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TerZio, la versión más gamberra del Treze de Saúl Sanz

  • El chef madrileño reúne en la carta de su nuevo bar y en un espacio protagonizado por la barra, platos con sabores viajeros y sin complejos.
  • Terzio ofrece una versión del tapeo con sabores de aquí y de allá con los que disfrutar de su cocina más desenfadada.

Tras varios meses disfrutando de crear divertidas propuestas fuera de carta para los clientes de su restaurante Treze, Saúl Sanz se embarca en una nueva aventura con la apertura de Terzio. Un bar donde tapear y disfrutar de sabores de aquí y de allá a base de raciones y entrepanes sabrosos y sin complejos.

Madrid
TerZio

“TerZio es la evolución de una cocina desenfadada que nos gustaba hacer en Treze y ofrecíamos siempre fuera de carta, pero que empezaba a no tener mucho sentido dentro de nuestra oferta gastronómica actual y no queríamos perder. Son platos, raciones, entrepanes… que nos dan muchas alegrías a nosotros y a una parte importante de la clientela”. Así, aliñado con un gran toque de ilusión, es como explica el cocinero madrileño esta nueva etapa que acaba de comenzar.

Para tomar en la barra

La carta de TerZio ofrece una propuesta informal en formato de barra tradicional con la que disfrutar de bocados muy sabrosos, divertidos y con la mejor fusión de ingredientes. Un bar de los de siempre, pero con una carta que encuentra el equilibrio entre las tapas más reconocibles con el toque personal de Saúl Sanz y elaboraciones nacidas de la fusión de lo mejor de aquí y lo mejor de allá.

TerZio
Alitas de pollo

Así, en la parte inicial de su carta encontramos ensaladilla de gambas huevo y piparras, croquetas de mejillón tigre, patatas bravas con salsa clásica ligeramente ahumada, ceviche de corvina ají amarillo y batata, ssam de oreja crujiente con barbacoa coreana y mayonesa japo o unas espectaculares alitas de pollo melosas y picantonas con sésamo negro. No podían faltar tampoco guiños a la pasión por la cocina cinegética del Sanz, con platos como totopos de maíz, guacamole, chile de carne de jabalí y queso, todas ellos en raciones perfectas para compartir e incluso en media ración.

Para pringarse las manos

Además, el chef ofrece una sección de entrepanes, platos para comer con las manos y chuparse (literalmente) los dedos. Como el brioche chipirones crujientes, alioli negro y mayonesa de lima, el bocadillo de albóndigas de ibérico tikka masala con cebolla y cilantro o el apetecible sándwich de pastrami, mostaza y lombarda encurtida, una autentica delicia para los amantes de este cinéfilo bocado que tendrán aquí una versión llamada a incorporarse al top madrileño.

TERZIO.
Sandwich de pastrami

En esta sección de la carta se cuelan también platos muy americanos con el toque de la casa madre como el perrito de salchicha ahumada acompañado de portobello salteados, cebolla dulce y salsa trufata o la hamburguesa clásica de carne de picaña con huevo frito, bacon crujiente, queso fundido y ensalada. Además, como colofón final, el cocinero madrileño ha perfeccionado dos recetas que provienen de esos fuera de carta míticos de Treze:  la costilla de ternera con su salsa BBQ y tzatiki de col, y la carrillera de cerdo guisada en curry massaman.

También con terraza

El espacio está diseñado para disfrutar en torno a la barra y degustar los platos del chef junto a un tercio bien fresquito, un vermut bien servido o cualquiera de los vinos de una oferta corta pero muy atractiva que rotará habitualmente y se aleja de los caminos más comunes. Además, Terzio cuenta con una terraza con la que disfrutar al aire libre de esta nueva propuesta del chef Saúl Sanz.

Barra
TerZio

Los más tradicionales siempre contarán con Treze, el hermano mayor, para muchos el mejor restaurante de la capital para disfrutar de elaboraciones cinegéticas y producto de temporada. Además una comida deliciosa y consolidad, la bodega de Treze merece una mención especial gracias a una cuidada selección de vinos tan dinámica como su cocina y filosofía. En su carta, se ofrecen más de 20 referencias de vino por copas entre blancos, tintos, generosos y dulces, además de 50 propuestas donde se dan cita tanto bodegas españolas que combinan clásicos contemporáneos y regiones en alza, como etiquetas italianas, alemanas y francesas, sin olvidar una cuidada selección de cavas y champanes.

El hermano mayor

El local se distingue por su elegante estética en tonos blancos y azules, combinando nuevos materiales como azulejos, mármoles y tapizados que aportan confort y sofisticación. Así, Treze se divide en dos espacios que obedecen a las propuestas gastronómicas complementarias. Ambos aparecen distribuidos en una sola planta, logrando así una mayor continuidad sin renunciar a una identidad propia. El primero de ellos está coronado por una espectacular barra de tapeo que da la bienvenida al comensal y que se complementa con las mesas y sillas altas, la mejor opción si se quiere disfrutar de un picoteo desenfadado a base de tapas, raciones (o medias raciones), o del tan elogiado menú del día por trece euros (posiblemente el mejor de la ciudad en dicha categoría).

Madrid
Treze

El segundo, un luminoso comedor presidido por dos mesas redondas con lámparas de diseño que se abre a un acogedor patio exterior perfecto para deleitar al paladar de una comida más relajada, de mantel de hilo. Distintos ambientes que se adaptan a cada momento de consumo, con el valor añadido de que es posible incluir en la comanda platos de una zona u otra para disfrutar plenamente de la experiencia gastronómica.

Terzio
Albóndigas tikamasala

De este modo el nuevo espacio localizado frente a Treze, en el número 25 de la calle General Pardiñas, se convierte en una fantástica opción para un plan gastronómico pero informal cualquier día de la semana.

 

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