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Las personas que necesitan asistencia humanitaria alcanzan la cifra record de 235 millones en 2021, según la ONU

El número de personas que necesitan asistencia humanitaria en todo el mundo se ha incrementado en 2021 hasta alcanzar la cifra record de 235 millones en 2021, según el último informe de Naciones Unidas.

«Hay situaciones en las que la ayuda y la asistencia humanitaria son fundamentales para evitar tragedias mucho más graves entre los colectivos de población más desfavorecidos», explica Encarni Escobar, del Departamento de Proyectos de Manos Unidas, tras el devastador terremoto que arrasó Haití el pasado fin de semana.

A su juicio, prueba de ello es, en estos momentos Haití, donde un seísmo de magnitud 7,2 ha sembrado «el caos y la destrucción en la Región Sur del país». Para dar respuesta a esta situación, la ONG trabaja en estos momentos, junto a sus socios, en la zona para identificar las necesidades más inminentes de la población afectada», explica.

Lucas Bolado, coordinador de proyectos de Manos Unidas en Haití, expone que, en los primeros momentos, lo que faltan son los elementos de primera necesidad, como agua, productos de higiene, comida o medicamentos: «Nuestros socios están evaluando qué tipo de kits de emergencia serán más necesarios y nos harán saber sus necesidades una vez decidan cuál es la mejor manera de proceder».

Aunque es una ONG de desarrollo, «hay ocasiones –señala Escobar– que requieren que parte de los fondos se dediquen a atender situaciones críticas para las que los socios locales piden una ayuda inmediata para poder acudir en auxilio de las personas más perjudicadas».

Como explica la organización, esto es lo que viene sucediendo en el último año y medio, en el que las peticiones de ayuda de emergencia que se reciben se han incrementado «considerablemente» con motivo de la pandemia del coronavirus. «En economías prácticamente de subsistencia, en las que el apoyo estatal es casi testimonial, sobrevivir a las consecuencias de una pandemia mundial como la que nos afecta es, para millones de personas, un desafío que raya la heroicidad», manifiesta Escobar.

ASISTENCIA A PERSONAS VULNERABLES

El pasado año, Manos Unidas dedicó un tercio de los 506 nuevos proyectos en los que trabajó a apoyar iniciativas de emergencia, dirigidas tanto a la asistencia a personas vulnerables, que habían visto su vida amenazada por la pandemia, como a quienes necesitaron ayuda urgente por otras causas no relacionadas con el coronavirus. Esta ayuda extraordinaria, que alcanzó a 1,4 personas, se materializó en 172 proyectos de acción humanitaria, por valor de casi 4,9 millones de euros.

«En 2020 con la Covid-19 nos tuvimos que enfrentar a nuevos tipos de emergencias que nunca habíamos contemplado. Solo de abril a diciembre atendimos 136 proyectos relacionados con el coronavirus en 36 países», dice Escobar. Con estos proyectos de emergencia Manos Unidas contribuyó a hacer frente a necesidades como la alimentación, los programas de sensibilización, la formación del personal sanitario, el refuerzo de centros médicos o la dotación de fuentes de agua, productos higiénicos y de protección.

Estas ayudas se han mantenido en 2021. «En lo que va de 2021 hemos aprobado más de 30 iniciativas en este sentido. Entre ellas, destacan las encaminadas a suministrar oxígeno en instituciones médicas que atendían a personas vulnerables que habían contraído la enfermedad, el reparto de ayuda alimentaria y los proyectos de prevención en zonas rurales remotas», apunta la ONG.

INUNDACIONES, CICLONES O HURACANES

Manos Unidas también dio respuesta en 2020 a las peticiones de emergencia y de ayuda humanitaria derivadas de fenómenos climáticos como inundaciones, ciclones o huracanes. «En estos casos, nuestros socios locales suelen reaccionar con prontitud porque es fundamental dar una respuesta inmediata a las necesidades de unas personas -generalmente las más vulnerables- que lo han perdido todo», comenta Escobar.

«Tampoco nos olvidamos de las personas que tuvieron que huir de la violencia en países como Burkina Faso, Mozambique, Camerún o RD Congo y de las ‘personas en movilidad’, como los solicitantes de asilo o los migrantes, desplazados o retornados de diferentes países como Marruecos o Colombia», añade Encarni Escobar.

Escobar añade a esto que en lo que va de 2021, «desgraciadamente», han tenido también que apoyar, entre otras, a personas víctimas de los conflictos de Gaza y del Tigray, en Etiopía.

Según Encarni Escobar, la ayuda humanitaria y de emergencia de Manos Unidas nunca podría llegar a tantas personas si no fuera por el empeño y el trabajo de los socios locales de la ONG –pertenecientes, muchos de ellos, a instituciones religiosas– que conviven con las poblaciones a las que apoyan y acompañan aún en los momentos más difíciles.

«Ellos son nuestros trabajadores humanitarios, personas llenas de humanidad, que, hacen suya la suerte de los más desfavorecidos. Ellos son el alma de nuestro trabajo y la piedra angular de nuestros proyectos», asegura Escobar.