Pedri ha soltado la bomba en una entrevista: las croquetas de jamón de su madre, esas que devoraba de crío, están fuera de su dieta.
Lo que Pedri ha confesado sobre las croquetas de su madre
El centrocampista del FC Barcelona y la selección española lo ha contado sin paños calientes. «Me han dicho que no puedo comer tantas croquetas de mi madre», admitió en una conversación con Men’s Health. El club le ha recomendado eliminar el plato por su alto contenido calórico y para minimizar riesgos físicos.
Eso sí, no las ha borrado del todo. Solo las prueba «en alguna ocasión después de un partido». Y añade con resignación: «Ya tendré tiempo de comer todas las que quiera cuando me retire».
El sacrificio viene con recompensa: Pedri ha ganado siete kilos de masa muscular gracias a un plan de entrenamientos dobles y una dieta hipercalórica.
El ritual con Ferran Torres que le ha cambiado la vida
El verdadero giro no lo dio con las croquetas. Ferran Torres, su compañero, le metió en el ayuno intermitente. «Me animó a que lo probara y la verdad es que me siento mucho mejor», explicó. Ahora solo hace dos comidas al día —mediodía y cena— aunque se lo salta los días de partido.
Esos días, tanto él como Ferran se zambullen en un desayuno contundente. Durante las horas de ayuno, solo agua. «Es fundamental mantener una buena hidratación».
Y luego está el chapuzón matutino. «Suelo levantarme a las 8:30 y Ferran y yo nos metemos en agua helada. Es nuestro pequeño ritual para estar más despiertos y entrenar con más ganas».
Pedri ha cambiado las croquetas de su madre por salmón y ayuno intermitente. El precio de ser uno de los mejores centrocampistas del mundo.
Pedri ha incorporado el pescado a su dieta, como le pidió el club aunque confiesa que antes ni lo probaba. «Como mucho pescado, sobre todo salmón, que no me gustaba antes...», decía en Men’s Health. Ahora el canario se vuelve loco con el salmón.
¿Por qué nos puede tanto lo que come un futbolista?
Cada vez que un deportista de élite confiesa que echa de menos el guiso de su abuela o las croquetas de su madre, internet se para. No es casualidad. La nostalgia por la comida casera conecta con el niño que todos llevamos dentro, y cuando lo dice alguien que se deja la piel en un campo del Camp Nou, la conexión es inmediata.
Ya lo vimos con Messi y su mate, con Cristiano y el pollo a la plancha, o con Rafa Nadal y su arroz con leche. Pedri suma su nombre a la lista de superhéroes del deporte que se humanizan al hablar de la cocina materna. Él no se queja; simplemente cuenta su realidad con una madurez que desarma. Y es inevitable que sintamos ternura.
Lo cierto es que detrás de la anécdota hay un mensaje potente sobre la exigencia del fútbol moderno. La renuncia a un plato que te recuerda a casa cuando aún luchas por ser campeón es la misma que garantiza que Pedri seguirá deslumbrando en cada partido. ¿Volverá a zamparse croquetas sin culpa? Él mismo lo deja claro: «Ya tendré tiempo cuando me retire». Mientras tanto, nosotros le vemos correr y pensamos que el sacrificio vale la pena.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Pedri González, el centrocampista canario del Barça, y las croquetas de jamón de su madre.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? La dieta del jugador prohíbe las croquetas de su infancia y ahora solo las toca después de algún partido.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque la nostalgia por la comida de mamá y el sacrificio de un deportista de élite generan ternura y millones de likes.



