El retablo de Antoni Peris ha recuperado su tabla central en Valencia. Y con ella, el conjunto vuelve a tener el sentido para el que fue concebido hace más de seis siglos. La pieza que faltaba no es un original: es un facsímil cedido por el Museo del Prado, elaborado junto a Factum Arte, que ya puede verse en el Salón Gótico del Palacio Arzobispal.
La archidiócesis de Valencia presentó la pieza el 30 de octubre, con Vicente Pons, su delegado de Bienes Culturales e Histórico-Artísticos, como voz principal. Su balance es agradecido: habla de 'una réplica magnífica, muy bien realizada y muy digna, que no desdice del resto de piezas originales'. Y subraya el 'gesto altruista' de la institución madrileña al cederla.
Qué ha cambiado en el retablo y qué sigue faltando
Valencia recupera una de las piezas clave de su gótico, aunque con un matiz que conviene entender. La tabla que ahora ocupa el centro es la más importante del conjunto: 'Nuestra Señora de Gracia y los grandes maestres de Montesa'. Bajo el manto de la Virgen aparecen el Mestre y el Clavari mayor de la Orden de Montesa, con capa blanca y cruz roja, junto a caballeros, menestrales y un obispo con mitra. A ambos lados, San Benito y San Bernardo.
El retablo, sin embargo, no está completo. A izquierda y derecha de esa tabla central faltan otras dos, las que representaban a San Martín y a San Cristóbal, y que siguen en manos de familias particulares. De ahí la llamada que Pons lanzó durante la presentación.
Ahí sigue el hueco.
'Es legítimo que las personas particulares conserven obras de arte, no discuto esa legitimidad', matizó. 'Pero cuando esas piezas forman parte de retablos u obras de gran envergadura que están incompletos, puede haber una actitud generosa y de miras a la importancia del patrimonio'. El deseo es que esas familias contacten con la diócesis para alcanzar un acuerdo.
Reunir un retablo disperso durante siglo y medio no es solo una operación técnica: es devolver a una obra el relato que le pertenece.
Cómo se fabrica un facsímil que casi engaña al ojo
El proceso no se parece en nada a una impresión. Con tecnología 3D se escanearon los fondos originales que conserva el Arzobispado de Valencia y se copió su relieve en una capa finísima, sobrepuesta después a un fondo dorado no original. Las formas, perfiles y texturas de la mazonería —la estructura decorativa que enmarca las escenas— se reprodujeron con los mismos procedimientos.
Sobre esa base se trabajó a mano con pan de oro, barnices y otros materiales tradicionales, de modo que el acabado gana en calidez y en profundidad. El resultado se acerca mucho al original, según quienes lo han visto de cerca. El marco que lo sostiene es el primero de la colección del Prado realizado con esta tecnología.
Conviene mirar de cerca.
La tabla original, por cierto, pasó por una restauración reciente que sacó a la luz matices de color y de superficie hoy replicados. El detalle que no hay que perderse está en los rostros: la serenidad de la Virgen, el tratamiento de los tejidos, la precisión de las vestiduras de los caballeros de la orden.
Casi parece el original.

Por qué este retablo importa en el gótico valenciano
Antoni Peris es uno de los nombres destacados del gótico internacional valenciano, esa corriente del siglo XV que mezcla la elegancia cortesana europea con el color y el ritmo mediterráneos. Su retablo permite entender cómo funcionaba un taller de la época: la tabla central se realizó hacia 1412 para el panteón funerario de los caballeros en el castillo-convento de Montesa, y el resto del conjunto se añadió ya en el siglo XVI.
La historia posterior explica por qué hoy hay que hablar de facsímil. Un terremoto en 1748 obligó a trasladar el conjunto a la iglesia del Temple de Valencia, sede de la orden, donde permaneció hasta las desamortizaciones, hacia 1870.
De aquel conjunto, la tabla central quedó separada y en 1920 pasó a manos de un particular, el marqués de Laurencín, que la donó al Prado. El resto llegó al museo diocesano y, después de la guerra, al Salón Gótico del Palacio Arzobispal, donde hoy se exhibe.
No es poca cosa.
Ahora la obra se lee de otra manera. El Calvario y la Trinidad en lo alto, las escenas de la Pasión y la Resurrección, los santos médicos Cosme y Damián, San Sebastián, y San Roque frente a la peste, el Juicio Final al reverso. Todo ese programa iconográfico recupera su eje. El conjunto vuelve a contar su historia completa en Valencia, aunque en el centro haya una pieza del siglo XXI.
Dónde ver el retablo de Antoni Peris
El retablo puede verse en el Salón Gótico del Palacio Arzobispal de Valencia, en pleno centro histórico y a pocos minutos de la catedral. El acceso se produce en el marco de las visitas culturales del edificio, así que conviene consultar horarios y condiciones en la web oficial de la archidiócesis de Valencia: pueden variar según la temporada y los actos litúrgicos.
Para ver la tabla original hay que ir a Madrid. Forma parte de las colecciones del Prado desde 1920 y su ficha puede consultarse en la web oficial del museo. Merece el viaje.
Ficha técnica
- Título: Retablo de Antoni Peris, con la tabla central 'Nuestra Señora de Gracia y los grandes maestres de Montesa'.
- Autor o autora: Antoni Peris, pintor del gótico internacional valenciano (siglo XV).
- Qué puedes ver: El retablo con su tabla central reconstruida en facsímil 3D y dorada a mano, junto a las tablas originales del siglo XVI.
- Recinto y ciudad: Salón Gótico del Palacio Arzobispal, Valencia.



