Corte del AVE Madrid-Barcelona: Transportes estudia dejar sin tren hasta dos años a 40.000 viajeros diarios

El ministro Óscar Puente confirma que su departamento valora suspender el corredor entre 12 y 24 meses para reformarlo. Mantener los trenes en marcha alargaría las obras hasta cinco años.

El corte del AVE Madrid-Barcelona que estudia Transportes dejaría sin tren hasta dos años a unos 40.000 viajeros diarios. La línea más transitada de España está en el aire, aunque no hay nada decidido.

La cifra la puso el propio ministro, Óscar Puente, al confirmar que su departamento valora suspender el servicio para acometer a pleno ritmo las obras de mejora. No hay decisión tomada, pero la opción está sobre la mesa.

La alternativa es mantener los trenes circulando durante la reforma. Ese camino llevaría cerca de cinco años. Cerrar la línea, entre 12 y 24 meses.

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Un corte de hasta dos años frente a cinco de obras con trenes en marcha

Puente lo planteó en la rueda de prensa sobre el accidente. 'Es ahora mismo una de las cosas que estamos valorando, pero no solo por una cuestión de seguridad, sino por múltiples razones', señaló el titular de Transportes.

El objetivo no es solo reforzar la seguridad: también adaptar la vía a una velocidad máxima de 350 kilómetros por hora, frente a los 300 que permiten hoy trenes e infraestructura. El ministerio busca recuperar la confianza en la alta velocidad.

'La falta de confianza no solamente estriba en la seguridad, sino también en la fiabilidad y en la puntualidad', añadió el ministro. El accidente, dijo, obliga a repensar el conjunto de lo que se ofrece a los ciudadanos.

Cerrar la línea reduciría las obras de cinco años a entre uno y dos, pero dejaría sin tren a 40.000 personas cada día.

Los números del corredor dan la medida de lo que está en juego. El AVE Madrid-Barcelona movió 14,4 millones de viajeros el año pasado, un 1,7% menos que en 2024. La caída empezó tras el accidente de Adamuz, según los datos que maneja el ministerio.

Las obras están en su fase inicial. El departamento que dirige Puente acopia materiales para arrancar en los próximos meses el tramo entre Madrid y Calatayud, que el ministro describió como 'en unas condiciones francamente mejorables'.

A quién deja en tierra y por qué los ingenieros catalanes dicen no

La propuesta de suspender el servicio no ha gustado en el Col·legi d'Enginyers de Camins de Catalunya. Su decano, Pere Calvet, lo dijo sin rodeos: 'No nos podemos permitir cerrar completamente la línea Barcelona-Madrid con el volumen de pasaje que tiene'.

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Su alternativa pasa por reducir el número de trenes sin cerrar el servicio. Calvet cree que hay margen para no tumbar 'uno de los pilares de la movilidad en España'. Ya pasó hace dos semanas, cuando un tren se incendió en Ricla (Zaragoza) y los convoyes circularon por una sola vía con oferta reducida.

¿A quién afecta de verdad? A los 40.000 pasajeros que usan el corredor cada día, muchos por trabajo, y a la conexión entre las dos áreas metropolitanas con más peso del país. En un modelo radial como el español, cada tramo que se cierra complica las alternativas.

El precedente alemán y por qué aquí el remedio no es igual

Puente se ha apoyado en el modelo alemán, donde 'cuando hay que afrontar una renovación de línea, se corta el servicio y se procede a renovar la línea de manera completa'. En España, en cambio, 'se prima la prestación del servicio a la realización de las obras'.

La comparación tiene un límite. La red alemana está mucho más conectada, así que cortar un tramo permite desviar trenes por trazados alternativos aunque sean más largos. La española es radial y gira alrededor de Madrid, donde una suspensión deja menos margen de maniobra.

Desde que se inauguró la línea Madrid-Sevilla en 1992, la red de alta velocidad española nunca ha aplicado una restricción tan radical. En ese corredor se terminarán en los próximos meses las obras arrancadas en 2022; solo queda pendiente cambiar el sistema de seguridad por el estándar europeo.

Las posturas están claras. El ministerio defiende que el corte acorta las obras y permite recuperar fiabilidad y puntualidad antes. Los ingenieros sostienen que un corredor con 14,4 millones de usuarios anuales no admite un cierre total. Puente ya ha anticipado que habrá contestación si se sigue el ejemplo alemán.

Las obras arrancan en los próximos meses y la decisión sigue sin tomarse. El ministerio tendrá que elegir entre convivir con los trenes durante cinco años o parar la línea y reabrirla en un plazo de entre 12 y 24 meses.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El ministro Óscar Puente confirma que Transportes valora cortar la línea AVE Madrid-Barcelona entre 12 y 24 meses para reformarla por completo.
  • Por qué te importa: Es el corredor con más pasajeros del país: 40.000 viajeros diarios y 14,4 millones al año necesitarían una alternativa de viaje.
  • A quién afecta: A quienes usan el trayecto a diario, sobre todo por trabajo, y al conjunto de la movilidad radial española.
  • Hacia dónde vamos: No hay decisión tomada. Las obras del tramo Madrid-Calatayud empiezan en los próximos meses y el ministerio elegirá entre corte total o servicio reducido.