El 'vibe coding' se consolida: cualquiera crea apps con IA sin saber programar

El concepto lo acuñó Andrej Karpathy a principios de 2025 y ya hay apps caseras que cruzan el pulso del reloj, el viento y la batería para medir cuánto pedaleas tú y cuánto el motor. El límite no es el código: es el criterio.

Se llama vibe coding y consiste en crear apps pidiéndoselas a una IA en una conversación, sin escribir una línea de código. El término lo acuñó Andrej Karpathy, cofundador de OpenAI y exdirector de IA en Tesla, a principios de 2025.

La definición original era medio broma: dejarse llevar por las vibras, abrazar el crecimiento exponencial y olvidarse de que el código existe. Año y medio después, esa broma se ha convertido en una de las revoluciones silenciosas de la creación digital: gente sin formación técnica montando sus propias herramientas.

Qué es y con qué se hace

El mecanismo es fácil de contar y bastante más raro de ver. Abres una herramienta como Claude, Codex o Antigravity, describes lo que quieres y la máquina escribe el código, lo prueba, se equivoca y vuelve a intentarlo. Tú decides si el resultado sirve. Punto. Claude, Codex y Antigravity ya programan a partir de una frase.

Publicidad

Hay un ejemplo que me gusta: una app para una bicicleta eléctrica Engwe N1 Pro. El problema era concreto. Ni el Apple Watch, ni Strava, ni la app del fabricante distinguen cuánto esfuerzo pones tú y cuánto pone el motor. La solución cruzó el pulso del reloj, el viento de la ruta y el nivel de batería, y repartió el mérito entre 'tú' y 'motor'.

Se cerró en poco más de media hora de conversación y unas 2.000 líneas de código. Una tarde, literalmente. El detalle fino: la app se llama Vatios y hasta genera el archivo para Strava con la potencia limpia, sin ayuda eléctrica.

Dos apps, dos velocidades: aquí está el matiz

La otra app del experimento se llama Temporama y va de cronofotografía, esa técnica de finales del siglo XIX con la que Eadweard Muybridge demostró que un caballo al galope se queda sin patas en el suelo. Temporama dispara una ráfaga con el iPhone, separa lo que se mueve del fondo y lo pega sobre una foto limpia. Sin IA generativa: todo lo que sale en la imagen estuvo delante del objetivo.

La IA te ahorra las semanas de sintaxis, pero no una sola de las decisiones que hacen que una app merezca la pena.

Aquí se acabó la magia de media hora. Temporama lleva meses de pruebas, cientos de ráfagas y coches mal recortados, gente sin pies y figuras que se confundían con su sombra. La máquina proponía y corregía a toda velocidad, sí, pero alguien tenía que salir a la calle a decidir si la foto valía. Spoiler: Claude no tiene piernas.

Y ojo con el coste. Instalar la app en el iPhone exige un Mac, Xcode y una cuenta de desarrollador de Apple: unos 100 euros al año si quieres tenerla fija en el teléfono. En Android es más sencillo, pero el reloj del experimento era un Apple Watch y ahí no hay atajo.

El precedente que explica por qué esto no es magia

Esto ya lo hemos visto con los televisores. La fiebre de modificar el software de la Smart TV para alargar su vida útil y quitarte la publicidad del fabricante sigue el mismo patrón: una IA que reescribe el sistema y un usuario que ejecuta instrucciones. Ahí está el matiz.

La comparación buena es la de las primeras cámaras digitales. Todos pensamos que fotografiar se había vuelto fácil porque veíamos el resultado al instante, y no: lo difícil seguía siendo saber qué merecía la pena.

Publicidad

Con el vibe coding pasa igual. Cuando el problema está acotado, como la física de una bici, pasas de semanas a horas. Cuando depende del juicio —recortar a un peatón, elegir el encuadre— la máquina acelera y tú supervisas, que es otro trabajo. Mi opinión: el hype está justificado, pero no por el código, sino porque por fin construimos el traje a medida.

Lo siguiente ya tiene nombre: Temporama apunta a la App Store dentro de poco y a una versión de Android después. Habrá que ver cuántas de estas apps caseras sobreviven al segundo mes, que es donde mueren casi todos los experimentos. La pregunta que queda en el aire no es si la IA sabe programar. Es si tú sabes qué quieres construir.

📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: Del vibe coding, el método para crear apps conversando con una IA como Claude o Codex.
  • 📲 En qué red social ha pasado: En X y YouTube, donde se comparten las apps y los tutoriales del fenómeno.
  • 🔥 Por qué es viral: Porque una app de bici hecha en media hora demuestra que programar ya no es el filtro.