3Señales que justifican pedir cita esta semana, no en la próxima revisión
Que un olvido sea normal o motivo de consulta no depende del número de despistes, sino de si interfieren en la vida diaria y en la seguridad. Pedir cita esta semana está justificado cuando se olvidan cosas que acaban de suceder, cuando se repite la misma pregunta una y otra vez o cuando aparecen fallos al tomar la medicación, al pagar facturas o al manejar el dinero. También importa quién detecta el problema: si la persona no es consciente de sus lagunas y son los familiares quienes insisten en consultar, los neurólogos lo interpretan como un primer motivo de preocupación, porque la falta de percepción del déficit sugiere un origen orgánico y no un simple despiste por estrés o falta de atención. A partir de los 60 años es cuando aparecen con más frecuencia los olvidos patológicos; si surgen antes, la consulta se recomienda igualmente para descartar otras enfermedades.
Hay señales que no pueden esperar a la revisión anual. Perderse en un lugar conocido, no recordar la fecha ni dónde se está, colocar objetos en sitios absurdos —una zapatilla en la nevera— o sufrir un accidente doméstico o de tráfico por un despiste apuntan a un problema neurológico y exigen valoración médica sin demora. El motivo para no aplazarlo es que buena parte de las causas de pérdida de memoria son reversibles si se detectan a tiempo: depresión, apnea del sueño, hipotiroidismo, déficit de vitamina B12, consumo de alcohol o efectos de fármacos como los anticolinérgicos y los opioides. Y hay situaciones que obligan a acudir directamente a urgencias: confusión brusca con incapacidad para prestar atención, síntomas neurológicos como dolor de cabeza, dificultades con el lenguaje, problemas de visión o mareos, o pensamientos de hacerse daño.
