David Broncano no ha convertido su sofá en un plató político. Desde la época de La Resistencia en Movistar+ hasta la actual La Revuelta en La 1, por el espacio han desfilado celebridades de todo tipo, pero los políticos se cuentan con los dedos de una mano: cuatro. El criterio de esta lista es amplio en la forma y estricto en el fondo: entra cualquiera que haya aparecido en el programa, sea como invitado principal, como invitado secundario o incluso sin haber sido citado previamente.
Las cuatro apariciones dibujan también la evolución del formato. Manuela Carmena pasó por La Resistencia en enero de 2020, dentro de la Yaya's Week; Edmundo Bal fue descubierto entre el público en febrero de 2025; Gabriel Rufián se convirtió en octubre de ese año en el primer político en activo que acudía como invitado principal; y Pedro Sánchez firmó la mejor marca histórica del programa, con 4.387.000 espectadores de media y un 33,9% de cuota. En los próximos días pasará Ada Colau, eso sí, pero de momento vamos a repasar qué ocurrió con cada uno de los políticos que ya han visitado a Broncano.
3Manuela Carmena y su visita a La Resistencia en la 'Yaya's Week' de enero de 2020
La noche del miércoles 22 de enero de 2020, Manuela Carmena se sentó en el plató de La Resistencia como tercera invitada de la llamada Yaya's Week, la semana en la que Broncano reservó el sofá a mujeres de más de 70 años, después de María Teresa Campos y Consuelo Alonso. La exalcaldesa de Madrid, que había dejado el Ayuntamiento unos meses antes, llegó a presentar el libro A los que vienen y lo hizo sin escatimar en ganas de jugar: negoció con el presentador cómo llamarse ("alcaldita" fue su propuesta, "Manoli" la respuesta), le firmó una multa de BiciMad que él arrastraba desde abril de 2019 por circular con auriculares por la Gran Vía y admitió que le hubiera gustado traer un regalo, aunque sostenible, porque el plató necesitaba una limpieza.
Lo que convierte esa visita en un hito para el programa es que Carmena fue la primera gran figura política que se prestó al formato sin agenda partidista: en lugar de una entrevista al uso, aceptó el tono de guasa, corrigió la documentación de Broncano —su padre era camisero, no comisario— y respondió a las dos preguntas clásicas con más elegancia que datos. Del dinero dijo que andaba "para ir tirando" y que tenía buena pensión de funcionaria; del sexo, que la edad no es un impedimento y que a los 75 años todavía hay margen para la imaginación. El momento que se hizo viral llegó al final: tras un bolero de Grison y Castella sobre el "no te lo perdonaré jamás" que Cayetana Álvarez de Toledo le dedicó por los trajes de la cabalgata de 2016, Carmena invirtió el guion y, en vez de pedir perdón, soltó un "te perdono" que desarmó al presentador. La entrevista superó las 160.000 visitas en YouTube en un día y dejó claro que la política podía pasar por el late night sin convertirlo en un mitin.
