2Finca La Donaira (Ronda, Málaga): la finca regenerativa que limita la conexión a zonas comunes
Que La Donaira presuma de ser un lugar para desconectar no es una postura de marketing. La finca, en el término de Montecorto (Málaga) y a unos 26 kilómetros de Ronda, allí donde la Serranía de Ronda se funde con la Sierra de Grazalema, reparte 700 hectáreas entre encinares centenarios, olivares y pastizales, con el cortijo —de 112 años— a 850 metros de altitud. No hay televisores en ninguna estancia y el wifi se limita a la casa principal, es decir, a las zonas comunes: las nueve habitaciones y yurtas quedan fuera de la red. Se llega tras registrarse en El Gastor y subir el último tramo por pista. Con unas veinte plazas, el silencio no depende de la amabilidad de los demás huéspedes, sino del propio diseño del alojamiento.
El segundo motivo por el que este tipo de listas lo señalan es que aquí la desconexión tiene sustento. La finca funciona como granja biodinámica y regenerativa con un grado de autosuficiencia cercano al 90%, un jardín medicinal de unas 350 especies, colmenas propias y una ganadería de caballos lusitanos —alrededor de noventa ejemplares— criada en libertad y trabajada con principios de equitación natural. A eso se suman la piscina de agua de manantial, la sauna de leña, el hammam, las sesiones de apiterapia tumbado sobre colmenas activas, las cenas cocinadas al fuego y la observación de estrellas. En 2025 fue elegida mejor retiro ecológico de lujo de España por los World Travel Awards y sumó tres distinciones de los World Luxury Hotel Awards. Es miembro de Relais & Châteaux desde 2024 y trabaja en pensión completa.
