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Son medicamentos recetados a nivel mundial pero que resultan mucho más peligrosos de lo que en teoría pensamos.

¿Qué significa eso? ¿Todo lo que nos da el médico es peligroso? NO.

¿Hay que tener cuidado cuando nos automedicamos y no nos apetece ir al médico? SÍ.

La gran mayoría de los fármacos superan exhaustivos controles pero están dirigidos a la gran mayoría. ¿Qué quiere decir eso? Que pueden resultar útiles para otros y no para ti y viceversa.

1Omeprazol y esomeprazol

El omeprazol es uno de los protectores estomacales más utilizados en el mundo a la hora de tomar, por ejemplo, un antibiótico para tratar una infección. Este tipo de fármaco índice directamente en el estómago, reduciendo la producción de ácido en el jugo gástrico.Si se utiliza para ese tipo de situaciones, no tendrás muchos problemas en tomarlo, ya que su uso se estima necesario para ello. Sin embargo, algunas personas lo utilizan para evitar los problemas de estómago o acidez después de una comilona o de beber más copas de la cuenta.

La FDA ha alertado que si su consumo es continuo, las personas se exponen a una infección por ‘Clostridium difficile’, la cual puede llegar a provocar una enfermedad potencialmente letal y que resiste a todos los antibióticos. ¿El resultado? Mayor facilidad de sufrir fracturas de cadera, neumonía y déficit de vitamina B-12. Además, el abuso del omeprazol también puede provocar riesgo cardiovascular importante.Su nueva versión, el esomeprazol, no soluciona nada y sus efectos secundarios, según los diversos estudios realizados, siguen siendo exactamente los mismos.

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