La brumosa situación de Ronald Koeman al frente de Barça, con las opciones ligueras sepultadas tras sumar solo 5 de los últimos 15 puntos en juego, ha modificado la percepción del futuro del neerlandés. Tanto, que si hace poco menos de un mes la directiva del club culé confiaba en su liderazgo, ahora no hay nada de eso. Lo que sí hay es turbulencias...
A Koeman le resta un año de contrato. Pero la respuesta de Joan Laporta gravita sobre el silencio. La cúpula alta del Camp Nou sabe que, pese a haber realizado un año de menos a más, tampoco pueden seguir la tónica general de un curso del que no se ha sabido luchar por nada salvo por una solitaria Copa del Rey. Con todo, los futbolistas verían con buenos ojos a opciones como la Xavi... mientras que otros preferirían que el holandés se quedara. Los repasamos.
La remodelación del Barça no gusta a todos: Lenglet o Busquets no quieren a otro que no sea Koeman

El Barça de Ronald Koeman ha acabado la Liga de la peor manera. Cuando lo tenía todo de cara para conseguir el doblete, llegó la derrota contra el Granada, los empates ante el Atlético de Madrid y el Levante y la derrota contra el Celta.
Se ha visto que esta plantilla necesita una remodelación. Lo sabe Laporta, lo saben los jugadores... y lo sabe el propio Koeman, que cada día que pasa se ve más lejos de seguir en el banquillo azulgrana. Es lo que pretende hacer Joan Laporta y la dirección deportiva, que también quieren cambiar la condición de intocables en ciertos jugadores.
En la lista que tienen hecha desde las oficinas del club catalán, saben que hay futbolistas que no pueden seguir en el Barça y otros que se tienen que rebajar su ficha. Mientras que, al mismo tiempo, se ven otros que siguen en la cuerda floja, pero que conocen que con Koeman tendrían un buen sitio a pesar de su nivel. Ellos son los Griezmann, Lenglet o Sergio Busquets, entre otros.
Koeman tiene a Lenglet como una de sus piezas favoritas en el Barça... a pesar del declive

El primero que sabe que tendrá el sitio que no tendrá con otro que con Koeman es el francés Clément Lenglet. El central, pese al notable rendimiento demostrado lejos del Camp Nou en temporadas anteriores, ha tenido por lejos su peor temporada en este curso 2020-21 desde que llegó al club en 2018.
Sin poder acusar el golpe que fue el 0-4 en la semifinal de la Champions contra el Liverpool en abril del 2019, Lenglet, como muchos de sus compañeros, empezó un declive desde ese fatídico partido que tuvo su pico más bajo en la segunda mitad de esta actual temporada.
El Barça lo fichó desde el Sevilla pagando unos 35 millones de euros. Nunca nadie lo había visto. Tampoco se sabía el por qué de su llegada, como la de muchos jugadores que llegaron al Barça en la gestión Bartomeu. Pese a un comienzo de dudas, se hizo con un puesto de central junto a Piqué, aprovechando el bajón de su compatriota Umtiti y en ese primer año no desentonó, hasta el mencionado partido contra el Liverpool en donde mostró ya algunas falencias.
Por la parte de Koeman, inexplicablemente, cuenta con Lenglet realmente bien para sus once de gala. Donde el holandés, desde que se puso su mono de trabajo el septiembre pasado, tiene al francés como una de sus piezas favoritas para el juego. El desentone de Umtiti también ayudó. La idea del Barça es su traspaso, pero a Koeman le gusta.
Busquets, un imprescindible para Koeman (y él lo sabe)

