200.000 viviendas nuevas al año durante cinco o seis ejercicios. Esa es la cifra que Emiliano García-Page vuelve a poner sobre la mesa en plena campaña del 29-N para atajar el problema de la vivienda. El presidente de Castilla-La Mancha sostiene que sin un aumento fuerte de la oferta los precios de compra y de alquiler no bajan y los jóvenes siguen fuera del mercado.
La propuesta no es nueva. Page la defendió en diciembre de 2024, durante la XXVII Conferencia de Presidentes celebrada en Santander: 'No se trata de gestionar, eso también. Se trata sobre todo de hacer miles y miles de viviendas. No menos de 200.000 viviendas al año durante los próximos 5 o 6 años. En condiciones lógicas y con las ayudas necesarias para que puedan acceder a ellas, sobre todo los jóvenes'.
Aquello formaba parte de un decálogo de diez medidas que entregó a Pedro Sánchez y que, según recogía ABC, quedó sin respuesta del Gobierno. Ahora lo rescata cuando la vivienda se ha convertido en el eje de la campaña del 29 de noviembre, después del caso de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que murió tras un desahucio, y de las protestas de la Puerta del Sol.
De dónde salen las 200.000 viviendas al año
El razonamiento del presidente castellanomanchego es el de siempre: pocas casas para mucha gente y precios que no ceden. Su conclusión es que las viviendas que se construyen cada año son insuficientes y que la salida pasa por ampliar el parque construido, no solo por intervenir sobre los alquileres existentes.
Su propuesta concreta incluye un ejemplo que ya puso sobre la mesa: los antiguos hospitales de Castilla-La Mancha que quedaron en desuso tras la apertura de nuevos centros sanitarios. Page plantea rehabilitarlos para crear miles de viviendas en lugar de dejarlos en manos de operaciones inmobiliarias o de que acaben ocupados ilegalmente.
Qué cambia esto para quien busca piso
Traducido: 200.000 viviendas al año durante cinco ejercicios suman un millón de pisos adicionales. El calendario, sin embargo, es lo que separa la idea del efecto real: cinco o seis años son varias legislaturas, y quien firma hoy un contrato de alquiler no verá ese parque nuevo mañana.
El plan de Page apunta al origen del problema, pero su efecto sobre el precio llegaría, como pronto, en la siguiente legislatura.
La política de vivienda lleva semanas en el centro del choque entre partidos. El 2 de octubre, el Congreso rechazó los decretos del Gobierno que incluían prórrogas de alquileres, límites a las rentas y restricciones a la compra por parte de fondos de inversión. Los votos en contra de PP, Vox y Junts abrieron la crisis que llevó a Pedro Sánchez a adelantar las elecciones al 29 de noviembre.
El Ejecutivo ha vuelto a presentar medidas de vivienda, pero su futuro no depende del hemiciclo completo: la votación queda en manos de la Diputación Permanente, el órgano que sigue funcionando cuando el Congreso se disuelve. En la calle, la presión no baja: miles de personas se han manifestado en más de cincuenta localidades y los sindicatos han convocado una huelga general para el 11 de noviembre.
El precedente: un decálogo sin respuesta
El precedente más útil para medir el alcance de la propuesta es la propia propuesta. El decálogo que Page, del PSOE, llevó a Santander en diciembre de 2024 no encontró acomodo en el plan del Ejecutivo, que optó por actuar sobre el mercado existente: prorrogar contratos y topar rentas antes que esperar obra nueva. Son dos formas distintas de entender dónde está el problema.
Quienes defienden la vía de la oferta subrayan que sin construcción el control de precios solo reparte la escasez. Quienes respaldan la regulación recuerdan que el parque nuevo tarda años en llegar y que quien hoy paga un alquiler desorbitado necesita una respuesta este mes. Lo que la legislatura ha demostrado es que ambas recetas chocan con la aritmética parlamentaria: los decretos cayeron en el Congreso y las diez medidas de Page quedaron sin respuesta.
Lo que ocurra en las próximas semanas depende de dos citas: la votación que la Diputación Permanente tiene pendiente sobre las nuevas medidas de vivienda y la cita electoral del 29 de noviembre, donde cada partido medirá su propuesta con el malestar que llenó la Puerta del Sol.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Page propone levantar 200.000 viviendas al año durante cinco o seis ejercicios y recupera un decálogo que ya presentó en diciembre de 2024.
- Por qué te importa: Más oferta podría moderar los precios de compra y alquiler, pero el efecto llegaría en años, no en el próximo contrato que firmes.
- A quién afecta: Sobre todo a jóvenes e inquilinos que buscan su primera vivienda, y también al sector de la construcción y la rehabilitación.
- Hacia dónde vamos: Las nuevas medidas del Gobierno esperan el voto de la Diputación Permanente y la campaña del 29-N gira ya en torno a la vivienda.



