Se acerca Semana Santa y te vamos a recomendar hacer un postre para chuparse los dedos: Buñuelos de Cuaresma. Con estos, vas a sorprender a toda tu familia. Quizás conocías este plato como uno de los más típicos en el Día de todos los santos. Pero también en muchas zonas de España se elaboran buñuelos de Cuaresma para esta época del año tan especial para muchas personas. Pero estos buñuelos son algo diferentes a los de viento que se consumen en la otra época del año.
Y es que esta masa tiene una ligera aromatización de vino. El resto de masas para hacer los otros buñuelos, no tienen ningún tipo de componente. Lo que los hace especiales es que en este plato, la masa tiene un ligero sabor que lo hace mágico. Pero en otras masas, no hay sabor, lo pone el azúcar que ponemos por encima al propio plato o por el relleno. Así que, ahora que quedan unos días, anímate a hacerlo y poner un postre diferente en esos días festivos. Seguro que vas a sorprender a los tuyos cuando lo vean. Pero cuando lo coman, la sorpresa todavía va a ser mayor. Vamos a darte la receta de cómo se hacen estos Buñuelos de Cuaresma.
Ingredientes de los buñuelos de Cuaresma

- 150ml de leche
- 30gr de mantequilla
- 15gr de azúcar
- 1 cucharada de anís en grano
- 15ml de vino moscatel o dulce
- Ralladura de limón
- 80gr de harina de trigo
- 1 huevo
- Aceite de girasol
Paso 1 de la receta

Lo primero de todo para realizar esta receta de los buñuelos de cuaresma es coger un cazo y echar dentro la leche. Pondremos a fuego medio hasta que la leche se empiece a calentar. Pero no tenemos que dejar que hierva.
Cuanto esté templadita, deberemos echar la mantequilla y el azúcar. Y ahora, con una varilla, iremos removiendo para que la mantequilla se deshaga y el azúcar se integre. Así que a remover hasta conseguir una mezcla.
Cuando esté todo integrado, pondremos el anís en grano. Luego el vino y posteriormente la ralladura de limón. Este es el truco de estos buñuelos de cuaresma. Es lo que le aportará su rico sabor que sorprenderá al que los coma.
Paso 2 de los buñuelos de cuaresma

Cuando esté todo dentro de la leche caliente, debemos hacer que infusione bien para que el líquido adquiera todos los aromas y sabores característicos de este plato. Cuando esté listo y al gusto, retiraremos del fuego para que no siga calentando.
Ahora es el momento de ir incorporando la harina. La vamos a ir tamizando para evitar que vaya creando grumos. Cuando la tengamos puesta en el cazo, removeremos para que vaya quedando una masa bien compacta.
En el momento que no tenga grumos y quede la masa compacta, dejaremos que vaya a enfriar a temperatura normal. Cuando ya esté fría, deberemos echar el huevo. Así se mezclará pero no se cocinará. Cuando esté bien mezclado, tendremos lista la masa de los buñuelos de cuaresma.
Paso 3 de la receta

Aquí viene el momento más crítico de la receta. Deberemos darle forma redonda. Podemos ayudarnos de una cuchara para ir dándole esa forma esférica tan característica. Pero también podemos usar una manga pastelera.
En caso de que tengamos la manga, iremos colocando en una bandeja de papel de horno todos los buñuelos que vayamos haciendo. De ambas maneras quedan muy bien. En incluso con las cucharas, quedará más natural.
Ahora toca freírlos. Vamos a echar abundante aceite de girasol en una sartén. Tenemos que tener mucho cuidado de que no salpique. Y debemos ponerlo a fuego fuerte y esperar hasta que el aceite esté bien caliente. Es mejor no utilizar aceite de girasol porque los buñuelos de cuaresma tomarán el sabor del aceite.
Paso 4 de los buñuelos de cuaresma

Ahora llega el momento de freír los buñuelos. Deberemos ir colocándolos en la sartén de poquitos en poquitos. Así haremos que el aceite no pierda temperatura y no se nos arruine la fritura de la masa de los buñuelos de cuaresma.
El tiempo estimado debes calcularlo a ojo. Pero normalmente cuando estén doraditos debes ir dándoles la vuelta. Cuando estén hechos a tu gusto, los sacas a un plato en donde haya papel absorbente para que se quede con los restos de aceite sobrantes y que no queden los buñuelos tan aceitosos.
Cuando estén todos hechos, usaremos el azúcar para rebozarlos en ella y que queden bien azucarados. Ya solo nos queda acompañarlo con café o chocolate en las tardes de semana santa y disfrutar de este postre ideal.
También podemos usarlos como merienda. En algunos lugares, al tener ese toque de vino, lo acompañan de vino dulce en la sobremesa. Este es un postre tradicional, sencillo de hacer y que no te va a llevar mucho tiempo. Bien es cierto que no es apto para dietas de adelgazamiento, pero si quieres que tengan menos calorías, en vez de azúcar, puedes endulzarlos con miel natural.






















































