Cristina Fernández Cubas gana el Premio Cervantes 2026 y reivindica el cuento «extraño» que quisieron corregirle

El jurado presidido por Gonzalo Celorio destaca una obra que ha renovado el cuento contemporáneo y transformado la literatura fantástica en español. La autora, de 81 años, recogerá el galardón el próximo 23 de abril.

Cristina Fernández Cubas ha ganado el Premio Cervantes 2026. Se enteró porque vio un número desconocido en la pantalla del teléfono y pensó que era publicidad.

El fallo lo anunciaron el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y la directora general del Libro, María José Gálvez, pasadas las 19 horas en la sala de prensa del Ministerio de Cultura. El jurado, presidido por Gonzalo Celorio —último ganador del galardón—, destacó 'la originalidad, la excelencia y la coherencia de una obra que ha renovado el cuento contemporáneo y transformado la literatura fantástica en español'.

Una llamada que confundió con publicidad

La autora (Arenys de Mar, 1945) atendió al teléfono minutos después del anuncio y todavía no se lo creía. 'El propio ministro me tuvo que asegurar que no se trataba de ninguna broma', contó a La Vanguardia. La noticia le llegó por sorpresa absoluta: no estaba en ninguna quiniela y menos a los 81 años, con una carrera que ya lo tenía todo.

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Lo que sí tiene claro es qué le interesa escribir. En una entrevista de 2025 por su último libro, Lo que no se ve (Tusquets), aseguró que le atrae la incomodidad y que se dedica 'básicamente a trabajar con sueños y fantasmas'.

No es la primera vez que un premio la pilla a contrapié. Con Cosas que ya no existen ganó un galardón de la cadena NH y lo interpretó a su manera: su vida había sido premiada como si fuera un cuento. Ahora la sensación es parecida, aunque con bastante más peso encima. Ser la maestra viva del relato español no se lleva con la ligereza.

Los cuentos 'incomprensibles' que le pidieron reescribir

Ahí está la parte jugosa. Fernández Cubas recordó estos días que hubo editores que le pidieron cambiar los finales de sus relatos porque los consideraban incomprensibles. No era una opinión aislada: el cuento arrastraba la etiqueta de género menor, casi de vicio privado. Ella no cedió.

Durante décadas el relato corto fue tratado como un defecto de fabricación. Hoy el Cervantes premia a quien nunca quiso arreglarlo.

Su editor, Juan Cerezo, lo puso en contexto desde Formentor: cuando empezó a publicar con ellos en los ochenta, ninguna editorial apostaba por los libros de relatos porque se daban por deficitarios. Mi hermana Elba funcionó, y a partir de ahí construyó una trayectoria coherente que siguió con Los altillos de Brumal, El ángulo del horror o Parientes pobres del diablo. Cerezo la definió como pionera por usar el terror para generar inquietud en zonas de la realidad donde no solemos mirar.

El cuento deja de ser el género de segunda

El Cervantes tiene un historial revelador: ha premiado sobre todo novelistas y poetas, y ha tardado en mirar de frente a quien hace del relato corto su casa. Que el jurado se haya fijado en una cuentista —y en una cuentista de lo fantástico— dice más del premio que de la premiada. Aquí la noticia no es solo un nombre: es un género entero subiendo al escaparate.

Su obra, traducida a más de diez idiomas, acumula el Ciutat de Barcelona (2009), el premio de la Crítica por La habitación de Nona (2015), el Nacional de Narrativa (2016) y el Nacional de las Letras Españolas (2023). Puedes repasar su bibliografía completa en su entrada de Wikipedia. Visto en frío, hacía raro que el Cervantes todavía no estuviera en en la lista.

El próximo 23 de abril, día de Sant Jordi, recogerá el galardón y se unirá a la nómina de Eduardo Mendoza, Ida Vitale, Cristina Peri Rossi, Sergio Ramírez o Álvaro Pombo. Falta saber si en el discurso vuelve a la carga con lo mismo que le decían los editores hace cuarenta años. Yo apunto la fecha. Por si acaso.

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El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Cristina Fernández Cubas gana el Cervantes 2026 y lo celebra entre sueños, fantasmas y finales que no piensa cambiar.
  • 🔥 ¿Por qué importa? El premio mira por fin a una cuentista de lo fantástico y no a un novelista de manual.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta al canon: el relato corto deja de ser el hermano pobre del catálogo.