Los demócratas han recuperado la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos. El resultado de las midterms de este martes deja a Donald Trump sin ninguna de las dos cámaras y cambia por completo el mapa político del país.
La 'ola azul' ha ido mucho más allá de lo que anticipaban los sondeos. Los demócratas se han impuesto en feudos republicanos como Carolina del Sur, Texas y Kansas —donde no elegían a un senador demócrata desde hacía 20, casi 40 y 96 años— y también en Carolina del Norte, Ohio, Maine e Iowa.
El Congreso saliente tenía mayoría republicana en ambas cámaras, lo que ha permitido a la Casa Blanca gobernar dos años sin apenas contrapeso. los demócratas necesitaban arrebatar al menos cuatro escaños en cada cámara y los resultados han superado los modelos más optimistas. A falta de cerrar Michigan y Alaska, el Senado queda en manos demócratas.
Las reglas explican parte del resultado: el Congreso de EEUU renueva los 435 escaños de la Cámara cada dos años y el Senado solo somete a votación un tercio de sus 100 asientos. Por eso la cámara alta era el objetivo más difícil.
Qué ha pasado: de feudo republicano a pleno demócrata
Carolina del Norte cayó primero, con Roy Cooper recuperando un escaño que se les resistía a los demócratas desde hacía casi dos décadas. Después llegó Carolina del Sur, donde los republicanos no lograron retener la plaza. Georgia se mantuvo demócrata con la victoria de Jon Ossoff, uno de los nombres que ya suenan para 2028.
La noche dejó además hitos: Keisha Lance Bottoms será la primera mujer negra gobernadora del país, Gina Hinojosa la primera gobernadora hispana de Texas y Chris Pappas el primer hombre abiertamente gay en el Senado. Los republicanos conservaron Florida, Wyoming, Virginia Occidental, Oklahoma y Kentucky, con márgenes más ajustados de lo previsto.
Los demócratas han ganado donde no lo hacían desde hacía casi un siglo, con perfiles que no encajan en el retrato que la Casa Blanca hizo de ellos.
La reacción de la Casa Blanca llegó pasadas las 22.00, hora de Washington. El equipo del presidente envió un mensaje a los periodistas para desmarcarse del resultado: la culpa no es de Trump, que se esforzó más que los propios candidatos, y 'el presidente no estaba en la papeleta'. El argumento choca con la campaña de las últimas semanas, en la que el propio Trump pidió el voto como si su nombre estuviera en ella.
El presidente, a diferencia de 2020, sí ha aceptado el resultado. En una conversación con The New York Times aseguró que trabajará con sus rivales y confió en 'lograr pactos'. 'Mi mensaje es de felicitaciones a los Demócratas', añadió.
Por qué esto también te afecta desde España
Un Congreso en manos de la oposición cambia la capacidad de la Casa Blanca para aprobar presupuestos, ayuda exterior y legislación económica sin consenso. Y ahí entra el interés español: el Congreso controla el dinero de la ayuda a Ucrania y parte del gasto en defensa que reclama la OTAN, con efecto directo en la política europea.
La política arancelaria se decide en la Casa Blanca, así que el vuelco del Capitolio no la cambia por sí solo; lo que sí hace es estrechar los márgenes del presidente en el resto de la agenda económica. La aceptación del resultado, según el relato de la noche, aleja además el escenario de impugnación.
El precedente de 2018 y lo que viene a partir de ahora
No es la primera vez que unas legislativas le pasan factura al partido del presidente. En 2018 los demócratas recuperaron la Cámara de Representantes pero no el Senado; en 2010 y 1994 el castigo fue en la misma dirección. La diferencia es que ahora el vuelco es completo, y conviven dos lecturas: unos lo ven como un rechazo directo a Trump; otros, como una derrota autoinfligida por los republicanos.
Quedan por cerrar Michigan y Alaska, y el nuevo Congreso no se constituirá hasta enero de 2027. Hasta entonces la agenda legislativa entra en punto muerto y el foco se traslada a los nombres que la noche ha dejado en primera fila: Ossoff en Georgia, Shapiro en Pensilvania o Moore en Maryland. El trumpismo afronta sus dos últimos años sin mayoría en ninguna cámara.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Los demócratas han ganado la Cámara y el Senado en las midterms, con victorias en feudos republicanos como Texas, Kansas y Carolina del Sur.
- Por qué te importa: El Congreso controla el presupuesto y la ayuda exterior de EEUU, claves para la política europea, la defensa y los mercados.
- A quién afecta: A la agenda de Trump en sus dos últimos años, a los aliados de la OTAN y a los sectores españoles expuestos al comercio con EEUU.
- Hacia dónde vamos: Faltan por cerrar Michigan y Alaska. El nuevo Congreso se constituye en enero de 2027 y la carrera hacia 2028 ya tiene nombres.



