Por costumbre o tradición, algunos sitios suelen tener nombres de lo más extravagantes. Tanto, hasta el punto de hacernos reír a la mínima de cambio, nada más llegar. Aquí te mostramos algunos ejemplos, no solo de España, sino que en español no suenan demasiado bien.
[nextpage title="Venta de pantalones"]

11Diosleguarde
Seguro que este era un pueblo profundamente católico en el que todo el mundo se despedía de esta forma, hasta adoptar así el nombre del pueblo. Ubicado en Salamanca, seguro que tienen una comida estupenda, además de una gente cordial.
¿Serías tan superficial como para no visitar un pueblo por el nombre?
[nextpage title="Peleas de abajo"]





