, un 47% también afirma que se vería más atractivo y un 37% admite que tendría una actitud más positiva en la vida.

Para el Dr. Fernando Urdiales, especialista en medicina estética: «los buenos resultados en medicina estética hacen que los pacientes estén más motivados, más seguros de sí mismos y más contentos con su imagen rejuvenecida sin ‘sobresaltos’. Los propios pacientes nos lo dicen y nos suelen confesar que están más satisfechos de los resultados obtenidos con su tratamiento de lo que ellos esperaban previamente al mismo». Además, el Dr. Urdiales destaca que los pacientes les hacen partícipes de estos cambios que notan en su día a día: «todos redundan en frases como ‘me puedo vestir mejor’, ‘me dicen que tengo mejor cara y que se me nota muy feliz’, ‘me noto mejor que hace años’… esto demuestra que se mejora, en general, los atributos emocionales, sobre todo en la ‘cara de cansado/a o en la cara triste'».

EL CAMBIO SOCIAL EN LA PERCEPCIÓN DE LA MEDICINA ESTÉTICA

Los resultados obtenidos en esta encuesta se ven también reflejados en los datos de penetración de la medicina estética en nuestro país. Según la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), el número de tratamientos médico-estéticos ha aumentado un 5,4% desde 2016, alcanzando el 35,9% de la población

Para el Dr. Urdiales «el creciente interés por la medicina estética viene en pleno ascenso desde hace ya unos cuantos años. Los pacientes conocen o han oído hablar de diversas técnicas que permiten mejorar el aspecto tanto a nivel corporal como facial sin efectos adversos ni riesgos apenas de ningún tipo, evitando siempre procedimientos agresivos o quirúrgicos. Esto, quizás, sea la clave. Todos los pacientes, en general desean mejorar su aspecto y consultan por ello, incrementándose cada vez más el número de consultas de estudio previo en hombres».

En este sentido, el estudio Consumer Beauty Insights recoge que los encuestados españoles estarían de acuerdo con cambiar algo de su rostro (68%), algo de su abdomen (65%), y mejorar la calidad de la piel (47%) a través de tratamientos médicos no invasivos, es decir, con procedimientos médico-estéticos.

Para elegir estos tratamientos, el 42% tomaría la decisión al ver signos de envejecimiento en su rostro, un 38% al ver los resultados positivos que ha experimentado algún amigo o familiar y un 32% si tuviera acceso a más información sobre estos.

El mismo estudio indica que, aunque la percepción en relación con la medicina estética ha cambiado en los últimos meses, un 33% considera que existe cierto estigma en torno a los tratamientos faciales y un 27% percibe esta misma situación con los tratamientos corporales.

A pesar de ello, la amplia mayoría de los participantes (96%) cree que se debería hablar más abiertamente de esta rama de la medicina y un 93% admite que si se realiza algún tratamiento en los próximos meses lo compartiría con su pareja, amigos o familia.

Para la Dra. Iratxe Díaz, especialista en medicina estética, este punto es especialmente importante, ya que «permitirá a los pacientes contar con una mayor y mejor información para poder encontrar a buenos profesionales que aseguren la seguridad de los procedimientos; optar por tratamientos seguros y eficaces; y aprender a distinguir engaños y publicidades engañosas». Además, destaca la labor realizada por sociedades científicas y por laboratorios como Allergan Aesthetics en este sentido: «Gracias al acercamiento que hacen de la medicina estética a la sociedad, se contribuye a generar confianza y a llegar a un público millenial».

LOS TRATAMIENTOS FACIALES, LO MÁS DEMANDADO EN MEDICINA ESTÉTICA

En cuanto a las zonas más demandas, la encuesta destaca que un 96% querría cambiar algo de su rostro y un 61% algo de la zona de los ojos. Dentro de estos datos, acabar con las ojeras, la flacidez, los signos del cansancio y las manchas de la piel son los principales intereses; seguidos estos de los tratamientos que devuelven la luminosidad a la dermis y que consiguen proporcionar una calidad óptima a la piel.

Al respecto, la Dra. Alejandra Méndez de Vigo, especialista en medicina estética, afirma que, si bien, no aprecia un cambio como tal en la demanda de las zonas a tratar, «sí que hay un aumento de pacientes interesadas en mejorar las arrugas de expresión del tercio superior y también un incremento en la demanda de todos los tratamientos en general. Ello ha sido motivado en gran medida, porque la Covid-19 nos ha obligado, en cierta manera, a mirarnos más (videollamadas y reuniones virtuales). Nuestros pacientes han empezado a ver de forma mucho más constante esos pequeños defectos que les gustaría corregir. Si antes nos mirábamos en el espejo por la mañana al arreglarnos y por la noche al llegar a casa, ahora lo hacemos varias veces más al día a través de una cámara y una pantalla de ordenador» y añade: «Cada día el paciente cuenta con más información y esto nos ayuda mucho a romper las barreras y miedos que existen con respecto a la medicina estética».

INFORMACIÓN RIGUROSA Y UN ADECUADO SEGUIMIENTO, CLAVES A LA HORA DE OPTAR POR UN TRATAMIENTO MÉDICO ESTÉTICO

Por último, este estudio demuestra cómo la información es una pieza fundamental en los tratamientos médico-estéticos. Un 78% de los encuestados desea tener más información sobre esta rama de la medicina porque considera que es un tema de interés. Además, destacan que el hecho de contar con más información contrastada y con referencias científicas les ayudaría en su decisión final para someterse a algún tratamiento.

Estos resultados demuestran la importante labor que tienen los médicos estéticos a la hora de asesorar y ofrecer un diagnóstico personalizado a cada paciente, acorde a sus expectativas y necesidades. Así lo recalca el Dr. Carlos Jarne, especialista en medicina estética y antienvejecimiento: «siempre me gusta recordar que, al hablar de medicina estética, la palabra ‘medicina’ va primero. Nadie entendería que un tratamiento en Cardiología, Neurología, Pediatría, etcétera, no se individualizara para cada paciente. Pues ese principio sagrado de adaptar la ciencia médica a cada caso debe cumplirse también para que cualquier tratamiento médico-estético genere un resultado satisfactorio» y añade: «me encanta que mis pacientes tengan un conocimiento general de los diferentes tratamientos».