El palacio afronta una nueva jornada de conflictos en 'La Promesa'. Máximo ha decidido que no seguirá protegiendo a Lorenzo y le advierte de que está dispuesto a revelar ante Manuel el origen irregular del dinero que maneja. El capitán teme que la amenaza se haga realidad durante una cena familiar, precisamente cuando más necesita mantener las apariencias. Mientras tanto, Manuel y Curro intentan avanzar con sus movimientos contra Leocadia, pero sus reacciones comienzan a despertar las sospechas de la señora.
El capítulo también traerá cambios importantes en el servicio. Las diferencias entre Simona y Candela continúan afectando al trabajo de las cocinas, Petra no consigue que crean sus advertencias sobre Tomasa y la mala calidad de la cena ya ha provocado una primera llamada de atención. A todo ello se suma la marcha urgente de Cristóbal, que deja a Teresa al frente de sus responsabilidades y provoca un nuevo enfrentamiento con Leocadia.
Sin embargo, uno de los acontecimientos más relevantes de este episodio de 'La Promesa' llegará al final. Después de haberse negado a regresar, Pía aparecerá de nuevo en el palacio para reclamar el puesto que ocupaba anteriormente. Su decisión puede cambiar los planes de Manuel y Curro, que necesitan su colaboración para seguir adelante con su estrategia.
'La Promesa' pone a Lorenzo contra las cuerdas por la amenaza de Máximo

Máximo ha llegado a un punto en el que no está dispuesto a seguir guardando silencio sobre los movimientos de Lorenzo. Después de averiguar que el dinero del capitán tiene un origen sospechoso, decide advertirle de que piensa contarle a Manuel lo que ha descubierto. La amenaza cambia por completo la posición de Lorenzo, que hasta ahora confiaba en mantener ocultos sus negocios.
El duque no parece dispuesto a dar marcha atrás, y eso preocupa especialmente al capitán. Lorenzo teme que Máximo elija una ocasión comprometida para cumplir su palabra y que la revelación se produzca durante una cena familiar. Si Manuel descubre lo que ocurre delante de los demás, el capitán podría quedarse sin margen para controlar la situación.
A esta presión se suma el comportamiento de Ciro. Lorenzo continúa intentando que participe en los negocios fraudulentos, aunque el joven ya ha manifestado su intención de apartarse de esas operaciones. Ciro quiere abandonar antes de que las irregularidades salgan a la luz, pero su socio sigue insistiendo para que no interrumpa los planes que tienen entre manos.
Esta trama añade otro problema a los que Lorenzo debe afrontar en 'La Promesa'. Máximo conoce información que puede comprometerlo, mientras Ciro empieza a mostrar cada vez menos disposición a continuar. El capitán tendrá que gestionar ambas situaciones sin que sus movimientos terminen exponiendo aquello que pretende mantener oculto.
Manuel y Curro cometen errores que pueden alertar a Leocadia

La estrategia de Manuel y Curro para actuar contra Leocadia atraviesa un momento delicado. Los dos hermanos están tratando de avanzar sin revelar todo lo que saben, pero sus reacciones empiezan a llamar la atención de la señora. Leocadia ha observado sus movimientos relacionados con Pía y no entiende que ahora estén tan interesados en conseguir que regrese.
La situación se complica cuando Manuel pierde la paciencia. Curro tiene que intervenir para evitar que su hermano reaccione de una manera que termine perjudicándolos. El joven es consciente de que Leocadia está pendiente de sus pasos y de que cualquier gesto fuera de lugar puede darle pistas sobre lo que realmente están investigando.
La preocupación de Curro tiene un motivo concreto. Si Leocadia descubre que ambos conocen la verdad sobre Jana, su plan podría quedar comprometido antes de que consigan avanzar. Por eso intenta que Manuel controle sus impulsos y no permita que la tensión termine delatándolos.
Leocadia, por su parte, no deja pasar la oportunidad de cuestionar el comportamiento de los hermanos. Los acusa de actuar sin coherencia, ya que primero apartaron a Pía y ahora parecen desesperados por conseguir que vuelva. Sus reproches aumentan la presión sobre Manuel, que tendrá que medir sus reacciones si no quiere que la señora descubra lo que se esconde detrás de sus decisiones.
Pía regresa al palacio y reclama su antiguo puesto

