Berlanga de día y Berlanga de noche, las dos caras de mejor arrocero de Madrid

  • José Luis García-Berlanga, hijo del añorado cineasta, gran gastrónomo y cocinero autodidacta, dirige este restaurante ubicado frente al parque del Retiro que en menos de dos años se ha posicionado como una de las mejores direcciones de la capital para probar un buen arroz y otras especialidades levantinas.
  • Con una sala luminosa y de estilo bohemio y dos terrazas climatizadas situadas a ambos lados del local, Berlanga ofrece dos caras: la diurna –enfocada a aperitivos y almuerzos familiares y de negocios, con las paellas como protagonistas– y la nocturna, con un ambiente animado y una apetecible carta de tapeo acompañada por gin-tonics y cócteles.

En España, estamos entrando en la época del año con los días más cortos, que alcanza su pico alrededor del solsticio de diciembre. Una reducción de horas de luz que nos tomamos con filosofía y solventamos trasladando un poco nuestras costumbres y sacándole más partido al ocio nocturno. El restaurante Berlanga, el proyecto personal de José Luis García Berlanga, es uno de los restaurantes que mejor se adapta a los diferentes momentos en torno a una mesa, siempre sobre una base de cocina de mercado, con arroces y raciones de corte mediterráneo como puntas de lanza.

Restaurante
Berlanga

Ubicado en la calle Menéndez Pelayo, 41, a orillas del Retiro –conjunto recientemente declarado patrimonio cultural por la Unesco–, Berlanga ha conseguido posicionarse, en sus dos años de vida, como un referente en arroces, un punto de encuentro donde comer después de dar un paseo por el parque. Cuenta con dos salones conectados por una barra, que suman 280 m2 y permiten acoger a 80 comensales. El primero de ellos, presidido por un fabuloso mueble vitrina traído de la casa familiar y en el que destaca la colección de libros de Luis García Berlanga, funciona como comedor principal, y el segundo, al fondo, como zona más informal.

Dos terrazas climatizadas

Este año, y pese a la mejora de la situación en interiores, las terrazas se alzan como los espacios preferidos para reunirse, y Berlanga cuenta con dos: una de cara al parque, en la fachada principal del local, recientemente renovada y ampliada; y otra más recogida, en la entrada trasera del local, que da a la calle Lope de Rueda (a la altura del número 60). Ambas, climatizadas todo el año y perfectas para diferentes perfiles: parejas, grupos de amigos, comidas de negocios y familias al completo.

Madrid
Berlanga

Ya se disfrute dentro o fuera, su repertorio culinario, que se nutre de la despensa mediterránea e incluye ciertas concesiones al casticismo, encaja a la perfección con los paladares clásicos de la zona. Es un espacio idóneo para el aperitivo o, como dicen los valencianos, una picaeta: esgarrat con bacalao desmigado (de berenjena, cebolla y pimiento rojo); pa amb oli de sobrasada de Ses Salines, chistorra de Arbizu, rabas de calamar de potera, etc.

Berlanga de día y de noche

Su oferta arrocera cuenta con varias opciones: negro, a banda, del senyoret, de salmonetes y ajos tiernos o rossejat Berlanga –elaborado con el caldo y las carnes del cocido de los martes–, entre otros. Los fines de semana, la estrella absoluta es la paella valenciana. Se ofrecen también platos castizos, como las croquetas de jamón, el caldo de cocido y su ropa vieja (especiada con curry casero) y carnes como la carrillera de ternera o las chuletillas de lechal empanadas. La carta de vinos, corta y bien seleccionada recorre las principales denominaciones de origen españolas e incluye tres champagnes y alguna referencia italiana, francesa y argentina.

Madrid
Berlanga

De 20 horas a cierre, cuando Madrid se lanza al tardeo, opera una carta sencilla, a base de tapas, raciones y medias raciones para compartir. También aquí un producto de máxima calidad reivindica su origen levantino: directos de la lonja de Burriana (Castellón) llegan salmonetes, boquerones, sepionets y clóchinas –preciados mejillones valencianos, más pequeños que los normales y de sabor más intenso–.

Cuidada carta de bebida

Otros grandes éxitos de la casa ideales para la noche son la ensalada de tomate pelado y aromatizado con tomillo, las rabas de calamar, las croquetas (de jamón, merluza, gambas y espinacas…), la ensaladilla rusa, las anchoas mariposa de País Vasco, etc. Y, para los más carnívoros, hay varios pinchos, como el de su famoso steak tartar –con carne de calidad extra cortada a cuchillo y aliño clásico– o el de sobrasada mallorquina con huevito de codorniz.

Madrid
Berlanga

La carta de bebida, con el mismo nivel de protagonismo en esta franja horaria, incluye una cuidada selección de cervezas, vermús, finos y generosos, además de gin-tonics y cócteles clásicos bien preparados, eje de las típicas tertulias en torno a la mesa a las que tanto se presta el restaurante Berlanga. 

Sobre Berlanga

Nacido con vocación culinaria de casa de comidas e impronta cultural, este restaurante ubicado frente al Retiro lleva el apellido de su artífice, José Luis García-Berlanga, primogénito del aclamado cineasta Luis García-Berlanga. Estudió Derecho y luego, empujado por su buen amigo el director Fernando Colomo, inició una dilatadísima trayectoria audiovisual que comprende cine, publicidad y televisión: fue director y productor ejecutivo de la serie Hospital Central y también productor del formato musical Séptimo de Caballería, entre otros muchos programas.

Chef
José Luis García-Berlanga

Sin embargo, su creatividad también ha alcanzado otras pasiones, como la cocina, a la que ha decidido dedicarse con más ahínco en los últimos años. Además de impartir clases de arroces valencianos en la conocida escuela Alambique, se ha convertido en el anfitrión más aclamado por sus conocidos, a quienes gusta de invitar en casa y hacer partícipes de su interés por la gastronomía.