Musk ya ofrece comprarles las casas a los vecinos que se quejan del ruido de su centro de datos de xAI

La filial de xAI en Mississippi ha enviado una carta a los 418 propietarios de Colonial Hills: se vende, pero solo si el dueño renuncia a la demanda por el zumbido de las turbinas. Al menos 18 ya han firmado.

Elon Musk tiene un plan para callar a los vecinos que se quejan del ruido de su centro de datos: comprarles las casas.

En Southaven, un pueblo de Mississippi, hay un zumbido que no cesa ni a las tres de la madrugada. Elizabeth Rose, profesora de piano, lo describe así: 'suena como el motor de un avión, pero es continuo y tremendamente fuerte'. No viene de un aeropuerto cercano. Viene de la central eléctrica que alimenta el mayor centro de datos de xAI, la empresa de inteligencia artificial de Musk.

Un barrio entero en venta, con condiciones

Según ha contado The Guardian, MZX, la filial que opera el complejo, ha mandado una carta a los residentes de Colonial Hills: necesita terrenos para sus fines comerciales y está dispuesta a comprar las 418 viviendas del barrio. Al menos 18 propietarios ya han aceptado. La trampa está en la letra pequeña: solo se firma si el dueño se queda fuera de la demanda colectiva que la plataforma vecinal ha impulsado para forzar a la compañía a bajar el ruido y a reducir la contaminación del aire.

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'Básicamente, se convertirá en el pequeño patio de recreo de Elon Musk. Elonville', lamentaba Rose. Desde xAI niegan las acusaciones y aseguran que han levantado muros para amortiguar el sonido. El alcalde sostiene que los inspectores no han encontrado infracciones en el límite local de 70 decibelios y presenta la operación como 'un gesto de buena voluntad de una empresa socialmente responsable'. Suena a distopía de barrio.

La demanda arrancó en junio, poco después de que la infraestructura empezara a operar. Tres vecinos denunciaron ruido, vibraciones, y molestias continuas; uno de ellos, Jason Haley, vive a unos 800 metros de la treintena de turbinas que refrigeran la instalación y cuelga vídeos midiendo el estruendo.

Comprar barrios enteros, la especialidad de la casa

No es la primera vez que Musk va de compras por su cuenta. SpaceX ya lo hizo en Bastrop, a las afueras de Austin, y en Starbase, en Boca Chica, junto al centro de lanzamiento. La diferencia es que allí el estruendo duraba lo que duraba un despegue. Aquí hablamos de un zumbido de fondo las 24 horas, y el vecino que no vende se queda con el motor de avión gratis.

Comprar las casas no elimina el ruido: solo cambia de vecino al que le toca oírlo.

El ruido es lo de menos: hay 130.000 millones atascados

El caso de Southaven es la anécdota. El patrón es la noticia. Un informe de Gallup señala que el 71% de los estadounidenses rechaza tener un centro de datos cerca de casa, y en el sondeo de Reuters e Ipsos solo el 14% apoyaría uno en su comunidad. Data Center Watch contabilizó 75 proyectos bloqueados o retrasados en el primer trimestre de 2026: unos 130.000 millones de dólares inmovilizados y 833 grupos opositores repartidos por 49 estados. Nueva York firmó en julio la primera moratoria estatal, con hasta un año de pausa para instalaciones de 50 megavatios o más.

Y luego está el lío de las turbinas. La central funciona con 69 turbinas de gas temporales del tamaño de un camión; la empresa sostenía que, al ser móviles, no necesitaban permiso de calidad del aire. La EPA determinó a principios de año que sí. En abril, la NAACP y varios grupos ecologistas demandaron para pararlas y el Departamento de Justicia intentó tumbar el pleito alegando seguridad nacional; un juez lo rechazó. Resultado: el pacto con el regulador de Mississippi para retirarlas antes de julio de 2027 y sustituirlas por una planta fija de 1,2 gigavatios con 41 turbinas autorizadas.

Mi lectura: comprar el barrio no resuelve el ruido, lo reubica. Si el problema son 69 turbinas del tamaño de un camión, la solución no es escriturar 418 casas, es insonorizar o mover la fuente. Y hay un detalle que se está pasando por alto. Musk podría vivir donde quisiera y eligió una caravana junto a un complejo de centros de datos en expansión. Su tolerancia al ruido no es la de una profesora de piano que se despierta a las tres de la mañana.

Queda la pregunta incómoda. Si el 71% no quiere la infraestructura al lado y solo el 14% la aceptaría, ¿quién va a alimentar la próxima generación de modelos? De momento, la respuesta es un barrio en venta y una carta con condiciones. Veremos cuántos firman cuando llegue la primera oferta por su casa y cuántos prefieren seguir durmiendo con tapones.

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Hype-O-Meter

Nivel de hype: 7/10. No es un gadget, es el termómetro de la próxima guerra industrial: 130.000 millones de dólares parados por protestas vecinales es la cifra que ninguna teleco quiere leer en 2027. La jugada de Musk es eficaz, barata y un poco siniestra — justo su género favorito.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? xAI ofrece comprar las 418 casas del barrio que demanda el ruido de su centro de datos en Mississippi.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Es la primera vez que un gigante de la IA paga por silenciar a sus vecinos en lugar de insonorizar.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Marca precedente: si funciona, el próximo barrio incómodo se compra, no se negocia.