La vuelta de Pía será uno de los momentos más destacados del capítulo de 'La Promesa'. Hasta ahora, la señora Adarre se había mantenido firme en su negativa a regresar, a pesar de los intentos por convencerla. La búsqueda parecía no dar resultado y Manuel había terminado por asumir que debía intervenir personalmente para intentar cambiar la situación.
Sin embargo, el desenlace será diferente al que cabía esperar. Pía se presentará de nuevo en el palacio y no lo hará para mantener una conversación informal: llegará reclamando el puesto que ocupaba antes de marcharse. Su decisión supone un cambio importante después de su prolongada ausencia y puede tener consecuencias en los planes que están preparando Manuel y Curro.
Los dos hermanos necesitan que Pía vuelva a implicarse en los asuntos de la casa. Su regreso podría facilitarles el camino para continuar con sus movimientos contra Leocadia, aunque la situación no está resuelta. La señora ya ha empezado a cuestionar por qué Manuel y Curro han cambiado de actitud respecto a la antigua trabajadora.
La presencia de Pía también puede modificar el equilibrio dentro del servicio. Su reincorporación llega en un momento en el que las cocinas atraviesan dificultades y Teresa tiene que asumir nuevas responsabilidades por la ausencia de Cristóbal. En este contexto, su vuelta adquiere una importancia que va más allá de recuperar su antiguo puesto.
Las cocinas reciben una amonestación y Petra no consigue convencer a nadie
Los problemas entre Simona y Candela continúan repercutiendo en el funcionamiento del servicio. Las dos cocineras mantienen sus diferencias y la situación no mejora cuando Petra intenta advertirles sobre Tomasa. Sus palabras no consiguen convencerlas, ya que ambas conocen el pasado de las hermanas y consideran que tienen motivos para desconfiar de lo que se les está contando.
El conflicto deja de ser una cuestión interna cuando llega una primera amonestación por la cena que han servido. La calidad del menú ha provocado una llamada de atención desde los niveles superiores del palacio, una consecuencia que pone de manifiesto que las disputas entre las trabajadoras están afectando al resultado de su labor.
A las diferencias en las cocinas se suma otro cambio en la organización del servicio. Cristóbal ha tenido que abandonar el palacio de manera urgente para atender a su madre, por lo que Teresa queda temporalmente al frente de sus funciones. La salida del mayordomo obliga a reorganizar las responsabilidades en un momento especialmente complicado.
Leocadia no tarda en mostrar su malestar. La señora reprende a Teresa porque no recibió información sobre la marcha de Cristóbal. El reproche añade presión a una jornada en la que el servicio ya acumula problemas y en la que la primera amonestación por la cena deja claro que las tensiones están teniendo consecuencias.
Alonso descubre quién saboteó la boda y se preocupa por Martina

Fuera de los conflictos entre Lorenzo, Máximo y los hermanos, Alonso también tendrá que afrontar nuevas preocupaciones familiares. El marqués empieza a inquietarse por la situación de Martina y Jacobo, especialmente después de la marcha de Casilda. No termina de comprender por qué la pareja continúa aplazando una boda que, en principio, ambos desean celebrar.
Alonso percibe que Martina no atraviesa un buen momento y decide acercarse a ella para averiguar qué sucede. Por eso le pregunta directamente si hay algo que quiera contarle. Su preocupación abre la posibilidad de que la joven esté guardando información o atravesando una situación que todavía no se ha atrevido a compartir con él.
Además, el marqués recibirá una revelación relacionada con la celebración que estuvo a punto de verse comprometida. Ricardo le contará que Julio fue quien saboteó la boda. La información permite a Alonso conocer quién estuvo detrás de los acontecimientos que pusieron en peligro el enlace y añade un nuevo elemento a los conflictos que rodean a la familia.
La revelación de Ricardo llega mientras la boda de Martina y Jacobo continúa sin una fecha definitiva. Alonso tendrá que asimilar lo que acaba de descubrir sobre Julio y, al mismo tiempo, intentar comprender qué está ocurriendo con Martina. Son dos asuntos distintos, pero ambos mantienen al marqués pendiente de la estabilidad de su entorno familiar.



