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Fiscalía pide 12 años de cárcel a la exdirectora del IVAM

La Fiscalía especial contra la corrupción solicita 12 años de prisión para la exdirectora del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) Consuelo Ciscar por los delitos de malversación de caudales públicos y cohecho. El ministerio público considera que la que fuera durante una década responsable de la institución cultural «aprovechó» su posición para promocionar de forma irregular la carrera artística de su hijo.

En concreto, en su escrito de calificación, adelantado por Las Provincias, la fiscal pide para Consuelo Císcar una pena de seis años de prisión por un delito continuado de malversación de caudales públicos, y otros seis por el de cohecho, además de una inhabilitación de diez años por prevaricación administrativa.

Anticorrupción también pide penas de cárcel para otros dos encausados: el ex director económico administrativo del IVAM, Juan Carlos Lledó, y el responsable de la empresa Logística del Arte SL, Enrique Martínez. Para el primero pide cuatro años y seis meses de prisión por malversación, mientras que para el empresario solicita cinco años y seis meses por malversación, seis años por cohecho y otros dos por falsificación de documento mercantil.

Asimismo, los acusados deberían indemnizar, conjunta y solidariamente, al IVAM en 26.920,13 euros, de los que 8.884,3 le corresponderían a Juan Carlos Lledó.

El ministerio fiscal pide en su escrito la apertura de juicio oral contra estos tres acusados por su participación en la supuesta promoción irregular del hijo de la exdirectora. Según recuerda, Consuelo Ciscar tiene un hijo artista, Rafael Blasco Císcar ‘Rablaci’ –hijo también del exconseller ‘popular’ Rafael Blasco condenado por el desvío de las ayudas a la cooperación–, que comenzó su carrera como escultor y fotógrafo en el año 2007.

«Desde ese momento, la acusada, consciente de las dificultades que existen para alcanzar el éxito en este sector de la cultura, aprovechando sus conocimientos, sus contactos y su posición al frente de una de los museos más importantes de la Comunidad Valenciana, se erigió en la coordinadora del proyecto profesional de su hijo, organizándole exposiciones por distintos países, haciéndolas coincidir con las exposiciones que ella misma proyectaba en el IVAM, a fin de costear, en algunos casos, su asistencia a las inauguraciones de las muestras de su hijo con los fondos públicos del museo», mantiene.

El escrito da cuenta de exhibiciones de obras de ‘Rablaci’ en ciudades de Portugal, China, Japón, Cuba, Guatemala, Ecuador, Chile, Uruguay, México y Francia.

Esta «coincidencia espacio-temporal», añade fiscalía, «también le permitió, tras pactarlo así con el acusado Enrique B. Martínez, que las empresas contratadas para realizar los servicios de transporte, montaje y desmontaje de las exposiciones del museo valenciano, se ocupasen simultáneamente del montaje y desmontaje de las exposiciones de su hijo, ahorrándose así el coste de estos servicios que satisfacía el proveedor del IVAM a modo de agradecimiento a las contrataciones públicas que la propia acusada le adjudicaba».

«EN SU PROPIO BENEFICIO»

Asimismo, considera que, «en su propio beneficio, Císcar utilizó a sus colaboradores más estrechos dentro del personal del museo público, encomendándoles todas las tareas dirigidas a la organización de las exposiciones de Rablaci».

La fiscal apunta que ninguno de los empleados del museo público se cuestionó la legalidad de las instrucciones recibidas, ya que derivaban de la máxima responsable de la institución de la que dependían jerárquicamente, y puntualiza que Rablaci «siempre se mantuvo al margen de todas las decisiones que iba tomando su madre respecto a su carrera profesional».