Hay un pueblo medieval de Guadalajara con castillo, catedral y dos restaurantes con estrella Michelin. Es el plan perfecto para una escapada de otoño, y está a hora y media de Madrid.
Se llama Sigüenza, a 1.000 metros de altitud en plena Sierra Norte, y es una de esas ciudades pequeñas que se recorren a pie en un día y se recuerdan durante meses. Su nombre viene del vocablo celtíbero Segontia, 'la que domina el valle', y también se la conoce como la Ciudad del Doncel, según recoge la entrada de Sigüenza en Wikipedia.
Por qué Sigüenza merece la escapada de otoño
A hora y media de Madrid en coche, Sigüenza es el plan redondo para un fin de semana sin coger avión. El otoño le sienta de maravilla: la luz sobre la piedra, el fresco de la sierra y la temporada de setas y de caza en la comarca. Y no hace falta correr. Aquí se viene a caminar, a mirar y a comer bien.
El casco antiguo se organiza en tres pisos que se suben y se bajan caminando: la parte medieval, la renacentista, y la barroca. Las calles empedradas del barrio alto las llaman travesañas, y entre ellas aparecen iglesias románicas como la de San Vicente Mártir y la de Santiago.
Qué ver: del castillo convertido en Parador a la catedral del Doncel
El monumento que se lleva todas las miradas es el castillo de Sigüenza, hoy Parador Nacional. Nació como alcazaba islámica y, tras la conquista cristiana de 1124, pasó a ser residencia de los obispos seguntinos, que le dieron su forma actual entre los siglos XIII y XIV. Conserva murallas, torres cuadradas y semicirculares y un patio interior con vistas al casco histórico y a la catedral. Sus zonas comunes se pueden visitar de forma libre.
La otra parada obligatoria es la catedral de Santa María, con obras desde 1124 hasta el siglo XV. Sus dos torres flanquean la portada y recuerdan que el templo también formó parte del sistema defensivo de la ciudad, como detalla Turismo de Castilla-La Mancha. Dentro descansa la escultura funeraria de Martín Vázquez de Arce, el Doncel de Sigüenza, una de las piezas más relevantes de la escultura funeraria española.
Sigüenza se disfruta sin prisa: una mañana de castillo y catedral, una sobremesa larga y el resto del día perdido entre callejuelas empedradas.
Dos estrellas Michelin y un fino seguntino
La gastronomía es el otro gran motivo para venir. En 2017, El Doncel logró la primera estrella Michelin de Guadalajara, y hoy los hermanos Pérez —Enrique en los fogones, Eduardo como maître y sumiller— mantienen el negocio familiar que abrió sus puertas en 1860. Ofrecen dos menús degustación: 'Esencia y Sabor' por 92 euros y 'Gastronómico' por 128, ambos con panes artesanos de harinas ecológicas.
A pocos kilómetros del centro, Molino de Alcuneza suma la segunda estrella de la zona en un molino harinero del siglo XV reconvertido en hotel. Los hermanos Moreno trabajan producto de temporada de la serranía —setas, caza y verduras de su propia huerta— con tres menús (Molienda, 98 euros; Clásicos, 120; Esencias, 135) y una carta de bistró más informal.
Y entre restaurante y restaurante, la bebida local: el fino seguntino, que se prepara con gaseosa, vermut y espuma de cerveza. Se toma en los bares de tapas y en las terrazas de la Plaza Mayor, junto al vermut del mediodía que aquí es casi religión.
El plan, con letra pequeña: cuándo ir y cómo aprovecharlo
Ojo con los precios: los menús son una referencia, pero cambian con la temporada y conviene confirmarlos en la web de cada restaurante antes de reservar. Las mesas de los gastronómicos vuelan los fines de semana de otoño, así que la recomendación es llamar con días de antelación o, mejor aún, plantear la escapada de martes a jueves.
El otoño es la mejor época para esta escapada: la sierra entra en temporada de setas, las temperaturas invitan a caminar y el casco histórico se disfruta sin las aglomeraciones de la primavera. Si vas con un día justo, el combo castillo, catedral y comida se hace sin agobios; si te quedas a dormir, el Parador instalado en la fortaleza es la opción con más historia.
Para llegar, lo más cómodo es el coche desde Madrid: hora y media por carretera y, una vez allí, todo se hace a pie. Hay quien va y vuelve en el día, aunque merece la pena dormir y desayunar sin mirar el reloj. Apunta el chollo: una escapada de otoño con dos estrellas Michelin a tiro de piedra de casa.
✈️ La hoja de ruta
- 📍 ¿A dónde vamos?: Sigüenza, en la provincia de Guadalajara, con castillo, catedral y dos restaurantes con estrella Michelin.
- 💰 ¿Es caro o barato?: Escapada de nivel medio: los gastronómicos suben el presupuesto, pero hay tapas y menús del día.
- 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Calzado cómodo para las cuestas empedradas y una chaqueta de abrigo: a 1.000 metros el otoño aprieta.



