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MSF insta a BioNTech a compartir la fórmula de la vacuna contra la Covid-19

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha pedido a la empresa farmacéutica BioNTech, que este martes celebra su asamblea anual de accionistas, que comparta «inmediata y abiertamente» su tecnología y conocimientos sobre vacunas con fabricantes con capacidad en países en desarrollo, para así aumentar la producción de vacunas para los países que aún están a la espera de dosis suficientes contra la COVID-19.

«Nos enfrentamos a una enorme desigualdad en el acceso a las vacunas contra el coronavirus en todo el mundo. Sin embargo, en este momento, varios países tienen capacidad de fabricación que podría utilizarse para producir vacunas ARN mensajero para ayudar a aliviar este desequilibrio letal», afirma Lara Dovifat, asesora de la Campaña de Acceso de MSF.

«Pero para ello, necesitamos que BioNTech y otras empresas que fabrican vacunas ARNm compartan la tecnología y los conocimientos necesarios para fabricar estas vacunas. Cuanto más rápido compartan las compañías los conocimientos técnicos, más rápido podremos poner fin a esta pandemia y mejor preparados estaremos ante futuras pandemias con una capacidad de producción más distribuida a nivel mundial, incluso en el sur global», añade.

En un mapeo inicial, MSF ha hallado que, en este momento, varias empresas del continente africano podrían producir una vacuna de ARNm si se compartiera toda la tecnología y los conocimientos necesarios y se proporcionara el apoyo financiero y técnico necesario.

Además, diez fabricantes de vacunas de países en vías de desarrollo han expresado su interés en recibir esa transferencia de tecnología de vacunas de ARNm a través del centro de transferencia de tecnología de ARNm de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero hasta ahora, ni Moderna ni Pfizer/BioNTech _ las dos empresas farmacéuticas que cuentan con la aprobación para uso de emergencia de las vacunas de ARNm _ se han ofrecido a compartir su tecnología.

En este sentido, recuerdan el plan anunciado por BioNTech de implantar la fabricación de vacunas en África en los próximos 4 o 5 años debería ir acompañado de que la empresa comparta inmediatamente su tecnología y su fórmula con fabricantes dispuestos a empezar a producir ahora. Además, destacan que BioNTech se benefició de un fuerte apoyo público a través del Gobierno alemán y otras fuentes públicas.

«Dada la importante inversión pública en esta vacuna, resulta imperativo que BioNTech comparta la fórmula de su vacuna con fabricantes independientes de países de renta media, incluidos los del continente africano. Esto sería un primer paso hacia vacunas fabricadas en África, contribuiría a la preparación del continente para futuras pandemias y reduciría su dependencia de las importaciones de vacunas, garantizando, al mismo tiempo, que la población de todos los países de África obtenga de forma oportuna acceso estas herramientas sanitarias que salvan vidas», dijo Christian Katzer, director general de MSF en Alemania.

«El Gobierno alemán tiene la oportunidad y la obligación de aprovechar sus inversiones e instar a compartir la tecnología para impulsar la producción de vacunas a nivel mundial. Hacerlo ayudará a salvar tantas vidas como sea posible, lo antes posible», concluye.

BioNTech recibió una subvención de 375 millones de euros del Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania, 100 millones de euros en financiación de deuda del Banco Europeo de Inversiones y una inversión de 250 millones de dólares por parte de un grupo de inversores dirigido por Temasek, un fondo soberano del Gobierno de Singapur.