David Broncano no ha convertido su sofá en un plató político. Desde la época de La Resistencia en Movistar+ hasta la actual La Revuelta en La 1, por el espacio han desfilado celebridades de todo tipo, pero los políticos se cuentan con los dedos de una mano: cuatro. El criterio de esta lista es amplio en la forma y estricto en el fondo: entra cualquiera que haya aparecido en el programa, sea como invitado principal, como invitado secundario o incluso sin haber sido citado previamente.
Las cuatro apariciones dibujan también la evolución del formato. Manuela Carmena pasó por La Resistencia en enero de 2020, dentro de la Yaya's Week; Edmundo Bal fue descubierto entre el público en febrero de 2025; Gabriel Rufián se convirtió en octubre de ese año en el primer político en activo que acudía como invitado principal; y Pedro Sánchez firmó la mejor marca histórica del programa, con 4.387.000 espectadores de media y un 33,9% de cuota. En los próximos días pasará Ada Colau, eso sí, pero de momento vamos a repasar qué ocurrió con cada uno de los políticos que ya han visitado a Broncano.
2Gabriel Rufián, el primer político en activo que se sentó en el sofá como invitado principal
El lunes 20 de octubre de 2025, Gabriel Rufián se convirtió en el primer político en activo que se sentaba en el sofá de La Revuelta como invitado principal, algo que el formato de Broncano había esquivado hasta entonces. La cita nació de un cruce de mensajes en X: el programa había confesado que entrevistar al portavoz de ERC en el Congreso era uno de sus objetivos de temporada y él aceptó el envite, incluso con la broma de hacerlo el mismo día que El Hormiguero para intentar ganarle. Se cumplió: el programa firmó un 14,4% de cuota y 1.760.000 espectadores de media, frente al 14% y 1.686.000 de la competencia con Luis de la Fuente, y 4,4 millones de personas conectaron en algún momento. Era la victoria de la semana en el access prime time y la constatación de que la política podía entrar en el programa sin romper su tono.
Rufián aceptó las reglas del formato: llegó con regalos —el chándal con el que acudió al Congreso, discos de Clara Peya, Oques Grasses y La Fúmiga, aceite de Jaén—, se sometió a las dos preguntas clásicas (28.000 euros en el banco tras comprarse un coche de segunda mano de 20.000 y su ocurrencia de los «seis puntos») y explicó su baile con Ester Expósito con un «peor que bailar es robar». Hubo también política: defendió gravar la especulación inmobiliaria y resumió su postura en «una familia, una casa», recordó su anécdota con Ábalos en la negociación de la investidura de 2019, mandó a Feijóo un «vente, que si no vendrá Ayuso» y pidió que nunca se invitara a Mazón. Broncano bromeó con que, al estar en la televisión pública, debía marcar distancia ideológica. La visita abrió el camino a las entrevistas políticas del espacio: un año después, al invitar a los candidatos del 29-N, el presentador lo mencionaba como el único que había pasado antes por el plató.
