Antonelli, a un paso en México de un título histórico con 20 años

Le vale un noveno puesto el domingo, después de ganar nueve carreras esta temporada y con Russell siempre por detrás. Sería el campeón más joven de la historia, tres años antes que Vettel.

Kimi Antonelli, 20 años, puede proclamarse campeón del mundo de F1 este domingo en el GP de México. Le basta con un top nine.

Suena a trámite y no lo es. El italiano aterriza en el Autódromo Hermanos Rodríguez con nueve victorias esta temporada y la corona a un solo paso; la última, el domingo pasado en Austin. La previa de Sky Sports F1 ya le ha puesto hora a la posible coronación: el domingo por la noche.

Ojo: el de Austin no fue un guion escrito. Verstappen se había llevado las dos carreras anteriores y medio paddock daba por hecho que el Mundial se iba a apretar.

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Qué necesita Kimi para coronarse en México

El detalle que se ha saltado medio paddock es que a Antonelli le vale un noveno puesto. No necesita ganar, ni subirse al podio, ni pelearse con Verstappen en la primera curva. Con cruzar la meta entre los nueve primeros se convertiría en el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1, rebajando en tres años el récord de precocidad de Sebastian Vettel que maneja la información de Sky Sports.

Un noveno puesto nunca había valido un Mundial.

De las lágrimas de Spa al tequila de Ciudad de México

Toto Wolff no ha olvidado el año pasado. Mucha gente decía, después de nueve carreras sin puntos, que no debería estar en un Mercedes', recuerda el jefe de equipo, que también escuchó a rivales asegurar que el italiano 'no debería estar ni en la Fórmula 1. El epílogo de aquella frase fue Spa, con Antonelli eliminado en la Q1 y llorando en el parque cerrado.

En la F1 nadie regala un año de margen: o aprendes a base de golpes o el paddock te come y el siguiente ocupa tu asiento.

Un año después, el chaval que se tapaba la cara en Bélgica es el que marca el ritmo en el garaje. Lo confirmó su ingeniero, Peter Bonnington —Bono para todo el paddock— y lo confirma el curso: ha ganado nueve carreras con Russell siempre por detrás. La mayoría de los jefes de equipo lo daba por acabado hace un año.

Wolff tampoco se explica del todo el giro. 'Llevo 30 años o más intentando entender el cerebro de los pilotos y sigo sin saber qué pasó durante el invierno', admite, antes de rendirse al dato: 'Su capacidad de procesar y de rendir a un nivel sobresaliente, que no veíamos venir'. Y ya ha avisado del plan del domingo: o hay 'fiesta con tequila' o toca 'caipirinha' el fin de semana siguiente, en Brasil.

El reset de 2026 que nadie vio venir

Aquí está la clave que explica el salto. La normativa de 2026 trajo coches nuevos para todos y eso igualó la mesa. 'Puede que le beneficiara que las reglas fueran completamente nuevas', razona Wolff. 'El año pasado llegó y esos coches llevaban cuatro años ahí, los demás pilotos estaban acostumbrados'. Para un rookie con prisa, la normativa nueva le ha venido mejor que a nadie.

La anécdota que mejor lo retrata es de Austin. El italiano entró en el despacho de su jefe antes de vestirse, se dejó caer en el sofá y le soltó: 'Voy a disfrutar de esta. ¿No es gracioso? No estoy pensando en el campeonato'. Wolff le contestó que se quedara exactamente con esa actitud: la de un tipo que tiene el mejor trabajo del mundo y no se acuerda de la presión.

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Su discurso, en declaraciones a Sky Sports F1, va en la misma línea: 'La forma perfecta sería terminar a lo grande y disfrutar del resto de la temporada. Soy muy consciente de que está muy cerca, pero la mentalidad no ha cambiado'. Tampoco se esconde: el italiano quiere cerrar el curso en lo más alto para llegar a 2027 con las esperanzas intactas.

Y hay más. Antonelli ya ha hablado de montar su propia academia de pilotos y de compartir volante con su padre en GT3, según recoge Motorsport.com. A los 20 años, con el título a tiro y la vida resuelta, el vértigo debe de ser otra cosa.

En Mercedes saben lo que es cerrar un Mundial con margen y lo que es perderlo en la última vuelta, así que nadie dará nada por hecho hasta que baje la bandera de cuadros. El sábado hay clasificación; el domingo por la noche, carrera en Ciudad de México. Después, Brasil. Y después, la pregunta incómoda: ¿está preparado el garaje para gestionar a un campeón de 20 años una temporada entera?

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Antonelli llega al GP de México con nueve victorias y el Mundial a un top nine.
  • 🔥 Por qué arde: Sería campeón con 20 años y rebajaría en tres años el récord de precocidad de Vettel.
  • 📲 Lo que viene: Clasificación el sábado y carrera el domingo por la noche; si no cae, Brasil la semana siguiente.