Desde que ‘La Revuelta’ llegó a la Televisión Española en septiembre de 2024, David Broncano y su equipo han hecho del programa un espacio para conversar sobre actualidad política, social y cultural. Con un humor pesado y sin filtros, el formato compite en audiencia con ‘El hormiguero’, y a pesar del declive en audiencias, sigue siendo un referente y reflejo satírico de la polarización que vive España.
En el programa del lunes 12 de mayo, Broncano ironizó sobre una posible cancelación del programa si el Partido Popular (PP) llegara al poder: «Molaría que acabase el programa así, dentro de un año». Un sarcasmo que, como siempre en ‘La Revuelta’, dejó entrever más allá de lo que se aparenta.
El humor político es habitual en ‘La Revuelta’

La Revuelta, desde sus inicios en ‘La Resistencia', ha transitado entre el entretenimiento y la crítica social popular, haciendo uso de la clase política —sin distinción de partidos— como carnaza para sus ironías. Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, José Luis Ábalos e incluso la decadencia de Ciudadanos han sido temas de conversación y blancos de bromas. Pero esta vez, Brincando y su equipo llevaron la sátira un paso más allá.
Durante la sección de la humorista Lalachus —donde se hizo una porra sobre Melody en Eurovisión 2025—, varios trabajadores aparecieron en el plató para desmontar el decorado de la nada. Broncano, fingiendo desconocimiento, preguntó: «¿Qué pasa? No me pongáis nervioso ¿Pero por qué estáis desmontando esto?». Lalachus, manteniendo el juego del presentador agregó: «¿Nos están cerrando ya el chiringuito?». El público, aún no sabía que se trataba de un ‘sketch’ premeditado para anunciar la actuación estelar de Chanel. Sin embargo, el equipo aprovechó el momento para lanzar un guiño a la coyuntura política.
El colaborador Grison, por su parte, comentó: «Es que creo que ha ganado el PP y nos están echando a La 2». La frase, aunque aparentemente improvisada, desencadenó la carcajada general. Broncano, siguiendo el ritmo, remató: «Así nos van a echar […] Molaría que acabase el programa así, dentro de un año». La broma hacía referencia a que ese mismo día, el PP anunció el adelanto de su congreso nacional a julio para «estar listos» ante unas posibles elecciones.
¿Una metáfora de la presión política en la televisión?

El momento, aunque cargado de humor, hace ruido en un contexto más amplio. Desde su estreno, ‘La Revuelta’ se mantiene bajo el foco de especulaciones. Medios cercanos a la oposición del país han señalado que Moncloa respaldó e impulsó el programa de Broncano para restar audiencia a ‘El hormiguero’, algo que él presentador ha negado en varias ocasiones. «Es absurdo. Nosotros hacemos humor, no campañas».
En España, donde la televisión pública suele ser cuestionada sobre la parcialidad, cada ironía de ‘La Revuelta’ se percibe con lupa. La broma sobre el PP y una posible cancelación del programa refleja, en clave de broma, una inquietud: la posibilidad de que un cambio de gobierno afecte su permanencia al aire. No en vano, Grison bromeó con que les enviarían «a Telemadrid», canal público madrileño vinculado al PP.
Aparentemente, el equipo de Broncano utiliza estos focos de humor para desmontar tensiones. Al ridiculizar los rumores, los convierten en material de bromas. «Es nuestra forma de decir que, pase lo que pase, seguiremos aquí haciendo lo mismo», explicó Broncano en redes sociales.
¿Quién gana con este juego?

‘La Revuelta’ a pesar de todo, se mantiene en la parrilla de RTVE. Según datos de Barlovento Comunicación, el programa promedia un 12% de share, superando en algunas ocasiones a ‘El hormiguero’. Su éxito radica en la combinación de humor sin filtros, sin miedo a incomodar y con una conexión directa con un público.
Las redes sociales se dividieron entre quienes aplauden su audacia y los que acusan a ‘La Revuelta’ de ser un portavoz del Gobierno». Lo cierto es que David Broncano y el equipo del programa de RTVE atacan a todos los partidos por igual. De hecho, en el mismo programa del lunes, se mofaron de la «desaparición» de Ciudadanos y de un hipotético «ERRE que ERRE» de Sánchez.
La clave está en mantener el equilibrio y los modos. Como señaló la periodista Carla Alonso en ‘Vanity Fair’: «Broncano no elige bando, elige reírse de todo. En una España dividida, eso es casi un acto revolucionario».
































































































