En Facebook e Instagram se venden restos humanos momificados de hace siglos, y Meta sigue sin mover un dedo.
Qué está pasando exactamente en Facebook e Instagram
La historia no es una leyenda urbana. Un estudio titulado The Real Mummy's Curse, publicado en el International Journal of Cultural Property y liderado por la bioarqueóloga Kirsty Squires, de la Universidad de Staffordshire, ha documentado 128 anuncios de restos momificados entre 2015 y 2025. Las ofertas aparecían en redes sociales, plataformas de comercio y casas de subastas.
El desglose da vértigo: 122 registros eran restos humanos y seis, animales; 66 incluían cabezas en distintos estados de conservación y solo uno mostraba un cuerpo completo. En Estados Unidos, una cabeza anunciada como momia del antiguo Egipto llegó a los 115.000 dólares hace aproximadamente una década.
A ver, el comercio de cadáveres antiguos no nació con internet. En el siglo XIX, los viajeros europeos volvían de Egipto con momias como recuerdo, y hasta se organizaban fiestas para desenvolverlas delante de los invitados. Eso sí, ahora es un clic y un envío por mensajería.
El detalle que da verdadero miedo: lo que crece sobre las momias
Según recogió el New York Times sobre el estudio, lo más inquietante no es la maldición, sino lo que puede estar creciendo sobre los restos. Muchas piezas presentan manchas de moho y colonias microbianas visibles, con formaciones algodonosas que los vendedores no consideran peligrosas.
El verdadero riesgo no está en el más allá de los faraones, sino en un paquete que aterriza en casa con esporas, moho y siglos de historia mal conservada.
Determinados hongos, entre ellos especies del género Aspergillus, producen esporas resistentes que aguantan largos periodos. Los cambios de humedad durante el almacenamiento o el transporte disparan su proliferación y exponen a vendedores, carteros y compradores a problemas respiratorios.
Los hongos no son lo único. Algunos restos y objetos funerarios pueden contener residuos de arsénico, mercurio o plomo de tratamientos históricos de conservación. Squires señala que algunos vendedores incluso posan con los restos a manos desnudas y sin mascarilla.
La maldición de Tutankamón tenía una explicación mucho más terrenal
La idea de que las tumbas egipcias castigaban a quien las profanaba se popularizó tras la muerte de lord Carnarvon en 1923, cinco meses después de abrir la tumba de Tutankamón. Falleció por una infección asociada a la picadura de un mosquito, pero la prensa lo convirtió en venganza del faraón. En 2003, dos médicos plantearon en The Lancet que pudo inhalar esporas de Aspergillus flavus, aunque nunca se demostró.
Y aquí está el punto que importa. El problema no es una epidemia ni una maldición: es un comercio ilícito que corre por plataformas, sin control. De los 128 registros, 13 publicaciones de Facebook mostraban posibles colonizaciones fúngicas, aunque no se hicieron pruebas microbiológicas pieza por pieza. Algunos vendedores ofrecían envíos internacionales pese a las restricciones postales sobre restos humanos.
Me parece que el foco está mal puesto cuando solo nos escandaliza la foto de una cabeza momificada. Lo que debería arder es que Meta no detectó 128 anuncios durante una década. La mercantilización de personas fallecidas hace siglos, la pérdida de patrimonio y un riesgo sanitario real viajan en el mismo paquete. La pregunta es si la próxima investigación encontrará lo mismo dentro de cinco años.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 7,5/10. No hay beef entre creadores, pero la indignación contra la moderación de Meta sube por horas y el dato de las 128 piezas convierte el asco en conversación. Un tema serio que, por una vez, internet mira de frente (y con razón).
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: Meta, dueña de Facebook e Instagram, y la investigadora Kirsty Squires.
- 📲 En qué red social ha pasado: En Facebook e Instagram, donde se anunciaban los restos.
- 🔥 Por qué es viral: Un estudio documenta 128 anuncios de restos momificados con hongos y toxinas, y Meta no frenó el negocio.



