Cocentaina es ese pueblo del interior de Alicante que lo tiene todo para una escapada gastronómica de otoño. Y estos días, además, se viste de mercado medieval.
No es una forma de hablar. Del 30 de octubre al 1 de noviembre, el casco histórico de este municipio de la comarca del Comtat acoge la Fira de Tots Sants, documentada desde 1346 y considerada una de las ferias medievales más antiguas de España y de Europa. Tres días de puestos con embutidos, quesos, salazones, encurtidos, dulces, turrones y miel ocupando las calles del centro.
La Guía Michelin lo ha incluido entre los mejores destinos gastronómicos para viajar en otoño en España. Cuando una guía de ese nivel señala un pueblo de interior, conviene escuchar.
Y el viaje no es largo. Cocentaina se asienta en el valle que forma el río Serpis, bajo la Sierra de Mariola, a alrededor de una hora en coche desde Alicante y algo más desde Valencia. Desde Madrid hay que echar el fin de semana completo por carretera, así que apunta el plan con calma.
La Fira de Tots Sants: seis siglos y medio de mercado en la calle
Hablamos de una de las citas medievales más veteranas del país, celebrada cada año alrededor de Todos los Santos. Durante esos tres días el pueblo entero se vuelca: artesanos, vecinos y visitantes que llegan desde la costa alicantina y desde Valencia para pasar el día o quedarse el fin de semana.
Merece la pena llegar con tiempo y perderse por el casco histórico, con el Palau Comtal como uno de sus grandes símbolos; la entrada de Cocentaina en Wikipedia repasa su historia medieval. Y si el cuerpo pide más, la Sierra de Mariola es uno de los pulmones verdes de la provincia: hay rutas hasta los abrigos de la Penya Banyá, la Paella y Alberri, refugios excavados en la roca donde el hombre del Paleolítico pintó figuras hace unos ocho mil años.
Una feria medieval solo es el aperitivo: el verdadero plan de Cocentaina es sentarse a comer sin prisa y con la Sierra de Mariola de fondo.
Los amantes de la bicicleta tienen aquí carreteras panorámicas de sobra. Aquí está el truco: madruga, sube a la sierra y vuelve al pueblo con hambre.
Qué comer en Cocentaina: de la picaeta a las dos estrellas Michelin
En este pueblo se cocina con la montaña a un lado y el mar a otro, y se nota en el plato. La jornada arranca bien con una picaeta de capellanes asados, pescado seco aliñado y tostons, el aperitivo de maíz típico de la zona.
Cuando aprieta el fresco, las mesas se llenan de platos de cuchara: la olleta contestana, el guiso de interior por excelencia, a base de legumbres, verduras, carne de cerdo y morcilla; o la sangre con cebolla, cocina de aprovechamiento de las de antes. Y arroces, muchos: con caza, con setas, o con caracoles, siempre con la pericana de pimientos secos, bacalao y ajo cerca.
El buque insignia está en las afueras, en L'Escaleta, con dos estrellas Michelin, un chalé a los pies del Montcabrer. El chef Kiko Moya y el jefe de sala Alberto han convertido el proyecto que sus padres levantaron en 1980 en una cocina de autor con raíz alicantina. Sus menús degustación se mueven, según los datos publicados, entre los 135 y los 175 euros; el arroz al cuadrado y el turrón salado son sus sellos.
Merece la pena: cuándo ir y cómo aprovechar la escapada
La feria termina el 1 de noviembre, pero el otoño en Cocentaina aguanta bastante más. Los colores ocres de la sierra y la despensa de temporada siguen ahí hasta bien entrado diciembre, así que el plan continúa vivo cualquier fin de semana de la estación.
Lo que sí conviene planificar es la mesa. Los restaurantes con más tirón del pueblo se llenan, y eso incluye el de dos estrellas: reserva con antelación y confirma horarios y menús en la web del restaurante, porque cambian cada temporada y las tarifas no son una foto fija. El alojamiento en la comarca se mueve también según la demanda.
El resto es sencillo. Se viene a caminar por la mañana, a comer sin prisa y a volver con embutidos y turrones en la maleta. Sin salir de España.
✈️ La hoja de ruta
- 📍 ¿A dónde vamos?: A Cocentaina, en el interior de Alicante, para vivir su feria medieval y su despensa de otoño.
- 💰 ¿Es caro o barato?: Escapada de precio medio; se come muy bien de menú y L'Escaleta queda para una ocasión especial.
- 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Calzado cómodo para la sierra y hueco en la maleta para embutidos, quesos y turrones.



