El alquiler cuesta un 87% más que en 2015 y comprar una casa, un 80%, mientras los salarios han subido en torno al 30%. Ese desfase es la crisis de la vivienda, en una frase.
El resto son once gráficos con datos oficiales. Y todos apuntan al mismo sitio: la vivienda se ha despegado de lo que ganas.
La brecha en tres cifras: 87%, 80% y 30%
Entre 2015 y 2025, la renta media por persona creció un 50% y los salarios, alrededor de un 30%. En el mismo periodo, comprar una casa se encareció un 80% y alquilarla, un 87%. La fuente es la batería de gráficos publicada por El País con datos del Ministerio de Vivienda, el INE, Eurostat, y el Banco de España.
Para que se entienda: si en 2015 pagabas 600 euros de alquiler, hoy ese mismo piso, con la subida media, se iría a unos 1.122. Tu sueldo, en el mejor de los casos, ha crecido un 30%.
La subida tampoco es uniforme. En el 97% de las secciones censales (áreas de unas 1.500 personas) el alquiler ha subido más que la inflación desde 2015. En dos de cada tres, más del 50%, según la estimación de El País a partir de los datos del Ministerio de Vivienda y del portal Idealista.
El resultado se ve en los presupuestos. Uno de cada tres hogares que alquila paga más del 40% de sus ingresos por la casa. Es decir, por encima de la tasa de esfuerzo (el porcentaje del sueldo que se va al alquiler o la hipoteca) que los expertos consideran sostenible.
La vivienda se ha despegado de los salarios: no es que hayas perdido poder de compra, es que el suelo que pisas cuesta un 87% más.
En el otro extremo, solo un 35% de los inquilinos dedica menos del 25% de su sueldo a la casa. La media de la Unión Europea está en el 48%. En Suecia, el 49%; en Alemania, el 56%. Vamos, que aquí el esfuerzo no es una sensación.
Por qué en Madrid, Málaga y Baleares duele más que en el resto
Donde el ladrillo se ha encarecido con más fuerza es también donde los salarios no han seguido el ritmo. Comprar en Madrid cuesta un 76% más que en 2015; en Baleares, un 74%; en Cataluña, un 69%.

Hay tres motores detrás. El primero es la gente: España ha ganado más de tres millones de habitantes desde 2015, casi un 7%. Madrid suma 793.000 personas (un 12% más), Barcelona 556.000 (un 10%), Valencia 279.000 (un 11%) y Alicante 242.000 (un 13%). Los residentes nacidos en otro país han pasado de 5,8 millones a más de 10.
El segundo es el turismo. Desde 2018, las pernoctaciones en pisos turísticos se han duplicado. En Málaga se superaron los 26 millones en 2025, más del doble que en 2018. Le siguen Alicante, Las Palmas y Barcelona. La estadística experimental del INE contabilizaba en mayo 341.000 viviendas turísticas, 41.000 menos que un año antes, con Málaga (45.000) y Alicante (32.000) a la cabeza.
El tercero es el dinero de fuera. Más de 500.000 compras de extranjeros no residentes desde 2015, un 8% del total. En Baleares y Málaga pasan del 20%. En Alicante, del 30%.
Y luego está el dato que resume todo: el 69% de los jóvenes de 18 a 34 vive con sus padres. En 2010 era el 52%. Solo Croacia supera esa cifra en Europa; Italia y Eslovaquia van a la par.
Se construye un tercio que en los noventa y la vivienda pública es el 1,7%
Aquí viene lo importante. El problema no es solo que los precios suban, es que no hay parque nuevo ni colchón público para frenarlos. En 2025 se terminaron 91.000 viviendas en España, poco más de un tercio de las 250.000 anuales que se construían en los noventa. En paralelo, en 2023 se crearon 220.000 hogares, el doble de lo habitual.
La comparativa europea deja el diagnóstico claro: 1,85 viviendas terminadas por cada 1.000 habitantes, frente a 2,47 en Alemania, 5,94 en Austria o 6,61 en Irlanda, según Hypostat. El Banco de España sitúa en un millón las viviendas que faltarán en 2028 si nada cambia. Al ritmo actual, haría falta más de una década solo para construirlas.
La vivienda social es otro agujero: 318.000 viviendas públicas, un 1,7% de las viviendas principales, según el Observatorio de Vivienda y Suelo del Ministerio de Vivienda. En Países Bajos el alquiler social es el 34% del parque; en Austria, el 24%; en Francia, el 14%. Con ese suelo, cualquier subida salarial se la come el recibo.
La crisis ya ha movido ficha política: el Sindicato de Inquilinas ha convocado una huelga general por la vivienda y el coste de la vida, secundada por los sindicatos mayoritarios. Pero una protesta no construye pisos. Mientras el parque público siga en el 1,7% y el déficit camine hacia el millón, la palanca real al alcance del lector es la información: calcular qué porcentaje del sueldo se va en la casa antes de firmar y mirar qué hace su comunidad con el suelo y con los pisos turísticos. Los próximos datos de compraventas y de licencias dirán si algo de eso se mueve.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El alquiler ha subido un 87% desde 2015, casi el triple que los salarios.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Uno de cada tres hogares que alquila dedica más del 40% de su sueldo a la casa.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Calcula tu tasa de esfuerzo antes de firmar: por encima del 30% de tus ingresos, el presupuesto se tensa.