De todos es sabido que Sergio Busquets es uno de los jugadores imprescindibles para Koeman. No tiene relevo porque Pjanic no cuenta para el técnico holandés y Sergi Roberto, que es otro jugador experimentado, no actúa en la posición de pivote. Tampoco es la posición de De Jong. Como ya tiene 32 años, la dosificación es importante y el método de Koeman pasa por arañar minutos a todos los partidos que juega.
El mediocampista de Badía ha intervenido en 46 de los 50 partidos de esta campaña, tres más que hace un año y en la media de las últimas ocho temporadas. Sucede que no ha terminado el partido en 27 ocasiones, en casi un 60%.
En Liga ha sido sustituido en 24 de 37 jornadas, lo que es un récord desde que es jugador del Barça. El tope era 13 del año pasado con Valverde y Setién. En Champions, en 5; en Copa, en y en la Supercopa, también en 2. Comparativamente desde la campaña 2014-2015, la del último triplete, las 27 sustituciones son ocho más que el total de la 2019-2020, cuando no terminó en 19 de los 43 partidos jugados.
El bajo rendimiento de Busquets, contra las cuerdas

Sin embargo, poco a poco, la idea de Koeman ha sido contar con Busquets con el mismo rol de siempre. Pero la realidad ha dado en la frente de todos, incluso del mismo técnico. El mal momento, bajo nivel y peor rendimiento del jugador ha hecho porque se planteara, en más de una ocasión, ceder protagonismo a De Jong.
El nuevo fútbol que se va imponiendo, más físico con partidos de ida y vuelta, con centrocampistas de recorrido, desubica al internacional español, clave también en la etapa más bella y dorada de nuestro fútbol. Así que tendremos que esperar al próximo curso si se sigue contando con él.
Porque con Frenkie De Jong pidiendo sitio como pivote, además del aparente deseo de los próximos entrenadores por cambiar el sistema, dejan la duda en el aire. Y si no es suplente al menos es posible que tenga menos minutos que antaño. Si esto hace que la competencia aumente no será mala noticia. A pesar de todo, Sergio Busquets sigue teniendo una participación más que importante en el juego de Koeman, pero sabe que si se marcha él no será muy agraciado...
La confianza del técnico en Jordi Alba

Sin duda, el nombre de Jordi Alba es uno de los que más se le atragantan al actual Barça. Su rendimiento ha caído en picado y, a pesar de jugar la mayor parte de los partidos este curso, su situación peligra enormemente para seguir vistiendo la elástica de los culés.
Con todo, para Koeman es irremplazable, y eso que ha tenido más de una y de dos salidas de tono en el campo. La decisión, quizá difícil de tomar para Joan Laporta por ser un jugador de la casa que el presidente conoce bien, obedece a las necesidades que tiene el club de renovarse para el próximo curso.
Otra de las razones sería netamente económicas, ya que la entidad azulgrana no tiene cómo hacer frente a las pretensiones salariales del futbolista, que hasta el momento percibe alrededor de 7 millones de euros por temporada. Pero, si se da el caso y Koeman finalmente continúa ejerciendo de líder, Jordi Alba sabe que tiene su confianza. Eso sí; no sabemos por cuanto tiempo...
La duda de Griezmann

Otro de los nombres propios que más gustan al técnico holandés es Antoine Griezmann. El jugador francés, sin embargo, es hoy de las salidas más factibles para un nuevo Barça. En este sentido, lo cierto es que lo que el delantero francés no ha demostrado con los culés el mismo que fue cuando defendía la camiseta del Atlético de Madrid.
Aún así, para Koeman es una pieza muy importante. Tanto, que en más de una ocasión se ha referido a Joan Laporta y al resto de la directiva para que cambien de postura y no lo coloquen en el mercado de traspasos. Y eso para el francés es sumamente vital, sobre todo porque sabe que no está ni de lejos donde debería.
Poniendo de cerca la atención sobre el jugador, la venta del jugador sería también por cuestiones económicas. El club necesita hacer caja para cuadrar los números y vender al francés, aún con un alto caché en el mercado, aliviaría la situación. La institución considera que su salida implicaría la entrada de una gran cantidad de dinero. Pero Koeman, que guarda esperanzas de seguir, quiere continuar con el '7', y viceversa.