María del Monte abre su corazón sobre Inmaculada en el libro que destapa su historia

El volumen, de capítulos cortos y lenguaje propio, repasa el miedo, la fama y los años junto a Inmaculada. La artista admite que esa manera de contar su vida le ha hecho perder algunos derechos.

María del Monte e Inmaculada centran 'Si el corazón se equivoca, se le perdona', el libro donde la cantante habla sin filtros.

La artista se ha sentado con Diez Minutos para presentar un volumen que no nació de una vocación literaria sino de una entrevista. En aquella conversación reflexionó sobre la falta de tiempo para acompañar a los demás y algo se quedó ahí dentro. De ese poso salió el libro. 'No es el libro de una literata, sino de la vida en sí', explica la propia María del Monte.

Un libro escrito para que suene a ella, no a un escritor fantasma

La preocupación era concreta: que el lector la reconociera. Mi única preocupación era que la gente me reconociera, que no pensaran: a esta le han escrito el libro', cuenta. De ahí los capítulos cortos, el lenguaje de la calle y cero intención de sentar cátedra. Un libro que se lee como una sobremesa larga, no como un manual de autoayuda.

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Porque de eso va el asunto: de sus experiencias, de sus miedos, de la felicidad, del paso del tiempo y de esa manía tan suya de reivindicar las cosas pequeñas. Un café con alguien, una charla, o una tapa de salchichón. 'No soy de estridencias y me gustan las pequeñas cosas que están a nuestro alcance', asegura.

La muerte ocupa un espacio central, y ella no la disfraza: 'Hay mucha gente que dice que le tiene respeto, qué puñetas, es miedo'. Su primer encontronazo con la pérdida llegó siendo niña, con el fallecimiento de su padre. 'Me reventó. Yo creía que se morían los padres de los demás, el mío no lo contemplaba'. Después vinieron más, 'de pronto y muy seguidos', y eso le cambió la forma de mirar.

Hoy lo cuenta con menos temblor: 'Sé que, si palmo, volveré'. Lo que sigue doliendo es otra cosa: perder a los suyos y que quienes están a su lado lo pasen mal. 'El sufrimiento asusta', admite.

No ha venido a vender una vida perfecta: ha venido a contar que el miedo se lleva mejor cuando uno deja de disfrazarlo.

Inmaculada, el cambio manual y los kilómetros que quedan por delante

Para explicar cómo entiende la pareja, María del Monte tira de símil automovilístico: 'Tener pareja es como subirse a un coche con el cambio de marchas manual'. Hay que saber cuándo acelerar y cuándo pisar el embrague, porque si no 'el coche se cala'. Y sobre los kilómetros que quedan: 'Los que tengan que venir, sin lugar a dudas, y los que he hecho hasta hoy han sido extraordinarios y maravillosos'.

El reparto de roles lo tiene clarísimo. 'Inmaculada siempre ha sido una persona muy alegre y yo también, y ahí hemos sumado alegría, y lo hemos multiplicado', dice. Ella se define más pausada y serena; a Inmaculada la retrata como 'más polvorilla'. Dos caracteres que empujan hacia el mismo lado y una costumbre que defiende: contagiar calma.

Fuera de la pareja, el libro es una colección de aprendizajes sin épica. 'Yo no quiero ser víctima, y cuando caes en eso eres víctima de tu victimismo', suelta. El humor como válvula de escape y la positividad como decisión: 'Soy positiva por elección'. También está la fama: la trayectoria de María del Monte despegó a finales de los ochenta, con tripletes y veranos de playa perdidos, su hermano Antonio y una nevera de 'altramuces fresquitos'.

Y está el miedo a viajar, que combatió metiéndose en un programa de TVE. Desde entonces, cuenta, se ducha de otra manera y saborea ese rato. 'Soy de coger el toro por los cuernos', dice, 'y a veces el toro me ha dado una corná'.

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Por qué este libro se lee distinto en pleno mercado de la exclusiva

En un ecosistema donde cada ruptura se negocia con portada, María del Monte ha hecho lo contrario: contar sin vender. Reconoce que esa decisión le ha hecho perder algunos derechos y no juzga a quien sí firma la exclusiva. El libro funciona como el reverso del salseo: mismos temas, otro ritmo. Donde otros ponen titular, ella pone capítulo corto; donde otros ponen drama, ella pone una anécdota de sobremesa. Es una posición rara y, por eso, interesante.

Hay precedente en el corazón patrio: memorias de artistas que convierten su vida en material de sobremesa. La diferencia aquí es el tono. Escribe sin épica y con una frase que resume todo: 'Ahora tengo menos prisa para todo'. Aclara que conserva 'absolutamente todo' de aquella María del Monte que empezó a cantar. Queda por ver si el volumen se queda en anécdota o se convierte en el objeto que muchos van a dejar en la mesilla.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? María del Monte e Inmaculada, su pareja y centro de buena parte del libro.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Ninguno: habla del miedo, de la fama y de negarse a vender su intimidad.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque una celebridad que renuncia a la exclusiva sigue siendo noticia.