Renfe, Iryo y los maquinistas quieren un tope de 40 km/h para el AVE si fallan sus sistemas de seguridad. La propuesta llega seis días después del choque de Urda y va más allá de lo que hoy permite el reglamento.
La iniciativa, de los dos operadores y del sindicato Semaf, añade un segundo control al mando de la torre de Atocha. Es el modelo de doble verificación que reclaman varios expertos. Traducido: si el control vuelve a equivocarse, el límite de velocidad seguirá protegiendo al tren.
Qué han propuesto Renfe, Iryo y Semaf
El texto que defienden los tres actores cabe en una frase: cuando el sistema de seguridad se cae, el tren no debería superar los 40 km/h en ningún caso, ni siquiera si desde Atocha le autorizan velocidad normal. La marcha a la vista, la regla que obliga a avanzar despacio y pendiente de las señales, ya figura en el reglamento. Lo que piden es que no se pueda saltar.
Qué pasó en Urda y dónde falló la cadena
El sistema que se cayó ese día en Urda (Toledo) es el LZB, que transmite al tren la velocidad máxima y la distancia segura por un cable a lo largo de la vía. Con el LZB bloqueado, el maquinista debe detener el convoy.
Después, la circulación pasa a regirse por el BSL: los semáforos que se gobiernan desde Atocha. Al AVE de Renfe le llegó la orden de reanudar la marcha normal, hasta 200 km/h, en lugar de la marcha a la vista. El tren de Iryo seguía parado. El maquinista intentó frenar y no llegó a tiempo.
Al menos 69 personas murieron en el choque, según los datos difundidos hasta ahora. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó la orden de 'inexplicable'. Operadores y sindicato sostienen que, con el techo de 40 km/h, ese tren habría tenido margen para frenar antes del convoy parado.
La propuesta todavía no es norma general: la consigna ya obliga a los maquinistas de Renfe, pero la regla para el resto de operadores depende de la agencia estatal.
Qué cambia ya en la cabina y qué falta por decidir
La consigna que Renfe envió a sus maquinistas el sábado 31 de octubre va en esa dirección. Tras un bloqueo del LZB o del ERTMS, el tren solo puede reanudar la marcha a la vista, con techo de 40 km/h, y no puede arrancar sin el telefonema de Adif que limita la velocidad.
Ese es el único aviso válido. El maquinista debe cumplir la marcha a la vista 'independientemente del aspecto que presente alguna señal previa' y confirmar con circulación que su tren es el único en el cantón, el tramo de vía que separa a los convoyes.
Semaf reclamó el viernes a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), dependiente de Transportes, medidas 'con carácter urgente' para modificar la norma que regula el LZB y sus puntos en común con el ERTMS. El objetivo es impedir la marcha normal con dos trenes en el mismo cantón.
Iryo ha enviado otra carta a la AESF con tres propuestas para aplicarlas de forma cautelar: limitar a 40 km/h cuando falle el LZB y se circule bajo el BSL con el sistema ASFA como protección, un mecanismo de balizas en la vía; supervisar automáticamente la velocidad cuando se pierda la conexión; y revisar la coordinación entre ambos sistemas.
Angrois, el precedente que explica las prisas
No es la primera vez que una medida así se discute a toda velocidad tras una tragedia. En Angrois, en julio de 2013, murieron 80 personas y Adif tardó diez días en instalar las balizas de frenado que habrían evitado el descarrilamiento.
Poco después, la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, anunció en el Congreso que se colocarían balizas similares en trazados con reducciones apreciables de velocidad. La diferencia con Urda es el calendario: aquí la propuesta llega con el protocolo aún en revisión.
Para Renfe, Iryo y Semaf, el techo es una capa de seguridad rápida que actúa donde falló el sistema. La contrapartida evidente: cada vez que el LZB se caiga, los trenes circularán más despacio hasta la siguiente señal, con más minutos de viaje.
El siguiente paso está en manos de la AESF, que debe decidir si esas condiciones se aplican de forma cautelar y si acaban en el reglamento de circulación ferroviaria. La consigna de Renfe ya rige y Adif revisa el protocolo.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Renfe, Iryo y Semaf proponen que el AVE no pase de 40 km/h si fallan el LZB o el ERTMS, aunque Adif autorice marcha normal.
- Por qué te importa: el límite actúa como segunda barrera ante un error humano y añade minutos de viaje cuando el sistema falla.
- A quién afecta: maquinistas de Renfe e Iryo, pasajeros de alta velocidad y equipos de circulación de Adif.
- Hacia dónde vamos: la AESF decidirá si lo aplica de forma cautelar y si cambia la norma del LZB; la consigna de Renfe ya está en vigor.



