El Párkinson es una enfermedad neurodegenerativa de gran incidencia en España, encontrándose solo por debajo del Alzheimer. Según datos de la Sociedad Española de Neurología, afecta a unas 150.000 personas en España, una cifra que representa el 1,6% de la población mayor de 65 años y un 4% de los mayores de 80 años.
La prevalencia de esta enfermedad aumenta con la edad, y aunque afecta tanto a hombres como a mujeres, los hombres tienen una probabilidad ligeramente mayor de desarrollarla. Como sucede con otras enfermedades, es importante una detección temprana para iniciar el tratamiento, y gracias a los perros podría lograrse a corto plazo, pues tienen la capacidad de detectar este padecimiento.
LOS PERROS Y SU CAPACIDAD PARA IDENTIFICAR EL PÁRKINSON

Mientras los expertos auguran que en pocos años se podrá detectar el Alzheimer mediante un análisis de sangre, siguen estudios que hablan de otro problema de salud con alta incidencia, como es el Párkinson. Ahora, se ha encontrado que los perros tienen una sorprendente capacidad para identificar este problema de salud, incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas visibles.
Lo ha confirmado de esta forma un estudio reciente llevado a cabo por la Universidad de Bristol, la Universidad de Manchester y la organización Medical Detection Dogs, que no ha hecho más que volver a reforzar el potencial de diagnóstico que tienen estos animales dentro del ámbito neurológico.
UNA INVESTIGACIÓN ESPERANZADORA FRENTE AL PÁRKINSON

La investigación, que ha sido publicada en la revista The Journal of Parkinson’s Disease, consistió en el entrenamiento específico de dos perros para que detectaran cambios olfativos en muestras cutáneas procedentes de personas afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa.
Los animales en este caso fueron un Golden Retriever llamado Bumper y un Labrador negro llamado Peanut, que lograron identificar con precisión muestras positivas de Párkinson entre más de 200 casos que fueron analizados por parte de los canes.
LOS PERROS PUEDEN DETECTAR EL PÁRKINSON CON UN 98% DE ACIERTO

El experimento fue realizado bajo condiciones de doble ciego, lo que pudo garantizar la imparcialidad de las pruebas, que arrojaron unos resultados sorprendentes para los científicos. El nivel de acierto fue sobresaliente, llegando hasta un 80% de sensibilidad y un 98% de especificidad.
Lo fue incluso en aquellos casos en los que los pacientes padecían otras enfermedades, y esto no hace más que dejar claro que existe una firma olfativa exclusiva del Párkinson que es detectable a través de simples muestras de sebo. Los perros son capaces de olerlas y así detectar la enfermedad antes de los primeros síntomas.
DETECCIÓN TEMPRANA DEL PÁRKINSON

Según las palabras de Nicola Rooney, autora principal del estudio, los niveles de sensibilidad del 80% son muy superiores al azar, y los resultados respaldan el desarrollo de métodos no invasivos y económicos para poder identificar el Párkinson en sus fases iniciales.
No hay que olvidar que este trastorno afecta a gran parte de la población, y es que tal y como recoge la Universidad Complutense de Madrid, en España lo sufren unas 300.000 personas. Por lo tanto, este tipo de detección temprana puede resultar fundamental para ayudar a todas aquellas personas que lo sufran.
TRATAMIENTOS PREVIOS AL PÁRKINSON

Existe una constante búsqueda de tratar de aliviar los problemas relacionados con el Párkinson, con iniciativas como la de utilizar el tenis de mesa como terapia contra la enfermedad, pero ahora nos encontramos ante un gran avance por lo que puede suponer tener un diagnóstico temprano de este trastorno.
La falta de una prueba diagnóstica definitiva ha dificultado durante décadas su detección temprana, pero este hallazgo ha podido dar con una posible solución basada en biomarcadores olfativos, lo que podría llevar a que fuese posible iniciar tratamientos antes de la aparición de síntomas visibles. Esto supondría un impacto muy positivo en la evolución clínica de los pacientes.
APLICACIONES MÉDICAS PARA FRENAR EL PÁRKINSON

Clarie Guest, la directora científica de Medical Detection Dogs, manifestó al respecto que están muy orgullos de poder afirmar que, una vez más "los perros pueden detectar enfermedades con gran precisión", por lo que además de ser nuestros fieles amigos, pueden llegar a resultar claves en el ámbito de la salud.
Más allá de sus fines terapéuticos, donde ya se utiliza a muchos perros como ayuda para los pacientes, ahora podrían ser claves para poder conseguir una detección temprana del Párkinson. Este hecho resultaría clave porque ayudaría a la hora de ralentizar el progreso de la enfermedad y a reducir la intensidad de los síntomas.
NUEVAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL PÁRKINSON

Este estudio con los perros usados para el diagnóstico del Párkinson es parte del proyecto Nose2Diagnose, que está inspirado en el caso real de Joy Milne. Esta es una mujer que fue capaz de detectar un cambio en el olor corporal de su marido antes de que le fuese diagnosticado esta enfermedad, lo que llevó a los científicos a poder indagar más al respecto.
A partir de esta observación personal, se inició una nueva línea de investigación que ahora ha ofrecido una serie de resultados científicos concretos que tienen un potencial clínico. Habrá que ver cómo se aplica en el futuro, pero no hay dudas de que se trata de un gran avance para poder conseguir una detección temprana de la enfermedad.
LAS MUESTRAS CUTÁNEAS SON ÚTILES PARA DETECTAR EL PÁRKINSON

Por otro lado, la experta de la Universidad de Manchester, Perdita Barran, ha querido hacer hincapié en que este nuevo trabajo y hallazgo no hace más que reforzar la ida de que las muestras cutáneas son útiles para el diagnóstico del Párkinson, de forma accesible y rápida.
Su objetivo es el de poder trasladar el conocimiento adquirido a soluciones médicas que se puedan aplicar en el entorno hospitalario, de manera que se puedan poner en marcha planes y protocolos enfocados a aprovechar los biomarcadores olfativos para conseguir una diagnosis temprana de una enfermedad que afecta al sistema nervioso y empeora con el paso del tiempo.






































































































































































